Nacido en los Países Bajos el 30 de marzo de 1853, Vincent van Gogh es considerado indiscutiblemente uno de los grandes maestros de la historia de la pintura y uno de los principales exponentes del postimpresionismo. Aunque su vida terminó trágicamente el 29 de julio de 1890, su legado sigue más vivo que nunca. Para recordar a este genio del arte, te traemos 10 increíbles datos sobre su vida y obra que todo amante de la cultura debe conocer.
10 curiosidades de Vincent van Gogh que te sorprenderán
1. Una producción artística inagotable
A pesar de su corta carrera, Van Gogh pintó alrededor de 900 cuadros (entre ellos, más de 30 autorretratos y cerca de 150 acuarelas) y realizó más de 1.600 dibujos. Su capacidad creativa era asombrosa, dejando un volumen de obra que muchos artistas no logran en toda una vida.
2. Su hermano Theo, el pilar de su vida
Sus biógrafos han identificado a su hermano menor, Theo van Gogh, como la figura central de su existencia. Theo no solo le prestó ayuda financiera de forma desinteresada, sino que también fue su principal confidente: fue el destinatario de aproximadamente 650 cartas de las más de 800 que el artista escribió.
3. Juntos hasta en la eternidad
El vínculo entre los hermanos era tan fuerte que Theo enfermó gravemente y murió en enero de 1891, apenas seis meses después que Vincent. Hoy en día, ambos descansan uno al lado del otro en el famoso cementerio de Auvers-sur-Oise, en Francia, cubiertos por una manta de hiedra.
4. El misterio que rodea su muerte
El célebre creador de La noche estrellada, Los comedores de patatas y Cráneo con cigarrillo en llamas, falleció dos días después de recibir un disparo en el pecho. Aunque la teoría histórica generalizada es que fue el propio Van Gogh quien se disparó, recientemente biógrafos han planteado la hipótesis de que unos jóvenes locales, jugando accidentalmente con un arma de fuego en los campos de trigo de Auvers, fueron los verdaderos responsables.
5. La verdad sobre su oreja mutilada
El mito más popular sobre el pintor asegura que se cortó la oreja tras una acalorada discusión con el también artista Paul Gauguin. Durante décadas, se creyó (y se enseñó) que solo se había cortado el lóbulo; sin embargo, documentos médicos descubiertos en 2016 confirmaron que Van Gogh se cercenó la oreja izquierda casi en su totalidad.
6. Johanna van Gogh-Bonger: la artífice de su fama
Después de la muerte de Vincent y de Theo, fue la esposa de este último, Johanna van Gogh-Bonger, quien tomó las riendas. Ella recopiló incansablemente los cuadros y las cartas del artista, organizó exposiciones y se dedicó a buscar el reconocimiento mundial que su cuñado merecía. Sin ella, el nombre de Van Gogh quizás se habría perdido en la historia.
7. ¿Vendió solo una pintura en su vida?
Oficialmente, se documenta que Van Gogh únicamente vendió un cuadro en vida: El viñedo rojo, adquirido por la pintora Anna Boch meses antes de su muerte. El reconocimiento masivo, el prestigio y la admiración de la crítica llegaron únicamente tras su fallecimiento.
8. Récords millonarios en subastas
Paradójicamente, el hombre que vivió en la pobreza hoy tiene varias de las pinturas más caras del mundo. El 30 de marzo de 1987, su obra Lirios fue vendida por 53,9 millones de dólares en la casa de subastas Sotheby’s (Nueva York). Años después, el 15 de mayo de 1990, el Retrato del Doctor Gachet alcanzó la impresionante cifra de 82,5 millones de dólares en Christie’s.
9. Una década de intensa genialidad
Vincent van Gogh decidió ser pintor a los 27 años de edad. Toda su colosal obra fue producida en un breve periodo de diez años (murió a los 37). Su ritmo de trabajo era frenético: durante sus últimos treinta meses de vida realizó 500 obras, y en sus 69 días finales en Auvers llegó a firmar hasta 79 cuadros, es decir, más de una pintura diaria.
10. El elogio que llegó tarde
Como hemos mencionado, el aplauso de la crítica llegó cuando el artista ya no estaba. En 1891, Octave Mirbeau, influyente crítico e historiador de arte, fue uno de los primeros en celebrar públicamente su genialidad con estas palabras:
“Aquí me encuentro en presencia de alguien grande, un gran maestro, una persona que me perturba, me emociona, llama mi atención. (…) Van Gogh poseía, de una manera poco frecuente, algo que diferencia a un hombre de otro: estilo, (…) es decir, la afirmación de la personalidad”.
Octave Mirbeau, historiador y crítico de arte
Con información de: Van Gogh Museum / Sexenio