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Cuentos perversos

Pónganse a Leer | Según el diccionario de la real academia de la lengua española, «la perversidad es la cualidad que tiene una persona, para obrar con mucha maldad y lo hace conscientemente o disfrutando de ello”.

CULTURIZANDO EN WHASTAPP

Este es el punto de partida de este episodio, hoy en Pónganse a Leer con Pedro Julio vamos a hablar de cuentos perversos.

Hace unas semanas, publiqué en Instagram un post en mi sección #LecturaDominguera la fotografía de un libro que se llama cuentos perversos y mi prima, madrina y comadre Karla Sophia de la Libertad (alias0 Li), me sugirió que preparara un episodio en torno a esta antología gloriosa de cuentos que tienen como elemento común esta cualidad.

Lo perverso es repelente para el ser humano, pero también es muy atractivo, es curioso que nos genere estos sentimientos antagónicos en nosotros. Pero la verdad es que detrás de un hombre justo, de una mujer justa, hay un tirano.

En la antología que es el tema central de este episodio, tenemos a seis autores, de distintas nacionalidades, que ponen toda la fuerza de lo prohibido, lo oculto, lo censurable, hasta lo inesperado, en sus obras. Los cuentos de los que hablaremos hoy son el resultado de ejercicios fantásticos de creación, en los que se cruzan los límites de lo intolerable.

La malvada Infantita de Carmen Santonja

La antología inicia con la autora española Carmen Santonja, que es un descubrimiento para mí, es lo primero que leo de ella y me ha picado la curiosidad, ya le tengo en la lista de autoras por leer.

Carmen Santonja, nació en Madrid en 1934, y no solo se dedicó a las letras, también fue actriz, cantante, y hasta pintora.

La obra Carmen Santonja, se centró en la literatura infantil y juvenil, destaca por la calidad de su narrativa, sobre todo en cuentos como “El planeta Analfabia”, “La sirena de la fábrica”, “El pájaro de fuego”, “La leyenda de Santa María de la Pena Negra”, o el cuento del que hablaremos ahora “La malvada infantita”.

En este cuento, una niña, una pequeña infanta de la corte española, intenta falsear el refrena “no hay mal que por bien no venga”, y para ello, se dedica a realizar actos que resultan indeseables.

El cuento inicia presentando a una pequeña niña, de apariencia inocente, pero en realidad es una pérfida criatura.

Decide iniciar una serie de actos vandálicos y criminales, con la idea de replicar el mal en cadena, hasta que desembocara todo aquello en una gran catástrofe.

Arranca con el asesinato del lebrel favorito del rey, su abuelo. Buscaba crear caos. A los 10 años corta el cordón del columpio de su primo, que sin importar que fuera menor y mas tonto que ella, heredaría el trono, solo por ser varón. La cosa es que cuando salió volando, le crecieron unas alas nacaradas de mariposas, y empezara a volar, llego al cielo y no volvió.

Al darse cuenta de que había creado a un santo, presa de la rabia empieza a pensar en su próxima fechoría, prender fuego a la incalculable biblioteca de su abuelo, el rey.

Pero el obispo, en la misa que se celebró por los difuntos de aquella catástrofe, dijo “Bendito sea Dios”, porque ese fuego purificó la herejía que se contenía en aquellos libros.

Entre los actos horrorosos que cometió están, disfrazarse de espanto para asustar a su abuela en el confesionario, la pobre mujer murió, y a los días murió su esposo, el rey. Denunciar a un jovencito a la inquisición, solo porque no correspondió sus insinuaciones. Luego tiene que casarse con un príncipe extranjero, que tenia todas las papeletas para caerle bien a la madre de cualquiera, menos a ella, entonces decide embrujarse para no ver las cualidades de su futuro esposo.

Su última maldad, seria morir matando, y hasta aquí se los dejo, el final, evidentemente no se los voy a contar. Solo diré que el final, es inesperado y fantástico, no se lo pueden perder.

La penitencia de Saki

Seguimos ahora con un cuento de Hector Hugh Munro, que seguro nadie habrá asociado con el seudónimo con el que firmaba sus obras, Saki, que resulta que sacó de la obra “Rubaiyyat” de Omar Jayyam, un autor persa, porque este caballero era un admirador empedernido de la poesía persa y las historias orientales.

Saki, nació en la Birmania Británica en 1870, su obra literaria está plagada de cuentos macabros, en los que recrea con soltura y maestría las sociedades y culturas de su época, influenciadas determínateme por la reina Victoria, Saki describió a sus contemporáneos, especialmente a los de la clase media victoriana, en sus maneras tan estrictas y absurdas fórmulas morales y rutinas. Esto le causó problemas, al punto que cuando murió, su hermana destruyó todos los papeles que consideró inadecuados.

El cuento que encontramos en esta antología se llama “La penitencia”.

Pero, de qué va este cuento.

Inicia presentándonos a un tal Octavian Ruttle, un individuo vivaz y alegre, pero que funda su tranquilidad mental en la medida en la que es aceptado por sus semejantes.

Un día, mata al gato de los hijos de sus vecinos, una niña y dos niños.

Lo hizo, movido por la rabia de que, según él, el gato de los muchachitos estaba comiéndose a los pollitos de sus gallinas. Pero la cosa es que los niños, vieron el asesinato del gato, y los niños juraron venganza.

El hombre decide entonces resarcir su acto, les compra una caja de bombones de chocolates, y se va a entregarlo a la casa de los niños, pero no reciben el regalo.

Pero oh sorpresa, los pollitos siguen muriendo, el que se los comía no era el gato, sino aparentemente las ratas.

Los chamos se enteran y le mandan una nota llamándolo “bestia”.

Entonces decide utilizar a su pequeña hija Olivia, para acercarse, pero el avance no sale como planeo. Los chamos deciden vengar la muerte de su gato, por mano propia y en cabeza de la niña.

El final, como seguro ya infirieron, no se los voy a compartir, pero tengo que decir que, a mi este cuento, me recuerda a la gran muestra del cuento moderno “La gallina degollada” del uruguayo Horacio Quiroga.

Porque es que aquí también, los niños, se presentan como seres capaces de sentir un odio superlativo y dejarse llevar por él, acometer acciones movidos por ese odio, acciones realmente perversas.

El cisne de Roald Dahl

El siguiente cuento es “El cisne” de Roald Dahl.

Roald Dahl, nació en Gales en 1916, y fue un novelista, cuentista, poeta y guionista británico de ascendencia noruega.

Seguro que ustedes lo recordaran por sus obras como: “Charlie y la fábrica de chocolate”, “James y el melocotón gigante”, “Las brujas” o mi favorito “Matilda”.

La obra de Dahl está plaga de cuentos perversos y macabros cuentos, dirigidos originalmente para adultos, y en los que el humor negro es un protagonista más, que lleva a los personajes a unos finales impactantes y sorpresivos.

En la colección de cuentos “Historias extraordinarias”, publicada en 1977, encontramos a “El Cisne”, y yo la verdad cuando lo leí en la antología de cuentos perversos, fue la primera vez que tuve contacto con este cuento.

En este cuento, nos encontramos con dos chicos bravucones, Ernie y Raymond, que tienen por pasatiempos, meterse con un muchachito del pueblo que se llama Peter Watson.

Resulta que el papá de Ernie, le regala un rifle por su cumpleaños, (dime tu qué clase de regalos son esos, un rifle, de verdad, porque no le regalo un libro), bueno la cosa es que los matones estos, se van a estrenar el rifle al campo, para matar algunas aves y conejos, y en eso se consiguen a Peter Watson.

De manera que deciden abusar del chamo un rato para entrenerse, primero lo apuntan con el arma, y le dice: “¡Manos arriba!”, luego lo atan a las líneas del tren para ver que sucede, cuando el tren pase sobre él.

Como Peter sobrevive, entonces se lo llevan a un lago, en donde matan a varias aves y lo hacen recogerlos, Peter intenta plantarles cara, pero los matones son más grandes y fuertes que él.

Entre tanto, el tal Ernie ve a un cisne hermosísimo, y decide matarlo también, lo hace y manda a Peter a buscarlo, y aquel acto horrible le da una nueva idea, más perversa que la anterior. Le corta ambas alas al cisne y las ata a los brazos de Peter, le ordenan subirse a un árbol, saltar y volar.

El final del cuento es escalofriante, y obvio no se los voy a contar, vayan a buscarlo y lo leen o lo escuchan si es que ustedes son de audio libros, yo tengo que confesar que no puedo con eso, yo me distraigo con facilidad y pierdo el hilo en un dos por tres.

Yo no se si ustedes se han percatado de que, hasta ahora, los cuentos que llevamos, tienen como protagonistas a niños o jóvenes, que tradicionalmente se asocian con inocencia, pero aquí se muestran pérfidos, crueles, malvados, perversos.

A mi este cuento me causó mucha ansiedad, con cada página, uno desea poder meterse en el cuento y rescatar a Peter de estos dos matones criminales, quizá también tenga que ver con que yo fui un niño abusado, y que tuve que aprender a sobrevivir a los ataques de los demás desde pequeñito.

La mano de Patricia Highsmith

Continuamos ahora con la gran dama del “noir” Patricia Highsmith y su cuento “La mano”.

Patricia Highsmith nació en Texas en 1921 y es quizá una de las novelistas estadounidenses más destacadas, sobre todo por sus obras de suspenso.

La obra de Highsmith, está llena de personajes marginales, de polémica y ambigüedad moral. Sus protagonistas son generalmente personajes turbios, que son capaces de cualquier cosa para ascender socialmente, basta recordad a su creación más famosa “Tom Ripley”.

Su caso es curioso también, porque fue alabada por la crítica como una de las mejores escritoras de su generación, estando viva, los críticos destacan la forma magistral en la que penetra la psiquis de sus personajes y los involucra en tramas complejas y elaboradas. En su libro de relatos, llamado “Pequeños cuentos misóginos”, Highsmith abre la selección con “La mano”.

En “La mano”, nos encontramos a un joven que le pide la mano de la novia al padre, y este le entrega la mano izquierda de la muchacha en una caja.

Aquella mano de la hija, es enterrada por el joven prometido en la misma caja en el jardín, el muchacho quería ver a la novia, que bendito sea Dios no se había desangrado, sino que estaba mas viva que nunca, el la ve asediada por pretendientes.

El novio se va a la policía y ahí se hace bola, intentando explicar que la mujer que dice amar ha sido apartada de él.

En la policía lo tienen por loco, de manera que lo encierran en un manicomio del estado, y ahí la novia va a verlo, desde lejos y sin contacto, hasta que el novio se asquea de la presencia de es mujer que insisto yo, creía que amaba.

Total, que el muchacho se enloquece de verdad y desde ese punto se desata el final del cuento, que es cortito pero demoledor.

Porque Highsmith, deja tan claros los arquetipos misóginos de mujeres, hace gala de una ironía elegante e incisiva, es mordaz y directa, es una gloria.

La Sonrisa de Marko de Margarite Yourcenar

Continuamos ahora con la archiconocida Marguerite Yourcenar, que nació en Bélgica, en junio de 1903, Yourcenar, es una de las novelistas más conocidas de los últimos tiempos, también fue ensayista, poeta, dramaturga y traductora.

Entre los logros más destacables de Yourcenar, está que fue la primera mujer en entrar en la Academia de Francia. La forma particular con la que narra sus historias, que generalmente tienen un trasfondo histórico, es fenomenal, es ágil y divertida, pero también reflexiva.

El cuento que encontramos en esta antología es “La sonrisa de Marko”, que nos monta en un Buque, en el que van un arqueólogo y un ingeniero, que se ponen a echar cuentos sobre un hombre llamado Marko,  que aparentemente tenía negocios o relaciones secretas con personas corruptas y necesitaba disfrazarse para que sus enemigos no lo reconocieran, el tipo cambiaba de apariencia con frecuencia.

Ese Marko vivía a las orillas del mar, junto una viuda que tenía cierto interés por él, pero él era apático a la pobre mujer.

Un día Marko toma licor más de la cuenta en una fiesta del pueblo y cede a los embates de la vecina, pasa lo que tenía que pasar entre Marko y la vecina, y cuando despartiera, resulta que tiene  un ejército turco estaba rodeando la puerta de su casa, así que se escapa por la ventana y salta al mar. La viuda (de la que en este punto no solo Marko desconfía de ella, sino también el lector) deja entrar al ejército, que rápido se dan cuenta que el hombre no está y que ha saltado por la ventana.

Pero las olas eran muy grandes, así que Marko no podía avanzar, entonces los soldados lo atrapan y al sacarlo del mar descubren que el tal Marko está muerto.

La viuda se pone como loca, intenta acercarse al cadáver y le meten un empujón y hasta aquí les voy a dejar el cuento, soy un pérfido, lo sé.

A mi esta historia me recordó la de Sansón y Dalila,  estamos frente a un individuo sobrehumano, un hombre fantástico al que el destino perverso le juega malas pasadas, todo esto tan bien escrito que da tanto gusto leer, no se lo pierdan.

La Esperanza de Auguste Villiers de L’Isle-Adam

El último de los cuentos perversos, es “La esperanza” del escritor Auguste Villiers de L’Isle-Adam, que nació en 1838.

La obra Auguste Villiers de L’Isle-Adam, abarca la poesía, el teatro y la narración, y es uno de los máximos exponentes del movimiento simbolista, por lo que su obra está impregnada de misterios por descifrar, en los que el autor va tejiendo tramas ocultas que se unen a los objetos sensibles.

“La esperanza”, que también se conoce como “La tortura por la esperanza”, es un relato de terror, publicado en la antología de 1888: Nuevos cuentos crueles.

En este es cuento, el autor nos lleva a la vida de Pedro Arbuez d’Espila, un prior de los dominicos de Segovia, que está claramente inspirado en el temido inquisidor español Pedro Arbués.

Este caballero, inicia una campaña para convertir a los judíos al catolicismo, para ello echara mano de las herramientas que tiene, como la tortura, por ejemplo.

El inquisidor, entra en una habitación oscura y subterránea, donde se encuentra un caballero ensangrentado y atado, que según el cuento es un rabino aragonés, que tiene un año siendo sometido a tortura y se niega a la conversión al cristianismo.

El hombre ha aguantado la tortura con estoica dignidad, pero esto no detiene al inquisidor, que le anuncia que al día siguiente será su auto de fe, que para los despistados es era el acto público que organizaba la inquisición para que los condenados abjuraran sus pecados y mostraran su arrepentimiento, y esto les podía conceder la reconciliación con la Iglesia.

En un punto de la noche, el rabí se da cuenta que la puerta estaba entre abierta, es decir, el tipo se podía escapar, por un error de la última persona que salió de la habitación. El hombre que sabe que su final es inminente, se atreve a salir y sigue por el corredor lúgubre y aterrador.

Avanza hasta encontrarse afuera de la prisión, total que entre la esperanza de la libertad y el miedo a ser atrapado el hombre se detiene y hasta aquí se los dejo.

Este es un cuento perverso en todos los sentidos, el autor logra entrelazar los aspectos más grotescos y macabros del ser humano.

Hay otro cuento de Patricia Highsmith en la antología del que intencionalmente deje por fuera, para picarles la curiosidad, el cuento se llama “La prostituta autorizada o la esposa”, y es una gloria también, y lo deja a uno como Elsa… Frozen.

La verdad es que estos cuentos perversos me mantuvieron al borde de cada página, porque insisto, la perversidad me fascina y me parece que fascina a los seres humanos, porque nos presenta un dilema, sabemos que no es bueno pero es muy atractiva, es una cualidad atractiva, aquí me estoy dejando yo mismo en la calle.

Muchos son los autores que han tomado su inspiración de esa cualidad, muchos que no han sido nombrados en este episodio porque no estaban en la antología que leí, pero que al terminar la lectura, pensé inmediatamente en este o aquel y en este cuento y este otro. Por favor si les ha pasado esto mismo, échenme el cuento, escríbanme a través de mis redes sociales pedrocedenoa en instagram y twitter.

Bueno tesoros míos, hemos llegado al final de este episodio que repito, se lo debemos a un comentario de mi prima mayor, mentora, madrina, comadre, confidente… Karla Sophía de la Libertad, alias Li, un abrazo grandote prima, estamos lejísimo pero yo cuando escucho alguno de tus audios te siento a mi lado, ella vive en Londres y yo en Mérida.

Nos vamos, ahora, antes renuevo la esperanza de haberles picado la curiosidad y que después de escuchar este episodio se van a ir a buscar estos y otros cuentos con esta temática cautivadora, y ya lo saben ustedes… pónganse a leer.

Imagen portada: Shutterstock

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