¡Que el reencuentro con la familia, los amigos y los seres queridos sea el plan para estas Navidades!

Dic 18, 2016 | Bienestar - Vida

Así lo ve Mota |

Para los que no necesitan otros planes sino el que les presento a continuación:

Para nadie es un secreto que el mes decembrino, diciembre, es la época del año que muchos consideran perfecta para el perdón, la reflexión, y la caridad. Sin embargo, la idea es ir más allá partiendo de lo normal que en ocasiones no es tan normal y me refiero a disfrutar de la unión con  los seres queridos desde nuestro propio sitio, de la cotidianidad.

Los doce meses de año siempre tienen que ser llenos de amor y perdón, eso no se discute a mi parecer. La Navidad por ser cierre de año, nacimiento de nuevas ideas y/o de expectativas tiene que ser cada año diferente, y debemos usar todas las herramientas posibles para que así lo sea. Por la agenda personal, laboral de cada individuo a veces es complicado disfrutar en plenitud las bondades y las buenas energías que nos aportan las personas queridas a través de los encuentros; pero las navidades tienen que ser usadas para el reencuentro y las largas tertulias mientras compartidos desde un plato navideño hasta un saludable vaso de agua fresca.

Mucho dirán ¡pero es que siempre comparto con mi familia y mis amigos en las navidades! sí, pero no de la manera en que deberíamos. Y me refiero no sólo de verlos, saludarlos y seguir, sino de descubrir el arte de la navidad a través de ellos: disfrutarlos, vivirlos, contemplarlos y atenderlos. En esta última me detengo. Sorprender a un ser querido en las navidades con algo mínimo o fantástico es el plan a ejecutar. Un mensaje a puño y letra, un caramelo, una comida,  un abrazo y un beso siempre harán la diferencia; todo personalizado.

Es importante resaltar que no muchos contamos con el beneficio de tener cerca a nuestros familiares y más queridos amigos, una gran parte los tenemos a mucho tiempo de distancia. Es por ello que debemos programarnos a ahorrar días para las fechas decembrina y así estar más tiempo compartiendo y disfrutando con los nuestros. Cuando nos referimos al compartir no se trata de cocinar una gran cantidad de comida o preparar un plato extremadamente exquisito o exótico con ingredientes traídos del otro lado del mundo, no, nada de eso. Se trata de compartir de la manera más común y corriente posible. Un sofá, sillas, sombra, sol, vasos y cualquier bebida de tu preferencia bastarán. Escúchalos y pide por favor que te escuchen. Aprovechable también los momentos en la preparación de los tradicionales platos navideños para compartir con los nuestros; amarrar las hallacas, cortar el pabilo, servir las bebidas y picar el pan de jamón es muy válido para el disfrute entre todos.

La también llamada fecha de la llegada del Niño Jesús, debe de ser propicia para el diálogo sincero y limpio con el padre Dios, un cierre de año que debe de ser una nueva era para ser mejores personas y mejores actores sociales ante los que nos rodea. La autoevaluación será magnifica para emprender el nuevo año que nos  espera a la vuelta de la esquina.

Y recuerda, no todo lo anterior se tiene que concebir en navidades, todos los días del año son perfectos para amar a los nuestros y reencontrarnos con Dios.

 

Daniel Mota / TW @UnTalMota / IG @UnTalMota |

Foto: Familia en Navidad / Shutterstock