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Vitamina B12, mucho más que un repelente popular

Vitamina B12, mucho más que un repelente popular

Por Erika De Paz |

En los tiempos actuales, el zika, el dengue y la chikungunya parecen contagiarse más fácil que la gripe. Las personas han probado cualquier método para espantar a los peligrosos mosquitos: prenden inciensos de lavanda, queman hojas de eucalipto y colocan limones con clavos de olor en las esquinas de sus casas. Algunos de estos remedios caseros resultan efectivos; sin embargo, para muchos existe una manera menos complicada de repeler a estos voladores: la vitamina B12.

El número de personas infectadas por culpa de estos insectos continúa aumentando. Y con la misma velocidad en la que se multiplican los casos, los frascos de este suplemento alimenticio desaparecen de las farmacias. Parece que los repelentes han perdido efectividad, o quizá los mosquitos se han vuelto inmunes a ellos. En medio de esta epidemia, son muchos los que confían en este “método” para evitar picaduras. Al parecer, su consumo vuelve más ácido el sudor, lo que sirve para ahuyentar a estos animales. Sin embargo, muchos aseguran que esto es una simple creencia: no existe ninguna evidencia científica al respecto. Independientemente de si resulta o no eficaz, lo que sí es cierto es que esta sustancia es necesaria para nuestra salud.

Esta vitamina, llamada comúnmente cobalamina, es una sustancia soluble en el agua. Aunque la necesitamos en pequeñas cantidades, cumple funciones esenciales para el organismo. Nuestro cuerpo no puede fabricarla; de allí que sea tan importante incluir en la dieta diaria alimentos que la contengan. Esta vitamina es fundamental para la división y crecimiento celular; además, permite el correcto funcionamiento del cerebro. También le otorga flexibilidad a los vasos sanguíneos, y es buena tanto para la formación de  glóbulos rojos como para la regeneración de los tejidos de la piel.

Asimismo, resulta primordial para la salud de nuestro sistema nervioso y para metabolizar el ácido fólico, los ácidos grasos y la homocisteína, un aminoácido que en niveles elevados es peligroso para nuestro sistema cardiovascular. Un dato interesante es que esta vitamina absorbe el alcohol de la sangre, y lo elimina de forma rápida. En este sentido, resulta recomendable tomarla luego de haber ingerido grandes cantidades de esta bebida, ya que sirve para mitigar los efectos de la resaca.

Los alimentos de origen vegetal apenas la contienen. De hecho, los especialistas aseguran que los seres humanos asimilamos de una forma más fácil la vitamina B12 procedente de un alimento animal que de uno vegetal. Si queremos obtenerla, solo debemos consumir leche, carne, pescado, huevos y vísceras (hígado, corazón y riñón). Cuando tenemos una dieta pobre en proteínas, los niveles de esta sustancia pueden disminuir; de allí que la deficiencia de esta vitamina sea algo común en los vegetarianos, aunque también existen casos en los que la alimentación no está relacionada.

Otra de las razones por las que podemos tener poca cantidad de vitamina B12 en el organismo, es un déficit de absorción, así como la ingesta de ciertos medicamentos que dificultan su asimilación, tal y como ocurre con algunos antiácidos y antidiabéticos. La edad también juega un papel determinante en esto: luego de los 50 años resulta complicado absorberla. Con los años, el estómago produce menos jugos gástricos, y sin ellos es difícil la absorción de esta vitamina. No obstante, el hígado es capaz de almacenar suficiente vitamina B12; por ello, la deficiencia que ocurre luego de haberla dejado de tomar (ya sea en los alimentos, en cápsulas o inyectada) comienza a notarse mucho tiempo después.

Cuando esta vitamina nos falta, podemos sentirnos cansados, pues ésta transforma los ácidos grasos en energía. Además, nuestro sistema nervioso deja de funcionar correctamente, y podemos incluso deprimirnos. Asimismo, pudiéramos presentar demencia, perder el equilibrio y sufrir anemia. Hay quienes se marean y sienten  hormigueo y adormecimiento en los dedos de las manos y pies. En algunos casos, estas extremidades pueden dejar de responder a las órdenes enviadas por el cerebro.

Aunque los mosquitos hayan sido los que te motivaron a comprar unos cuantos frascos de vitamina B12, ahora entenderás que esta sustancia no sólo sirve como repelente. Su consumo permite que nuestro organismo cumpla de manera correcta algunas de sus funciones vitales. Si tu dieta es pobre en proteína, una buena opción será ingerir estas cápsulas. Sin embargo, no está demás consultar a un médico antes de empezar a tomarla: ¡quizá no te haga falta!

Por: Erika De Paz | IG @ERIKADPS |

Foto: Alimentos que aportan Vitamina B12 – Shutterstock

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