Las Musas, nueve mujeres para inspirarse

Las Musas, nueve mujeres para inspirarse

Pocas cosas son más frustrantes para un artista que la falta de inspiración. Enfrentarse a una hoja o un lienzo en blanco puede convertirse en una auténtica pesadilla. Es por eso que todos esperan ser bendecidos por la intervención de las musas que, además, y según contaba el cantante Joaquín Sabina, “no cobran derechos de autor”.

Pero ¿quiénes son esas musas que tanto velan por las Artes y cuya presencia todo artista quiere sentir?

El origen de estas doncellas es bastante incierto. No hay un acuerdo común sobre su genealogía. La explicación más extendida es que son las hijas de Zeus y Mnemosyne, nacidas en Pieria (Tracia), al pie del Monte Olympus. Se cuenta que Zeus, el padre de los dioses, se presentó como un simple pastor ante la titánide Mnemosyne con quien pasó nueve noches consecutivas. El largo encuentro entre los amantes resultó en el parto múltiple de las nueve doncellas que serían la inspiración de tantos artistas.

A pesar de esto, existen otras versiones sobre su origen:

-Algunos autores apuntan a que las musas son hijas de Pierus (rey de Pella, una antigua ciudad griega que se ubica en la región de Macedonia) y de una ninfa pimplea a quien el famoso político y escritor Ciceron nombraría como Antíope.

-En otros escritos podemos encontrarnos a Apolo, el conocido dios del sol, como el único progenitor de las nueve doncellas.

-Otras fuentes coinciden en que Zeus ciertamente es el padre de las musas. Sin embargo, hay desacuerdo en cuanto a la maternidad de las mismas que se atribuye a Plusia, Minerva o Moneta. Se cree la posibilidad de que esta última (Moneta) sea otra traducción para la titánica que personifica la memoria, Mnemosyne, y que reforzaría la versión más extendida.

-Una última explicación cuenta que las musas son hijas de Éter, uno de los dioses primordiales, y de Gea, la diosa de la Tierra.

Aunque también hubo desacuerdo en cuanto al número de musas, es el escritor Homero el que habla por primera vez de nueve mujeres inspiradoras en una única cita en su obra La Odisea, fijando así el número. El poeta Hesíodo es, sin embargo, el que da nombre a cada una de esas nueve doncellas comenzando así su popularización.

Pero ¿quiénes son concretamente las musas y cómo se diferencian entre ellas? A continuación tienes una pequeña guía sobre las disciplinas, atributos y características de cada una de las nueve hermanas.

Calíope (Kalliopê, la de la voz hermosa): considerada como la mayor de todas las musas, la más sabia y la primera de todas en dignidad. En un primer momento se la conoce por ser la musa de la poesía épica pero más tarde también será la madre de la elocuencia. Así, en principio fueron solo los poetas los que buscaron el favor de esta musa. Sin embargo, tiempo después, la oratoria se convirtió en el arte griego más venerado y Calíope se conoció también como la musa de la elocuencia. Es por esto, que los reyes y hombres de Estado también acudieron a ella para que les honrase con un don tan necesario para ejercer sus funciones. En el arte la podemos encontrar representada como una joven con aire majestuoso que lleva, ceñida a su frente, una corona de oro, y con guirnaldas, símbolos de su supremacía sobre sus hermanas. Generalmente aparece sentada, con una actitud meditabunda, y con un estilete y unas tablillas o rollos de papel como sus atributos.

Clío (Klêio, la que da fama / la que celebra): en un primer momento se encargó de crear los himnos y los discursos laudatorios que se dedicaban a los héroes. Con el tiempo evolucionó hasta convertirse en la musa de la Historia. En la iconografía esta musa tiene muchas representaciones. Así se la puede ver como una joven coronada con una diadema de laureles, sentada sobre un globo terráqueo y acompañada por una clepsidra (reloj de agua). Estos elementos contenían el mensaje de que la Historia es una materia que compete a todas las épocas y todos los lugares del mundo. En su mano derecha puede llevar una trompeta en tanto que con la izquierda sostiene un libro escrito por Tucídides (un historiador y militar ateniense). En ocasiones también se la representa con una guitarra y un plectro ya que se le atribuye la invención de esos instrumentos musicales. En una iconografía más antigua, Clío aparece con un rollo de papiro en sus manos y una capsa (caja donde se guardaban dichos rollos) a sus pies.

Erato (Eratô, la adorable / la amada): es la musa de la poesía lírica y la imitación mímica. Se la considera también la protectora del amor ya que es a ella a quien acuden los poetas que buscan inspiración para escribir sus obras románticas y eróticas. Se la representa como una joven doncella coronada con mirto y rosas que suele portar una lira. En ocasiones aparece con una flecha de oro, en referencia a Eros, el dios del amor, la atracción sexual y el sexo, quien también puede aparecer a sus pies junto a una pareja de tórtolas, otro símbolo del amor.

Euterpe (Euterpê, la que da júbilo): es la musa de la música y la protectora de los intérpretes. Es también la más jovial y alegre de entre las nueve hermanas. Se la representa como una muchacha joven adornada por guirnaldas de flores fragantes y frescas y que toca la flauta doble, un instrumento que, según algunos autores, nació de su ingenio. Sin embargo, la mayoría de los estudiosos está de acuerdo en que el origen de este instrumento corresponde a la diosa Atenea. En otras iconografías Euterpe puede aparecer con otros instrumentos como violines, tambores o guitarras.

Melpómene (Melpomenê, la melodiosa): es una de las dos musas del teatro y protectora del arte lírico. Aunque en un principio se la consideró como la musa del canto, tiempo después se la designaría como la representante de las tragedias, tal y como la conocemos hoy día. En las iconografías aparece como una doncella lujosamente vestida y coronada de pámpanos. Como es habitual, los atributos con los que se la acompaña suelen variar con excepción de la máscara trágica que casi siempre aparece en sus representaciones. Otros objetos con los que la reconocemos en el arte son la maza de Heracles, la piel de león de este héroe y una espada o un cuchillo ensangrentado. Además, esta musa casi siempre viste los coturnos, un tipo de calzado alto de suela de corcho que se sujetaban con unas cintas, generalmente, de cuero. Melpómene aparece siempre con gesto serio. Esto se debe a que existe un mito en torno a su figura. Se decía que esta musa poseía todas las riquezas del mundo: fortuna, belleza, hombres… y, sin embargo, era incapaz de ser feliz. Con el mito de esta musa se explicaba el verdadero drama de la vida: tenerlo todo y ser, sin embargo, desdichado.

Polimnia (Polymnia, la de muchos himnos): era la musa de los himnos y la poesía lírica sacra (cantos sagrados). Sus alabanzas conllevaban la distinción de los escritores, quienes gracias a sus trabajos inspirados alcanzaban una fama inmortal. También se la considera como la madre de la mímica, la pantomima, la retórica y la armonía. En el arte se la muestra vestida de blanco y con semblante serio. Aunque en ocasiones se la representó sin atributos, lo cierto es que hay obras en las que se la puede reconocer por llevar un cetro en la mano o unas cadenas, como símbolo del poder que tiene sobre la elocuencia. Es frecuente que los artistas la representaran en actitud de meditación, con los codos apoyados en un pedestal o una roca y con un dedo sobre la boca. En otras ocasiones, para plasmar su carácter sagrado, los artistas la pintaron con un velo blanco.

Talía (Thaleia, rica festividad / florecer): es la musa de la comedia y la poesía bucólica. En un principio se la consideró como una divinidad campestre que presidía las celebraciones de los hombres del campo. Tiempo después se la enmarcaría también como otra de las musas del teatro (junto con su hermana Melpómene), concretamente de la comedia. Se la representa como una joven risueña que porta una máscara cómica en una mano, y con un cayado de pastor en la otra. Suele estar coronada con hiedra o pámpanos y calzada con borceguí.

Terpsícore (Terpsikhorê, la que deleita en la danza): es la musa de la danza, de la poesía ligera que acompañaba algunos cantos y de los coros. En la iconografía aparece como una doncella de gesto jovial, coronada con flores y con una lira o una cítara en sus manos.

Urania (Ouraniê, la celestial): es la musa de la astronomía y la astrología. Los artistas la representaban como una joven que señala con un compás la posición de los astros sobre un globo celeste. Se decía que tras observar la posición de las estrellas podía hacer certeras predicciones. Es conocida también como la musa de las matemáticas ya que en algunas de sus representaciones se aprecian instrumentos de esta disciplina colocados a sus pies. En las iconografías suele aparecer vestida de azul -color de la bóveda celestial- y con una corona de estrellas. Es por eso que también se la conoce como la musa del cielo.

Una colaboración de V. Proaño @Proanno para @Culturizando

Fuentes: Various writers. A Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology. Smith, William, Sir, ed. 1813-1893. “Muses.” Encyclopedia Mythica from Enciclopedia Mythica Online.| Theoi Greek Mythology from The Theoi Project. |. Diccionario enciclopédico Hispano-americano de literatura, ciencias y artes. | Martos, José. Raíces. 

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