El plagio más popular: conoce la particular industria musical de Birmania

El plagio más popular: conoce la particular industria musical de Birmania

Birmania suele ser asociada al budismo, a ciertos conflictos internos o a Aung San Suu Kyi; pero además de su antigua cultura o de su política, en la nación sudasiática existe un particular fenómeno musical que sería imposible en el resto del mundo…

La música occidental (generalmente proveniente de Estados Unidos o Reino Unido) es lo que más se escucha en todo el mundo, pero eso no significa que los países no tengan a sus propias estrellas que han traspasado sus fronteras, como es el caso de Shakira de Colombia, t.A.T.u. de Rusia, Tarkan de Turquía, Amr Diab de Egipto, o simplemente otros artistas que se hacen grandes en sus respectivos países; sin embargo, en Birmania la historia es muy diferente, ya que en la nación budista lo que más se escucha es la música occidental, pero traducida al birmano, por artistas locales y de forma totalmente ilegal.

Birmania pasó gran parte de su historia postcolonialista como una dictadura – Imagen: Pixabay.-

La peculiar industria musical de Birmania

Durante los años de dictadura, los birmanos no tenían mucho tiempo para idear su propia música y al gobierno nunca le interesó la propiedad intelectual; así que en el país los compositores simplemente se encargaban de plagiar canciones que ya fueran famosas en Occidente y las personas de Birmania nunca se enteraban que estaban escuchando canciones no-originales, de hecho, algunos artistas tampoco lo sabían…

Probablemente una gran parte de los birmanos nunca haya escuchado «My Heart Will Go On» (el tema de Titanic) de Céline Dion, pero sin ninguna duda están muy familiarizados con «Achit Myar Lat Saung», la versión birmana con voz de Phyu Phyu Kyaw Thein, una de las mayores estrellas del país.

Además del cover ilegal de Céline Dion, Phyu Phyu Kyaw Thein, se hizo extremadamente famosa en su país plagiando otras canciones occidentales, pero la artista confesó que ella no tenía idea de que las canciones que escribían para ella, eran de otras personas.

Se sabe que la música de otros artistas populares también ha sido plagiada, ya sean bandas de rock como Nickelback o Evanescence, hasta artistas radicalmente distintos como Bob Marley. Sus temas suenan en birmano, cantados por grandes estrellas nacionales como Phyu Phyu Kyaw Thein, Sai Sai o R Zarni.

Incluso han plagiado música en español, como es el caso de la canción «Ven, ven, ven», del grupo Sex Bomb, y hasta hace poco existía un comercial birmano sobre una crema para el agrandamiento de senos que utilizaba el tema «Chiquitita» de ABBA.

Aunque la versión de «My Heart Will Go On» está en birmano, las estrofas tienen rimas casi idénticas a la original, demostrando que estos músicos que las traducen, irónicamente, son realmente talentosos.-

Pero esos no son los únicos casos, ya que la situación ocurre desde los tiempos de The Beatles o Elvis Presley.

En 2014, la BBC entrevistó a Myint Moe Aung, quien es uno de los principales compositores de plagio del país… y pudieron conversar con él mientras lo oían crear la versión birmana de «All of Me» de John Legend. El músico aseguraba que se sentía mal debido a que una persona budista no debería tomar la propiedad de otros, pero que en realidad no hacía mucho dinero por ello y que así daba publicidad de la música occidental allá.

También agregó que plagió la canción «Winds of Change» de Scorpions, la cual hablaba sobre la caída del Muro de Berlín. El escritor se vio forzado a cambiar la temática porque Birmania era una dictadura, e incluyó las palabras necesarias para que la gente entendiera que su versión también era de carácter político. Durante los años 90, el autor intentaba hablar disimuladamente de la situación política birmana a través de la música.

Aparte de Myint Moe Aung, existen otros compositores famosos por plagiar música occidental, como Wunna Kyaw, responsable del extraño cover de «Chiquitita».

Además de la industria del plagio, el otro gran problema musical de Birmania es la piratería.

El artista Thxa Soe declaró que su álbum había vendido oficialmente alrededor de 20 mil copias, pero que aquellos que piratearon su música, hicieron millones.-

En la actualidad ya existen organizaciones encargadas de velar por los derechos de autor (al menos en cuanto a los artistas del país se refiere), pero la piratería y el plagio continúan siendo un gran problema, y algunos analistas han considerado que se debe a un complejo de inferioridad presente en la nación.

Sin embargo, hay artistas que quieren dejar atrás la música ilegal…

La Lady Gaga birmana

Phyu Phyu Kyaw Thein, la misma artista que cantaba el tema de Céline Dion en birmano y que actualmente es embajadora de la UNICEF, dejó su carrera de medicina para convertirse en una de las mayores estrellas de su país y está enfocada en sacar a Birmania adelante, tanto en términos de educación como en su propia área: la música.

Ahora la artista es secretaria de la Asociación Musical Birmana, además, alega que su material es propio, y aunque la gente sigue pidiendo a gritos que interprete sus antiguos “covers”, Phyu Phyu Kyaw Thein acotó que ya ha tenido temas exitosos que son originales.

Phyu Phyu Kyaw Thein ha sido llamada la “Lady Gaga birmana” por su distintiva expresión artística y los llamativos atuendos que viste.-

La piratería en general aún es un retumbante problema en Birmania, pero afortunadamente, gracias a cantantes como ella que ahora cantan sus propios temas sin necesidad de copiar a otros, la industria musical birmana está relativamente tomando otro ritmo, surgiendo a través de su propia cultura y originalidad.

Así que puede que un día, además de los sonidos de Bollywood, o el pop japonés y coreano, tal vez escuchemos al pop birmano resonando en Occidente…

Con información de:  BBC / BBC / The World / Myanmar Times / Fugand Busted / Foto: Shutterstock

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