Biblioteca Culturizando: ‘El exorcista’ – Un antes y después en la novela de terror

Biblioteca Culturizando: ‘El exorcista’ – Un antes y después en la novela de terror

Biblioteca Culturizando | Muchos recuerdan la cinta de ‘El exorcista’, estrenada en 1973, dirigida por William Friedkin, todo un clásico en el cine de terror… pero no todos saben que el filme está basado en el libro homónimo de William P. Blatty, publicado en 1971, una de las obras más importantes en la literatura de horror. 

Ficha técnica

Título original: The exorcist El exorcista

Autor: William Peter Blatty

Año de publicación: 1971

Género: Terror

Sinopsis de ‘El exorcista’

Regan es una inocente niña de 12 años que, luego de jugar con un tablero güija, empieza a vivir una serie de sucesos paranormales. Tras agotar los métodos convencionales para ayudar a su hija, Chris -madre de Regan-, acude desesperada por ayuda ante el padre Karras, quien deberá realizar un exorcismo a la niña para salvar su vida de las garras del demonio Pazuzu. 

Impacto de la obra

“La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido”

H.P Lovecraft

El exorcista sentó las bases para lo que sería un nuevo estilo dentro del terror, jugando con la dualidad de lo real y lo ficticio.  

Con antecedentes como El bebé de Rosemary, este nuevo terror jugó con los lectores al jugar con elementos que podrían hacerles daño en la vida real. Se sabe que Drácula o el monstruo de Frankenstein no son reales, pero al implementar elementos religiosos fundamentados en la creencia de millones de personas, todo cambia. En cada religión existen los entes malignos, los demonios, los cuales han estado presentes en la psique de la población por miles de años. Son la encarnación del mal, y todos pueden sucumbir ante dichos seres demoníacos.

Desconocer la veracidad de los demonios propicia ese sentimiento de miedo que explotó Blatty en su libro. No importa si son entes modernos como Satanás y Belcebú o un demonio como Pazuzu, proveniente de la cultura sumeria -este último el antagonista de la obra de Blatty- quien posee a Regan en la novela. El hecho de que haya gente que cree febrilmente en ellos ya les da el poder suficiente como para hacer que los demás teman ante su plausible existencia.   

El terror pasó a desarrollarse en un plano más real, una instancia que hiciera sentir al lector que puede sufrir el mismo destino que están viviendo las personas en el papel, creando así una empatía macabra. Hoy día, los hombres lobos, vampiros y momias no aterran, pero la creencia de un ser demoníaco sí. La lucha entre el bien y el mal sigue generando el mismo impacto, creando un miedo atemporal

Con la llegada de la película homónima, la historia obtuvo una mayor difusión. Las personas padecían en cada proyección, sufriendo incluso desmayos y vomitando. Cuarenta y ocho años después de la publicación del libro, el miedo y el sentimiento de vulnerabilidad sigue intacto ante la posibilidad de ser víctimas de una posesión demoníaca. El exorcista sentó las bases para el terror moderno que se ve en historias como El conjuro; y es que esa dualidad entre la realidad y la ficción es lo que de verdad marcó un antes y un después en el terror.

¿Por qué Pazuzu?

Una de las interrogantes generadas por la novela es la elección del demonio que posee a Regan. ¿Por qué fue Pazuzu, un ente de la antigua religión sumeria, y no el mismísimo Satán? La respuesta puede revelar información importante sobre la historia, así que en caso de no haber leído la novela o visto la película… alerta de spoiler.

Pazuzu es un antiguo demonio de la religión sumeria. Es hijo de Hanbi, dios del mal y los espíritus malignos. El ente representado en El exorcista es descrito como el rey de los demonios del viento, controlando él la ráfagas provenientes del suroeste, llevando consigo pestes y plagas. Es enemigo de Lamashtu, un demonio femenino que se alimenta de las mujeres y los recién nacidos. Pazuzu no es descrito como un ser 100% maligno y en muchos casos, las mujeres acuden a él por protección

Al inicio de la obra, el padre Merrin se encuentra en una excavación realizada en Irak cuando encuentra un amuleto y una estatua de Pazuzu, creando así un vínculo entre ambos personajes. Más adelante en la novela se revela que Regan ha contactado por medio de la güija a un ente que llamó «Capitán Howdy», con quien habla de manera regular. 

Por último está al personaje de Burke Dennings, quien es asesinado por Regan -poseída por Pazuzu- luego de haber subido al cuarto de la joven. En el libro se muestran varios indicios de que Dennings había acosado a Regan en más de una ocasión, lo que da a entender que tal vez la niña, luego de contactar con Pazuzu, habló con el «Capitán Howdy» sobre los encuentros y el demonio decidió poseerla para vengarse del pedófilo.

William Peter Blatty

El 7 de enero de 1928, en Nueva York, Estados Unidos, nació William Peter Blatty

Durante toda su vida, el escritor estudió en instituciones jesuitas y desarrolló cierta admiración por estas personalidades eclesiásticas. A finales de la década de los 40, Blatty, quien estudiaba en la Universidad de Georgetown -dirigida por jesuitas-, se enteró de un caso sobre un exorcismo y se obsesionó con dicho tópico.

El escritor encontró gran fascinación con las posesiones demoníacas y los asuntos paranormales, los cuales eran un tema tabú en la época. En 1971 publicó El exorcista y en 1973 alcanzó la fama internacional gracias a la adaptación homónima para la gran pantalla. La película le valió para ser el ganador del premio Oscar y el Globo de Oro al mejor guion adaptado y mejor guion, respectivamente. También fue el guionista de otras ocho cintas cinematográficas, aunque nunca pudo replicar el éxito obtenido por su magnum opus. 

Murió el 12 de enero de 2017, a los 89 años, en Bethesda, Maryland.  Un mieloma múltiple, una especie de cáncer en la médula ósea, fue el causante de su deceso. 

Fragmento destacado

“—¿Dices que «no eres» el diablo?

—Soy sólo un pobre demonio que lucha. Un diablo. No el diablo. Una diferencia sutil; pero no he perdido enteramente mi influencia sobre nuestro padre que está en el infierno. A propósito, cuando lo veas no le digas que me he ido de la lengua.

—¿Cuando lo vea? ¿Acaso está aquí? -preguntó el sacerdote.

—¿En esta puerca? De ninguna manera. Somos solo una pobre familia de almas en pena, amigo mío. No nos culpes por estar aquí. Pero es que no tenemos adónde ir. No tenemos hogar.

—¿Y cuánto tiempo pensáis quedaros?

La cabeza pegó un salto en la almohada, contraída con furia mientras rugía:

—¡Hasta que la cerda se «muera»! -Inmediatamente, Regan volvió a

adoptar su sonrisa tonta en una boca amplia-. A propósito, hace un día magnífico para un exorcismo, ¿no te parece, Karras?

«¡El libro! ¡Tiene que haberlo leído en el libro!»

Lo taladró una mirada de expresión sardónica.

—Comiénzalo pronto. En seguida. Incongruente. Allí había algo extraño.

—¿Te gustaría?

—Muchísimo.

—¿Pero no te echaría eso fuera de Regan?

El demonio apoyó la cabeza, riendo como maníaco; luego se interrumpió en seco.

—Nos uniría.”

Con información de Fabulantes / Las Lecturas de Mr. Davidmore / Resumiendolo / Resolviendo la Incógnita

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