Las bananas, mejor maduras que verdes

Oct 25, 2017 | Bienestar - Nutrición - Salud - Vida

Por Erika de Paz |

Al caer la tarde, los pajaritos y loros que visitan mi balcón esperan ansiosos un pedazo de cambur; así le decimos los venezolanos a la banana, esa fruta tropical que muchas veces es excluida de las dietas debido a su alto contenido calórico. Me gustan los cambures, aunque los prefiero un poco verdes. Por eso, cuando están muy maduros se los regalo a estos animales con plumas. He comprobado que a ellos les encantan las bananas cuando están un poco “pasadas”, a diferencia de muchos de nosotros, que las descartamos cuando vemos que su piel empieza a oscurecer, y ese color amarillo intenso desaparece. Esto no sólo es lamentable, sino que hacerlo implica un error garrafal: en ese momento es cuando más beneficios recibimos de esta popular fruta.

Este alimento dulce y nutritivo, originario del sudeste de Asia, constituye una de las frutas más saludables que existen.  Las bananas son bajas en sodio, y durante años han sido famosas por ser ricas en potasio, un mineral necesario, entre otras cosas, para regular la función del corazón, mantener la presión normal de la sangre, y equilibrar los líquidos de nuestro organismo. Pero además de potasio, en ellas conseguimos otros minerales como el calcio y el fósforo, aunque en menores cantidades. El cambur es estupendo para quienes sufren de estreñimiento, ya que contiene mucha fibra, y es un aliado perfecto para los deportistas, pues les aporta muchísima energía, y su consumo evita la aparición de calambres. Asimismo, en las bananas hay vitaminas A, C y E, además de folato, un tipo de vitamina B necesario para la producción y mantenimiento de las células nuevas de nuestro cuerpo.

A la mayoría de las personas no les gustan las bananas “pasadas” o con la piel muy oscura. Tal vez porque nos desagrada su sabor extremadamente dulce, o quizá pensemos que, en ese estado, esta fruta puede resultar dañina para nuestra salud; nada más lejos de la realidad. Cuando las bananas están totalmente maduras, producen una sustancia llamada factor de necrosis tumoral o TNF (según su abreviatura en inglés). Esta proteína es milagrosa, ya que tiene la capacidad de combatir las células anormales de nuestro organismo.

Según una investigación científica japonesa, mientras más manchas tenga esta fruta, mayor será su calidad para la inmunidad. Y es que el TNF es un anticancerígeno que aumenta la producción de las células blancas (leucocitos), las cuales ayudan a combatir las células tumorales del cuerpo y permiten fortalecer nuestro sistema inmunológico. En pocas palabras, mientras más madura esté la fruta, mejor será su calidad anticancerígena. De hecho, según algunos investigadores, las bananas actúan muy parecido al lentinan, un estimulante inmune químico que se administra a pacientes con cáncer.

Las bananas maduras, además, son ricos en fructooligosacáridos (FOS), un compuesto que permite el desarrollo de bacterias que ayudan al proceso digestivo, y que estimula el tránsito intestinal. Además, mientras más madura sea la banana, su nivel de antioxidantes será mayor. Por otra parte, es importante señalar que las bananas verdes contienen más almidón que las amarillas: una banana verde tiene 80% almidón y 7% sacarosa, mientras que una madura posee 90% sacarosa y 5% almidón. En este sentido, las amarillas tienen más azúcares naturales, ya que al madurar, el almidón se transforma en azúcar. Cuando comemos bananas totalmente maduras, se absorbe el azúcar fácilmente, a diferencia de las verdes que son difíciles de digerir, pues su almidón no se convierte en azúcar, es resistente a la digestión y no puede ser utilizado como energía.

Evidentemente, no debemos consumir las bananas cuando están completamente negras, ya que pueden estar contaminadas con bacterias, pero esta investigación prueba que las bananas con varias manchas oscuras son más beneficios para nuestra salud que aquellos amarillos o verdes. La próxima vez que tengas una banana madura entre tus manos, evita la tentación de botarla y ¡cómela! Que los pájaros no sean los únicos que se beneficien de este alimento, permite que tu organismo también reciba un poco de esta medicina dulce, poderosa y deliciosa; definitivamente, un maravilloso regalo de la naturaleza.

Por: Erika De Paz | IG @ERIKADPS |

Foto: Banana Shutterstock

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