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Rompe el hielo con el sencillo método FORD y mejora tus conversaciones con cualquiera

Rompe el hielo con el sencillo método FORD y mejora tus conversaciones con cualquiera

Por Daniel Colombo / Empezar a conversar de forma natural y espontánea con alguien que no conoces no siempre es fácil. Frente a colegas, antiguos compañeros de clase, suegros o personas con las que no hemos hablado en mucho tiempo, podemos terminar con muy pocos temas para comunicarnos.

El problema no es la falta de puntos en común, sino más bien timidez o vergüenza, y la duda de no saber por dónde empezar.

Entonces, ¿Cómo desbloquear la situación? Si sientes que te pasa a menudo que te resulta difícil hablar con otras personas, tal vez quieras explorar algunas técnicas de conversación útiles para romper el hielo. Se trata de estrategias de habilidades sociales, que son las que nos permiten relacionarnos efectivamente.

Hay muchas estrategias para lograrlo, y una de ellas es el llamado método «F.O.R.D.».

Se trata de una estructura muy sencilla que puedes aplicar cada vez que te encuentres con cualquier persona, y que funciona como disparador para empezar a charlar.

F.O.R.D., que nada tiene que ver con la célebre marca de automóviles, es el acrónimo de:

F: Familia

O: Ocupación

R: Recreación

D: Sueños.

¿Por qué funciona? Básicamente porque al usarla en distintos contextos, desde una cita romántica hasta el trabajo, puedes reducir el estrés que se produce cuando estás frente a alguien que no frecuentas, e incluso ante completos desconocidos. Y también, ayuda a que la otra parte se sienta cómoda contigo.

  • Cómo aplicar la técnica FORD paso a paso

Lo primero a saber es el nombre de la persona. Este aspecto es fundamental, puesto que a todos nos gusta que nos llamen por el nuestro. Por favor, no caigas en la mala técnica de los telemarketers inexpertos cuando te llaman de sorpresa y mencionan “ese” nombre que a ti no te gusta: busca empatizar con el que la persona se siente a gusto, incluso por su apodo si lo conoces o investigas.

Si no sabes el nombre, cuando te presentas dí primero tu nombre completo en forma segura y clara, y luego, haz una pausa mientras das la mano, y, manteniendo contacto visual, logra que la otra persona te diga el suyo.

Memorízalo, porque es conveniente que lo intercales en distintos momentos de la conversación.

Ahora sí, ya estarás en la situación ideal para aplicar la técnica FORD:

  • HABLAR SOBRE LA FAMILIA

Para empezar a conversar con alguien que no has visto en mucho tiempo, puedes hacer algunas preguntas sencillas sobre la familia. Sólo necesitarás una pequeña investigación individual, tal como haces anticipadamente cuando preguntas a quien te invita a una reunión: “¿Quiénes estarán?”. Aquí ya tienes valiosa información, incluso para que otra persona te presente con alguien que tú quieras conocer por algún motivo.

Si estás frente a alguien que conoces de algún otro momento, simplemente puedes preguntar: «¿Cómo está tu vida?».

En presencia de alguien con quien tengas un poco más de confianza, puedes hacerle preguntas sobre su cónyuge o hijos (cuántos años tienen o qué deportes practican, por ejemplo). Incluso puedes recordar algo de aquella vez, y traerlo al presente: “Recuerdo que la última vez que nos vimos…”, “Si mi memoria no me falla fue hace x cantidad de años, ¿Cómo has estado?”.

Si estás con alguien desconocido, por ejemplo, en una entrevista laboral o un encuentro profesional, busca puntos de relación, como ciudades de origen o de residencia, viajes, experiencias de vida y aficiones -que previamente puedas haber relevado en Internet en los perfiles públicos de dicha persona- te ayudará a entablar diálogos con preguntas más asertivas y puntuales.

  • PREGUNTAS SOBRE LA OCUPACIÓN Y EL TRABAJO

Luego, puedes continuar hablando sobre el trabajo. Si no has indagado sobre quién es la persona que tienes adelante, aquí van algunas preguntas útiles:  

Hola, soy x. Mucho gusto. (PAUSA) ¿Tú qué haces / a qué te dedicas?

¿Te gusta tu trabajo?

¿En qué campo profesional estás actualmente?

¿Qué camino has tomado para trabajar en esa actividad?

En un cocktail o situación informal o formal, puedes acertarte a alguien a tu lado y, mirando a los ojos, expresar “¿Qué te ha parecido el discurso / la música / la comida / el ambiente?”. Es simplemente un instante para transitar la barrera para tener un primer contacto, a partir del que podrás conversar.

Recuerda siempre buscar puntos en común, experiencias que te conecten y tiendan puentes con las demás personas.

  • HABLAMOS DE RECREACIÓN

Para conocer mejor a alguien, puedes preguntarle qué hace los fines de semana, con qué frecuencia se va de vacaciones, cuál es su pasatiempo favorito, cuál fue su viaje más reciente, entre otras preguntas. No se trata de formularlas todas de golpe, sino de ir graduando.

Si bien son preguntas que pueden parecer ligeras, te permitirán comprender mejor a la otra persona. De esta forma la conversación se vuelve más fácil y agradable si descubres que comparten intereses y pasiones similares, o al menos, con puntos de contacto. Apóyate en esas palancas de las habilidades sociales para hacer crecer y profundizar tu diálogo.

  • HABLAMOS DE SUEÑOS

Finalmente está la letra D, de la palabra “Dreams” (sueños, en español).  Aquí te conectarás mediante diálogos y preguntas acerca de los deseos, metas y objetivos de la persona que tienes adelante.

Algunas preguntas para romper el hielo una vez que generes el momento apropiado pueden ser:  

¿Hay algo que siempre has querido hacer?

¿Cuál es tu sueño que tienes en mente y planeas concretarlo próximamente?

¿Me podrías aconsejar sobre cómo diseñar mis metas y objetivos? (Aquí, posiblemente la persona te hablará de algún ejemplo propio, lo que te permitirá conocerla mejor).

¿Estás pensando en tomar algún curso actualmente?

¿Qué libro o película que has visto, te ha servido para tener más confianza para concretar tus sueños y deseos?

Como puedes imaginar, la técnica FORD no se agota en estas preguntas, que son apenas una referencia. Lo interesante es que cuando te animas a conocer personas nuevas o reconectar con gente que hace tiempo que no ves, te abres a explorar facetas diferentes e ir profundizando en las conversaciones.

De esta forma generas un ambiente de mayor conexión e intimidad, donde tú aportas y los demás también te ayudarán agregando valor a través de esa danza que se llama comunicación.

Imagen de portada: Shutterstock

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