Pequeños grandes escritores (segundo tomo)

Pequeños grandes escritores (segundo tomo)

Durante el mes de julio del año 2020, realizamos en nuestras RR. SS. un concurso para los más chicos de la casa con el objetivo de motivarlos a desarrollar el amor por la lectura y la escritura. Y… ¿Quién mejor que un niño, con esa increíble y vivaz imaginación para contar una historia?

En este artículo se nos presenta la oportunidad de sumergirnos en la maravillosa mente de algunos encantadores pequeños que, con mucha ilusión, nos hicieron llegar las historias que crearon. Pero… ¡Este es tan solo el segundo de cinco tomos! Así que pronto estaremos publicando otros grandes cuentos escritos por los más chiquitos de la casa, ¿preparados?

Las aventuras de Solo, el perro

Por Andrés Hungers, de Berlin (Alemania) [7 años]

Solo, el perro, estaba en un puente y caminaba arriba del agua y el puente se estaba rompiendo… Después Solo se dio cuenta de esto.

Solo, el perro, corrió y corrió, tanto como que de sus zapatos salió fuego y el puente finalmente se cayó.

¡Oh! Se ha roto el puente y Solo, el perro, se ha caído en el agua y por ello se produjo una increíble explosión.

La explosión comenzó…

Solo cayó en el agua y se ha encontrado al pulpo que parece un virus. Solo preguntó:

—¿Quién eres Pulpovirus? ¿Cómo te llamas? Eres como un virus, así que tu nombre será… ¡PULPOVIRUS!

Entonces el pulpo respondió:

—¡No! Mi nombre es CORONAPULPO.

Solo le respondió:

—Ese no puede ser tu nombre porque no tienes una corona.

El pulpo le respondió:

—Está perdida, la estoy buscando…

—¡CORONAPULPO!—, dice Solo el perro… —Tengo una noticia buena y una mala, ¿cuál quieres saber primero?

Coronapulpo dice:

—Quiero la buena.

Entonces Solo le dice:

—¡Encontré tu corona!

Coronapulpo saltó de alegría, pero recordó que hay una noticia mala… Entonces Solo le dijo:

—La mala es que está arriba de un árbol, ¡pero se me ocurrió una idea para buscarla! Tengamos dos aventuras, en el agua y en la tierra.
—Solo, ¿puedes entonces darme unos zapatos?—, dice el pulpo… —¡Qué cool son los zapatos!
—Pulpo… Veo una casa. Tengo otra vez dos noticias, una buena y una mala. ¿Cuál quieres primero?
—Quiero la buena—, responde el pulpo.
—La buena es que hay escaleras; la mala es que tu no puedes escalar porque tienes nueve tentáculos.

Mientras Solo, el perro, subía la escalera, el pulpo ya había subido a la casa y esperaba a Solo con una hamburguesa y un jugo de naranja.

Solo pensaba: «Qué miedo… no quiero caerme otra vez al agua». Solo le grita al pulpo:

—Tengo otra vez dos noticias… una buena y otra mala. La buena es que ya llegaste, y la mala es que estamos en el bosque y nos podemos perder.

Entonces finalmente Solo llegó al bosque, se estaba haciendo de noche. El pulpo le preguntó:

—¿Podemos dormir juntos?
—¡No! Tú vas a dormir en el agua.
—No quiero—, dijo el pulpo…
—OK, pero yo dormiré en el árbol para conseguir tu corona.
—Está bien…
—Buenas noches—, dijo Solo.

Amaneció y Solo se dio cuenta de que el pulpo tenía más patas, que habían crecido más árboles y más flores. Después exclamó el pulpo:

—¡Solo, baja la corona! ¡El bosque se está hundiendo!
—¡La coronaaaaa! ¡Se cae! Yo no sé nadar, ¡no quiero caer! PULPOOOO, AGARRA LA CORONAAAAAAAAAA.

Solo, pensó para sí mismo: «Me tengo que tranquilizar»… Pero en eso se cae.

—¡AAAAAHHHH! ¡Ayúdame pulpo!—, gritó Solo.

Pero el pulpo no lo ayudó porque quería tener su corona, pues él era el rey del agua. Pero Solo gritó:

—¡Ayúdame a mí primero!

Sin embargo, el pulpo no quería ayudar a su amigo… Solo le dijo:

—No agarres la corona, si la usas al correr te hará daño. ¡NO TE LA PONGAS!

Pero él le responde…

—¡Muy tarde! Ya me la puse…

Pulpo no sabía que la corona era mágica; por eso los árboles se pusieron más pequeños y el agua se puso mágica también. Solo, el perro, estaba tirado en el piso… Y le dice un chiste al pulpo:

—¡Buen viaje! Pero ya no puedo tomar más agua… ¡Ey! Pulpo… ¿No te has dado cuenta que ya no tengo mis zapatos?

El pulpo le responde:

—Yo metí mis zapatos en el portal y no te puedo llevar conmigo porque eres un perro sin corona. Ya casi me voy… 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0. Adiós.
—Yo también entraré al portal—, dice Solo, el perro.
—Creo que va a salir un hueco en medio con agua—, dice el pulpo…
—¡Yo lo pasaré! Schchmmmchmmm… Bum, bum.

Al pasar el portal, Solo y Pulpo encontraron un aviso: «EL MUNDO DE LAS TORTUGAS». Entonces Solo dice:

—Tenemos que encontrar una tortuga para preguntarle por mis zapatos, por Sonic y por Veloz.
—Ustedes, Solo y Pulpo, deben escoger una tortuga que salvará el mundo junto con ustedes dos—, dijo la señora Tortuga.
—Hemos encontrado una tortuga, es la mejor y es la más limpia, ¡atrapémosla!
—¿Qué te está pasando?—, le dice Solo a Pulpo.
—Me están saliendo brazos y piernas. ¡Rápido! Tenemos que entrar al portal.
—¡Voy lo más rápido que puedo!—, dijo la tortuga mientras Solo la levantó y la lanzó al portal.
—Solo, tengo brazos y piernas—, dice el Pulpo… —Pero, ¡mira! Está todo al revés: el agua es el piso, la casa tiene el techo abajo y yo tengo la corona en los pies.

Solo, el perro, está en casa… después aparece en una carrera. Pero Solo no sabe quién es el Pulpo y la Tortuga. Empezó la carrera y Solo corre lo más rápido que puede y salta por el hueco; la tortuga corre y Solo la alcanza.

Pulpo casi alcanza a Solo, pero Solo se detiene porque tropieza con un tubo de agua. La Tortuga va detrás. Solo salta por el agua, ¡ya no le tiene miedo al agua!

Solo va lo más rápido que puede, como cuando conoció a Veloz. Casi destruye el mundo de los osos, se quemaba todo detrás de él… La Tortuga se quemó y el Pulpo nadaba pero no llegó a tiempo.

¡Solo ha ganado la carrera!

Solo ganó un supertraje, Pulpo un supercasco y la Tortuga un supercascarón. Pero todos tenían superzapatos… Más tarde tendrán un caballo y un superdinosaurio, ¡y todos serán superápidos!

La aventura de Peter en el bosque mágico

Por Pamela Arias, de Quito (Ecuador) [9 años]

Había una familia de 5 miembros, sus padres y sus 3 hijos. La más pequeña se llamaba Shina, la del medio Shimmer, y el mayor Peter. Ellos eran una familia real.

Un día los niños salieron a dar un paseo por el bosque mágico, vieron animales mágicos, magos buenos y magos poderosos y muy malos, que vivían en la parte oscura del bosque.

Empezó a anochecer y las hermanas Shina y Shimmer quisieron regresar al castillo, menos Peter porque todavía tenía mucha energía para seguir divirtiéndose.

Las niñas abandonaron a su hermano mayor y él se quedó solo en el bosque oscuro. De pronto apareció un mago malvado y poderoso, con sombrero puntiagudo, la nariz grande y fea, y además muchos granos en la cara.

Lo empezó a perseguir para hechizarlo y convertirlo en su esclavo. Al mismo tiempo apareció una luciérnaga y le dijo lo siguiente:

—Sigue mi luz para que estés a salvo del poderoso Romeo, el mago malvado.

Peter siguió la luz por los caminos oscuros y llegaron a salvo hasta el castillo.

— ¿Quién sois vos, noble luciérnaga? —, preguntó Peter.
—Mi nombre es Ricky, la luciérnaga cuya luz siempre alumbrará tu camino por más oscuridad que exista.

Peter agradeció a la luciérnaga y regresó a su castillo para encontrarse nuevamente con su familia. Y todos vivieron felices para siempre. FIN.

La luz guía: Una aventura en el bosque de los sueños

Por Estenyeli Geraldo, de República Dominicana [11 años]

Una noche lluviosa y oscura, un niño mirando por la ventana de su habitación vio una luciérnaga, una luz, que hizo encender su imaginación.

Después de que la luciérnaga se fue, el niño se fue a dormir… y a soñar.

James, sí, así se llama el niño, se encontró en el bosque siguiendo una pequeña luz, una luciérnaga. La pequeña luciérnaga la llevó a un lugar hermoso y en paz, lleno de otras tan bellas como ella. Y de repente el lugar se volvió pura oscuridad, pero James se dio cuenta de que las luciérnagas trataban de darle un mensaje con su luz:

“Lo que lees, no es lo que es, sigue el camino que te lleva a la luz”.

James se dio cuenta de que la pequeña luciérnaga volaba a otro lugar, así que la siguió. La pequeña se detuvo entre dos caminos, uno iluminado con un letrero que decía camino largo; y otro oscuro que decía camino corto.

James era un niño valiente, no le tenía miedo a la oscuridad, pero de todas formas, recordó el mensaje que le dieron las luciérnagas, así que decidió ir por el camino de la luz, junto a su pequeña amiga.

James es muy inteligente, comenzó a mirar a su alrededor, pues ya sabía que ese bosque era un tipo de acertijo. Se dio cuenta de que los árboles tenían forma de palabras. El pequeño fue muy cuidadoso al leer, pues sabía que por una coma podría entender todo mal.

Luego de leer las palabras se detuvo a analizarlas. Las palabras serán las siguientes:

“Lo que te conviene, vale más que lo que quieres”.

James siguió caminando junto con la luciérnaga, y pensó: «Qué fuera de mi sin esta luciérnaga, ella es la luz que me guía». Así que decidió llamarla Luz. Los dos se encontraron un pequeño río con unos hermosos árboles y arbustos cerca; pero por otro lado había un pequeño cartel diciendo:

“Si no te paras ahora, llegarás más rápido”.

James quería llegar, pues tenía la curiosidad de a dónde llegaría, pero con todo y su curiosidad, él y Luz sabían que les convenía un descanso, por lo tanto, se sentaron a descansar a lado del río… comieron unas pocas bayas que encontraron y también se refrescaron con el agua de aquel río.

Luego de que descansaran y se alimentaran, decidieron dormir un poco para recobrar fuerzas. Al despertar siguieron con su camino, en donde encontraron un mensaje, pero esta vez, no fue en forma de acertijo, ni nada por el estilo… lo encontraron mediante algo brillante y llamativo, lo cual los atrajo demasiado. Era un papel escrito con letras de diamante, y decía:

“El mejor tesoro es la personalidad y lo interior, no lo material y exterior”.

A James y a Luz eso les quedó marcado en lo más profundo del corazón. Los dos siguieron caminando, hasta llegar a un lugar en donde se encontraron con dos personas: un hombre de traje, elegante y con todas las cosas que James ha querido en su vida, y otro con ropa casual y simplemente con lo que necesitaba.

James y Luz en ese momento se dieron cuenta de que para saber cuál es el ideal, tenían que conocer sus personalidades. Después de hablar con cada uno se dieron cuenta de que el hombre de traje, era amargado, y todo lo que emitía era tristeza, y odio; en cambio, el hombre casual se vio muy amable y divertido, todo en él gritaba felicidad y amor, y sabían que ese era el indicado.

James y luz hablaron más para saber más de él. Les dijo que su nombre era Nicolás, pero le podían decir Nico, y que estaba aquí para darles un mensaje:

“​Han sido valientes, inteligentes, unidos y por último, pero no menos importante, capaces de pasar este bosque solos. Ahora deben seguir para llegar al final de esta aventura”.

James y Luz se sintieron felices, pero para ellos algo faltaba: llevar a Nico con ellos al terminar su viaje. Una luz muy brillante los cegó por un momento, no podían ver nada, pero poco a poco iban notando algo escrito… en el aire. James y Luz quedaron perplejos, pues, ¿cómo era eso posible?

Pero Nico les dijo que eso era normal en ese lugar, que podían mantener la calma… Entonces se concentraron en lo que decía:

“​No te sientas triste, los sueños siempre llegan a su fin”.

James no entendía nada, hasta…

—James, James, ¿cariño?—, el pequeño entreabrió los ojos para ver qué sucedía… Su madre, Tina, lo estaba despertando.

En ese momento James entendió el último mensaje, y quizás no obtuvo nada material al final de todo, pero sí llevó el recuerdo de una aventura y dos buenos amigos, lo cual le sacó una sonrisa al pequeño. James fue a desayunar con su familia, no sin antes decir adiós al hombre junto a la pequeña luz, afuera de su ventana.

Los demás tomos:

  • Me encanta 1
  • Me divierte 0
  • Me asombra 0
  • Me entristece 0
  • Me enoja 0



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