Bonobos: los chimpancés más parecidos a los humanos

Bonobos: los chimpancés más parecidos a los humanos

Los bonobos son increíblemente parecidos a los humanos e incluso más sabios para controlar algunas situaciones. Siendo más parecidos al ‘Homo sapiens’ que a los gorilas, los bonobos se caracterizan por tener una sociedad igualitaria, amistosa y pacífica…

Los Pan paniscus, también conocidos como bonobos, chimpancés enanos o chimpancés gráciles, son más parecidos, en ADN, a los humanos que a los gorilas. Incluso su fisionomía es interesante, porque la plasticidad de sus rasgos permite distinguirlos fácilmente como individuos. Se desplazan mucho de pie, son más amistosos que otros primates y, según el primatólogo Frans de Waal, son capaces de sentir empatía, compasión, paciencia, sensibilidad y altruismo. 

Estos, y muchos otros parecidos, han hecho a los bonobos objeto de especial atención por los investigadores y científicos. El primer experto en advertir esta especie fue el zoólogo alemán Ernst Schwarz, en 1929, a partir del estudio de un cráneo que reposaba en el Museo de Tervuren, en Bélgica; en este sentido, estudiosos de todo el mundo viajan cada año a las selvas húmedas del Congo, en África central, con la finalidad de seguir descubriendo más sobre esta sociedad de primates.

Imagen: Wikimedia.-

Bonobos: comportamientos notables y vida

Uno de los puntos más importantes a resaltar del comportamiento de los chimpancés gráciles es su estatus matriarcal y la cultura igualitaria. Si bien los machos son más fuertes y se encargan de las actividades más arriesgadas, las hembras son consideradas el pilar del hogar, porque dedican gran parte de su vida a la crianza y desarrollo de sus hijos, hasta el punto en que inciden en sus vidas y toman las decisiones más importantes. Cuando las hembras bonobo tienen crías varones, supervisan su comportamiento sexual, para que no comentan hechos violentos o desagradables, e incluso llegan a elegir qué pareja sexual es la mejor para procrear.

Cuando sus hijos están copulando, las madres se encargan de vigilar que nadie interrumpa el momento. Por ello, los machos deben su vida a sus progenitoras y su futuro es directamente proporcional a la crianza que les hayan dado. Tanto así que, según un artículo de la BBC, los machos que se crían a las faldas de sus madres, tienen tres veces más probabilidades de reproducirse que otros que abandonan el nido antes de tiempo.

En el caso de las crías hembras es distinto. Sus actitudes no son tan supervisadas ni controladas y es muy común que, ya con cierta maduración, las hembras bonobo abandonen su hogar para integrarse a otro grupo al que quieran pertenecer. Este tipo de estructuras matriarcales, según un estudio de la revista Current Biology, tienen un fuerte impacto en la vida de la especie.

Bonobos con la zoóloga Sue Savage-Rumbaugh – Imagen: Wikimedia.-

Los bonobos viven a la orilla izquierda del río Congo, en donde existe una gran cantidad de frutas y hojas comestibles. Su dieta es mayormente frugívora, aunque en alguna ocasión pueden ingerir otros mamíferos, como las ardillas, y también insectos. Duermen en los árboles, construyen sus propios nidos y se organizan para reunir comida durante el día y juntarse por la noche a dormir.

Sexo y relaciones homosexuales

Otro tema de especial curiosidad para los investigadores es el uso del sexo como mediador y unificador en caso de conflictos. Los bonobos, tanto varones como hembras, copulan con chimpancés de su mismo sexo; la mayoría de las veces con alguna finalidad concreta. Durante los actos pueden llegar besarse con lengua y hacerse cariño. Las hembras son de especial atención, porque mantienen relaciones entre ellas para fortalecer y fomentar la sororidad, lo que también permite el predominio de la estructura matriarcal.

Según un estudio de la revista Science Direct, las interacciones entre las chimpancés traen posteriormente apoyo mutuo, cooperación e intercambios amistosos más fructíferos. En pocas palabras, el “sexo lésbico” entre hembras les hace sentir más cariño. Las prácticas sexuales van desde frotamientos (tribadismo) hasta sexo cara a cara. Esa misma investigación apunta que las hembras prefieren relacionarse entre ellas que con los machos.

Río Congo – Imagen: Wikimedia.-

Los bonobos también tienen sexo homosexual, que va desde frotamientos de genitales hasta sexo oral, mientras están acostados o encaramados en árboles. En cualquier caso, las copulaciones son usadas para resolver conflictos, aliviar las tensiones, promover el pacifismo y la unión entre los miembros de la tribu.

Curiosidades con respecto a otros chimpancés

Los chimpancés enanos son capaces de consolar a un individuo del grupo que ha pasado por una situación violenta, bien por voluntad propia o porque la víctima lo pide. Este es un hecho que diferencia a esta especie de primates del resto, que suelen ser muchos más agresivos y bruscos.

Mientras que otros monos son hostiles con respecto a sus territorios, los bonobos son amistosos con otras especies y no se sienten amenazados por la presencia de miembros de otra especie. Es muy poco común que los bonobos de distinto sexo se peleen entre sí y, a pesar de la evidente influencia matriarcal, la jerarquía no es tan opresiva como en el caso de otros animales.

Lamentablemente, esta especie se encuentra en peligro de extinción, por problemas como la caza con fines alimentarios, formando así parte de la extinción de los simios. Por suerte, hay ciertos proyectos que salvaguardan su existencia, como en el Parque Nacional de Salonga y el Campo de Investigación Lui Kotale.

Cuéntanos… ¿A ti qué fue lo que más te sorprendió de los bonobos?

Con información de La Vanguardia / Wikipedia / BBC / National Geographic / YouTube / Imagen: Shutterstock

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