¿La novela gráfica y el cómic son dos géneros distintos?

¿La novela gráfica y el cómic son dos géneros distintos?

Novela gráfica o cómic… Ambos términos hacen referencia a una historia contada a través de palabras e ilustraciones… ¿Son sinónimos? Aquí te explicamos su diferencia.

La palabra historieta o cómic tiene un pasado más lejano que el término «novela gráfica», este último comienza a usarse en los años 70. Surge por la necesidad de los hablantes o la academia literaria de designar a un grupo de obras artísticas que se estaban publicando, y que se distancian en cuanto al formato de presentación, los temas y el tono de la historieta.

De manera subjetiva, aunque con un punto de razón, muchos críticos opinan que la novela gráfica posee una mayor calidad literaria. Y es que en los cómics o historietas los dibujantes o escritores están limitados por la cantidad de espacio que disponen para plasmar la historia, asimismo, dependen muchísimo más de la norma editorial.

Mientras que el cómic se presenta, por ejemplo, en una serie de pequeños librillos de 50 hojas, la novela gráfica es una historia con un cierre. Está presentada en un libro en el cual la cantidad de hojas que se usen para narrar dependerá casi de manera exclusiva del autor. El creador cuenta con una mayor libertad creativa, tal como un autor literario.

La primera novela gráfica

Es importante acotar que el uso del término novela gráfica también surge para dignificar la historia ilustrada, ya que en los años 70 se relacionaba el cómic con los niños y jóvenes. Con el uso de esta nueva clasificación se aspiraba a un público más adulto, no se pretendía encasillar este tipo de novela en el área juvenil de las librerías, es por ello que Will Eisner bautiza como primera de este género a su obra El contrato con Dios; efectivamente el tono y los temas de este libro son más profundos y apropiados para una mente madura.

La dignificación del término

La diferenciación entre novela gráfica o cómic es subjetiva según algunos críticos – Imagen: Unsplash.-

En los años 80 la novela gráfica contaría con mayor relevancia y lograría su cometido de valoración literaria cuando se publica Maus (1980) de Art Spiegelman, obra que gana el Premio Pulitzer en 1992. Seguidamente se publican las historietas de superhéroes con un tono más sombrío, en las que yacen críticas sociales, el sexo es punto de referencia en ocasiones y los personajes poseen caracteres grises, no son totalmente buenos ni tampoco malos. Esta obras son Batman: The Dark Knight Returns de Frank Miller y Watchmen de Alan Moore/Dave Gibbons, ambas de DC Comics en 1986.

Poco después continúa la evolución de las historias ilustradas y surgen otras ramas dentro de la misma novela: el género histórico, el autobiográfico y las adaptaciones de obras clásicas de la literatura al cómic.

Con información de Iberlibro / Akira comics / Foto: Shutterstock

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