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Angélique Cottin: El misterio de la niña eléctrica

Angélique Cottin: El misterio de la niña eléctrica

Angélique Cottin fue una niña inglesa, campesina del siglo XIX. Su infancia, fue similar a la de muchas niñas de su edad, hasta que un increíble acontecimiento cambió su vida. ¿Conoces la historia de la chica eléctrica?

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La infancia de Angélique Cottin transcurrió similar a la de otras chicas. Vivía en la ciudad de La Perriere, en Francia,

donde se entretenía tejiendo con sus amigas guantes de seda. En una tarde de enero del año 1846, Angélique y sus amigas se encontraban tejiendo, cuando una de las ruecas encargadas del hilado de las prendas, empezaría a temblar cerca de ella.

Todas las niñas salieron corriendo del lugar e intentaron contar la experiencia a sus conocidos; sin embargo, y como era de esperarse, se creyó que »eran cosas de niños’’… así las obligaron a regresar para continuar con el trabajo. 

Cumpliendo estas órdenes, cada una regresó lentamente y con nerviosismo al taller, el cual parecía tranquilo y normal… hasta que llegó Angélique. 

Justo en ese momento, las máquinas de hilar comenzaron de nuevo a moverse misteriosa e incontrolablemente, causando el pánico entre sus compañeras; pero, Angélique, sentía una extraña sensación de atracción hacia estos objetos. 

Este extraño suceso no era el primer incidente en que diversos objetos se acercaban por sí solos ante Angélique. Sus padres ya habían visto días antes algo similar… callando para guardar el secreto; no obstante, una vez que el grupo de chicas tuvo la experiencia de las ruecas, el suceso se esparció por toda la comunidad.

¿Qué ocurría con Angélique? 

El primer pensamiento de los padres de Angélique, es que “probablemente estuviera poseída por algún ser paranormal”, por esta razón decidieron llevarla con el cura del pueblo…   

El cura no aceptó la petición de un exorcismo, y tampoco pretendía presenciar el fenómeno con sus propios ojos, por lo que aconsejó a los padres que llevaran a la niña a un médico. 

Las sensaciones extrañas de Angélique continuaron. Siempre que la pequeña trataba de sentarse en una silla, era empujada con tal fuerza que ni siquiera un hombre la podía sentar. Si dormía en una cama, se sacudía como si estuviera atravesando por un temblor de gran magnitud. El único lugar en el que podía dormir sin ser interrumpida por estas fuerzas era sobre una gran piedra recubierta de corcho. 

Un poder único…

La mayoría de todos los objetos -excepto los de metal- se acercaban o se alejaban ella, incluso sin contacto físico aparente. Angélique, poseía un poder tan impresionante que incluso fue conocida como “la chica poltergeist” y “la chica eléctrica”. Un simple toque con su dedo a objetos grandes, los hacía rebotar y saltar de arriba a abajo de forma frenética, aun con muebles pesados. 

También, las personas que estaban cerca de ella con frecuencia podían llegar a recibir una gran descarga eléctrica. Cuando esto sucedía, el corazón de la niña latía a 120 pulsaciones por minuto, y a veces sufría de alguna convulsión. 

La pequeña poltergeist fue traslada a París para ser sometida a estudios médicos para descubrir qué tenía. Allí fue examinada inicialmente por el Dr. Tanchou, quien fue testigo de todo lo que era capaz de hacer Angélique. 

Por muchas horas demostró sus capacidades con ejercicios y experimentos, jornadas en las que terminaba agotada sin volver a mostrar sus habilidades hasta después de varios días.

Personalidades de la época como François Arago, eminente médico, astrónomo, matemático y político, junto con otros especialistas de diferentes áreas, concluyeron: 

  1. Los fenómenos sucedían a últimas horas del día.
  2. La niña atraía objetos pequeños como hojas, mediante la electricidad estática.
  3. Sus capacidades, estaban relacionadas de un modo inexplicable con el magnetismo y la electricidad.
  4. Angélique tenía el don de dominar completamente el electromagnetismo. 
  5. Cuando llevaba a cabo sus facultades y movía objetos, la parte izquierda de su cuerpo adquiría altas temperaturas.
  6. Curiosa y extrañamente, cuando levantaba los pies del suelo, sus capacidades perdían muchísima fuerza y apenas era capaz de mover algún objeto pequeño.

 Científicamente y de manera confirmada, nunca se pudo saber con exactitud el origen del don de Angélique, principalmente porque la familia separó de forma abrupta a Angélique de ese contexto científico y médico, muy diferente  del estilo de vida del campo.

A casi cuatro meses después de las investigaciones, específicamente el 10 de abril de 1846, los fenómenos desaparecieron sin razón alguna…

¿Verdad o fraude?

El caso de Angélique Cottin es uno de los más célebres relacionados con lo paranormal; no obstante, figuras como  Frank Podmore, renombrado miembro de la Sociedad para la Investigación Psíquica, famoso por su escepticismo acerca de muchos supuestos casos de este tipo, sostuvo que algunos fenómenos «sugerían fraude”. Se refirió a factores como el contacto de las prendas de Angélique que según podían provocar los fenómenos; incluso, testigos notaron movimientos cuestionables por parte de Cottin, pero, tan veloces que en muchas ocasiones no se detectaron.

Con información de: Modern Spiritualism: A History and a Criticism / en.wikisource.org

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