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Curiosidades de la historia: Cuando dejar una puerta abierta provocó la caída de Constantinopla

Curiosidades de la historia: Cuando dejar una puerta abierta provocó la caída de Constantinopla

La caída de Constantinopla es probablemente uno de los eventos más importantes que haya presenciado la humanidad, pues cambió el curso de la historia para siempre; sin embargo, lo más curioso es que la ciudad “cae” debido a que dejaron una puerta abierta….

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Ya en 1453, Constantinopla, lo que había sido la grandiosa capital del Imperio bizantino (el Imperio romano de oriente) no era lo que solía ser. De hecho, Bizancio no abarcaba mucho más que Constantinopla, pues habían perdido mucho territorio dos siglos antes durante las cruzadas.

En contraparte, mientras Bizancio caía poco a poco, otra dinastía estaba creciendo y consolidándose: el Imperio otomano, el cual era comandado, desde 1451, por el joven, pero temible sultán Mehmed II; no obstante, desde antes de su llegada, el Imperio bizantino ya había perdido gran parte de su territorio a manos de los turcos otomanos.

Pero, cuando Mehmed II toma el poder declara que no intentaría conquistar la ciudad, sin embargo, los bizantinos tenían un rehén otomano y pidieron una manutención para él, enfureciendo así al sultán…. Así que ahora la meta de Mehmed II era simbólica pero específica y valiosa: Constantinopla.

Constantino XI, el emperador pudo prever las intenciones del sultán, así que se construyeron fortalezas para no perder lo que -técnicamente- era el último vestigio del antiguo Imperio romano, pero los otomanos no se rendirían tan fácilmente.

Constantino XI – Imagen: Wikimedia.-

El emperador bizantino no contaba con demasiada ayuda, pues Francia e Inglaterra continuaban en la Guerra de los Cien Años: los reyes católicos de España estaban ejerciendo la famosa Reconquista; y el Sacro Imperio Romano Germánico se encontraba lidiando con guerras civiles.

No obstante, consiguieron el apoyo de los venecianos, genoveses y napolitanos, quienes eran realmente valiosos, especialmente porque el censo que ordenó Constantino en la ciudad, le mostró que solo tendría entre 5 mil y 7 mil soldados para defender la preciada Constantinopla.

Constantinopla es sitiada

Eventualmente, el 7 de abril de 1453, comenzó el sitio de Constantinopla. Las tropas otomanas estaban al otro lado de las fortalezas y disparaban artillería pesada, la cual debilitaba enormemente las paredes bizantinas. Esta situación se perpetuó, pues los bizantinos reparaban las edificaciones durante la noche.

Mehmed II, “el conquistador” – Imagen: Wikimedia.-

Bizancio recibía ayuda y lograban repeler los ataques del ejército selyúcida, pero la población estaba entrando en pánico colectivo. Empezaron a ocurrir ciertos eventos que interpretaron como malos presagios, como un eclipse lunar, lo cual recordaba aquella profecía de que Constantinopla solo prevalecería si brilla la luna; o el hecho de que un ícono de la Virgen María se cayó al piso durante una procesión.

Pero, aunque la situación no era nada fácil en Bizancio, aún los otomanos no lograban penetrar la sagrada ciudad. Sin embargo, las supersticiones no eran solo cristianas, pues el 28 de mayo Mehmed II preparó sus tropas debido a que le habían profetizado que el 29 sería un mal día para “los infieles” (los cristianos). A la par, el mismo día, el emperador Constantino concentró a las masas y rezaron juntos en la Iglesia de Santa Sofía, sin saber, -o tal vez previendo- que sería la última vez.

‘El sitio de Constantinopla’ representado por Jean Le Tavernier – Imagen: Wikimedia.

El ejército otomano atacó con todas sus fuerzas y poderío intentando penetrar la ciudad e increíblemente los bizantinos pudieron hacer resistencia, pero no contaban con que habían dejado una puerta abierta…

La puerta que cambió el curso de la historia

Los otomanos se habían enfocado en atacar el valle del Lico y los bizantinos en defender esta zona, haciendo que se olvidasen completamente de la Kerkaporta, la puerta en la muralla oeste que habían dejado abierta, la cual había sido utilizada para el comercio en otros tiempos.

Es por aquí que entra un grupo de jenízaros (la infantería) y comienzan a atacar Constantinopla desde adentro el 29 de mayo de 1453, incluso hieren a Giovanni Giustiniani Longo, el capitán genovés que dirigía las tropas de la ciudad. Constantino XI se traslada hasta el lugar y le pide que no abandone su puesto, pero él se retiró para que pudieran sanar sus heridas, haciendo que el resto de las tropas también comenzaran a retirarse siguiendo el ejemplo de su capitán.

En cuanto al emperador, no se sabe exactamente qué ocurrió con él, y si bien fuentes cristianas y musulmanas coinciden en que batalló hasta el final, el hecho es que Constantino muere este día y con él cae Constantinopla, lo que hoy conocemos como Estambul…

Se considera que este fue uno de los eventos más importantes de la historia, pues según los historiadores el hecho representa la caída definitiva del Imperio romano, y el fin de lo que se conoce como la Edad Media, tan solo unas décadas antes del descubrimiento de América.

Muestra restaurada de las murallas de Constantinopla – Imagen: Wikimedia.-

La caída de Constantinopla es algo que los historiadores comparan, en cuanto a impacto y consecuencias, a lo que fue el atentado terrorista al World Trade Center en 2001, pues definitivamente puso fin a una era; pero, lo más irónico es que en este caso, todo se debió a una puerta que dejaron abierta

Con información de Ciencia Historia / Kerkaporta / Wikipedia / Imagen: Wikimedia

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