El extraordinario origen del mundo, de acuerdo con la mitología nórdica

El extraordinario origen del mundo, de acuerdo con la mitología nórdica

Uno de los más grandes misterios de la humanidad recae sobre el origen del hombre. Esa necesidad intrínseca por conocer el inicio de la humanidad ha llevado a innumerables culturas a dar un sentido a su existir, a partir de creencias y dogmas que, con el transcurrir del tiempo, terminan por convertirse en parte enriquecida de la cultura universal. ¡Conoce el origen del hombre, de acuerdo con la mitología nórdica!

Un gigante y una vaca

Antes de que existiese cualquier cosa en la Tierra, de acuerdo con la mitología nórdica, solo existía un abismo, caos y la oscuridad. Esta configuración significó el preludio del origen del mundo.

En la mitología nórdica, Niflheim se traduce como «Hogar de la niebla».-

Este abismo, llamado Ginnungagap, se encontraba dividido en dos lugares: Niflheim y Muspelheim, que representaban el gélido norte y el sur infernal, respectivamente.

A partir de este contraste, emerge de las aguas quien para entonces era la única criatura viviente, Ymir, el primer gigante de hielo. A pesar de que Ymir no tenía género, fue la figura progenitora del resto de los importantes gigantes que poblarían los reinos.

Muspelheim puede traducirse como «Hogar del fuego» o «Mundo del fuego».-

Sin embargo, Ymir no fue el único por mucho tiempo, pues de la unión de los ríos de hielo y lava, surgió una criatura mucho más grande e imponente. Su nombre era Auðumbla y esta vez no se trataba de un gigante, sino de un vaca. Hambrienta desde su nacimiento, comenzó a lamer la sal formada por el hielo.

Auðumbla es la vaca primigenia, también conocida como La Gran Vaca Cósmica.-

Eventualmente, extensos ríos de leche comenzaron a propagarse desde sus ubres gigantes, hasta llegar al norte, donde habitaba Ymir. El gigante comenzó a beber de los ríos lácteos, y en consecuencia, su crecimiento incrementaba cada vez con mayor regularidad.

El nacimiento de Odín, Vili y Va

‘Ymir Suckling the Cow Audhumla’ (Nikolai Abraham Abildgaard).-

Tanto Ymir como Auðumbla, decidieron tener hijos por su cuenta. Auðumbla decidió lamer las formaciones de hielo hasta forjar a la primera forma humana. Esta criatura tomaría el nombre de Buri, padre de Bor, y sería el predecesor de todos los dioses.

Ilustración del siglo XVIII de un manuscrito islandés.-

De la unión entre Bestla, hija de Ymir, y Bor, nieto de Auðumbla, nacen tres dioses que cambiarían por completo la percepción del mundo: Odín, Vili y Va.

Sin embargo, al crecer, estos dioses comenzaron a gestar sus propias ideas, que resultaban contrarias a las de Ymir, padre de los gigantes.

Ilustración de la muerte de Ymir.-

Por consiguiente, Odín, Vili y Va orquestaron un enfrentamiento en contra del gigante, con el propósito de asesinarlo y asegurarse a sí mismos un legado que duraría para la eternidad.

Creación de la Tierra

Midgard se traduce como «La tierra del medio».-

Tras su victoria, los dioses crearon el primer lugar de vida, donde se asentaron y fundaron lo que luego se conocería como Midgard.

En función de rendirle culto al gigante Ymir, los dioses moldearon la Tierra a partir de la carne, los huesos y la sangre del primer habitante del mundo.

Ymir, la materia prima de la Tierra

Ymir fue el fundador de la raza de los gigantes de la escarcha.-

De su carne nacieron las colinas y las llanuras. Con sus dientes y huesos fabricaron montañas, rocas y demás formaciones geológicas. De su sangre emergieron los ríos, mares y lagos; y, finalmente, de sus largos cabellos surgieron los árboles y los arbustos.

El origen de los puntos cardinales

Norðri, Suðri, Austri y Vestri representan los puntos cardinales: Norte, sur, este y oeste, respectivamente.-

Sin embargo, hasta el momento no se había establecido la mejor alternativa para mantener al mundo, que era visto como una cúpula en el firmamento, sujeta sin que se desintegrara. De esta manera, con ayuda de los enanos Norðri, Suðri, Austri y Vestri -en representación de los puntos cardinales-, se logró sujetar la nueva bóveda celeste.

Finalmente, Odín asignó a un gigante a transformarse en águila, para que creara las corrientes de aire, encargadas de esparcir los sesos de Ymir y, posteriormente, convertirse en nubes.

 La creación del día y la noche

Asgard es el reino de los Æsir – Fuente: Universo Cinematográfico de Marvel.-

A pesar de las distintas historias en torno al origen del día y la noche, la más conocida surge a partir del robo de las centellas de la espada de Surtr -el soberano de Muspelheim, el reino de fuego-, con las cuales crearían el Sol y la Luna.

En función de mantener un equilibrio entre el tiempo de luz y oscuridad en este nuevo mundo, los dioses situaron al Sol y a la Luna en dos carruajes que girarían para la eternidad, perseguidos por los lobos Sköll y Hati, de modo que nunca se encontrasen, a excepción de los días de eclipse.

Midgard, la tierra para los hombres

Helheim o Hel, es conocido como el reino de la muerte.-

Midgard o «La tierra del medio» fue el resultado de las labores de los dioses Odín, Vili y Va. Así, las deidades vieron surgir en el interior de la Tierra una raza nueva.

Para mantener la distinción entre el cielo y la Tierra, el cuerpo de Ymir, con el que había sido elaborado el nuevo mundo, comenzó a echar raíces. De este modo, nace Yggdrasil, un inmenso y frondoso fresno que hizo de su tronco el eje del universo.

Grabado del Yggdrasil, también llamado «El árbol de la vida».-

Yggdrasil estaría custodiado por la serpiente de Nidhogg, perteneciente a Odín y sus hermanos, previendo el nacimiento de otras criaturas distintas a los humanos y animales que habitan en la Tierra.

Ilustración del Yggdrasil, donde se identifican los nueve reinos que componen la mitología nórdica.-

Con información de:  The Doc Collective / Mitos y relatosCultura colectiva | Foto: Wikimedia

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