Horrores Humanos: Slobodan Milosevic, el carnicero de los Balcanes

Oct 06, 2017 | Historia - Horrores Humanos

Hasta finales de la década de 1990, poca gente que no fuera de los Balcanes había oído hablar de Kosovo, una provincia de Serbia habitada principalmente por una etnia albanesa. A lo largo de la historia, los Balcanes habían sido un lugar de disturbios, un enorme polvorín montañoso, en el que se había librado una guerra tras otra, y el escenario de numerosas insurrecciones y rebeliones nacionalistas. Durante el período caótico que siguió a la muerte del presidente de Yugoslavia, Josip Tito en 1980, las unidades integrantes de la Federación Yugoslava empezaron a separarse. En abril de 1991 se declaró la guerra entre el gobierno bosnio y los serbios locales.

En ese momento, Slobodan Milosevic era el presidente de la República de Serbia. Era un defensor apasionado de la causa de su país que albergaba un profundo resentimiento contra la forma en que la historia y los países vecinos habían tratado a Serbia.

¿Quién fue Slobodan Milosevic?

Slobodan Milosevic nació en la localidad serbia de Požarevac en 1941 en el seno de una familia acomodada que procedía de Montenegro. Su padre era teólogo y, según algunas fuentes, Slobodan llegó a consagrarse como sacerdote ortodoxo sin llegar a ejercer.

En 1953 se afilió a la Liga de los Comunistas de Yugoslavia, nombre con el que se conoció al Partido Comunista de Yugoslavia a partir de 1952. Estudió Derecho en la Universidad de Belgrado, donde se licenció en 1964. En ese momento inicia su actividad profesional en la administración de la República Socialista de Serbia, y más concretamente en el Ayuntamiento de Belgrado, primero como asesor del alcalde y luego como jefe del servicio de información municipal.

En 1965 se casó con Mirjana Marković, que provenía de una familia partisana y ocupaba la cátedra de Teoría Marxista en la Universidad de Belgrado.

En 1968 se pasó al mundo empresarial, en el que ocupó puestos de responsabilidad en la empresa autogestionaria, característica del régimen económico yugoslavo, basado en el llamado socialismo autogestionario. Comenzó a trabajar en la compañía energética estatal Technogas, en donde en 1973 fue nombrado director general. Diez años después de abandonar el consistorio de Belgrado, en 1978, accedió a la dirección del mayor banco de Yugoslavia, el Banco Unido de Belgrado (Beogradska Banka).

Tras la muerte de Tito en 1980 comenzó a abrirse paso en el mundo de la política. Aunque Milosevic aparecía como un hombre de carácter introvertido, orador más bien mediocre y sin carisma, en 1983 fue elegido miembro del Presidium del Comité Central del Partido Comunista de Serbia y, al año siguiente, presidente del comité municipal del PCS en Belgrado.

Su rápido ascenso político coincidió con una radicalización del nacionalismo que se operaba en la sociedad serbia, en los momentos en que el comunismo perdía fuerza: ese mismo año decide transformar la sección serbia de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia en el Partido Socialista de Serbia. Bajo su dirección, se inició una afirmación institucional de la identidad serbia, en detrimento de las demás minorías nacionales de Yugoslavia.

El 28 de junio de 1989, en plena efervescencia nacionalista, Milosevic se presentó en Kosovo Polje, el escenario de la Batalla de Kosovo, en el 600º aniversario de la derrota contra los turcos, donde, ante una multitud de un millón de personas, pronunció el célebre Discurso de Gazimestan, una exaltación del nacionalismo serbio que trajo graves consecuencias futuras.

En este contexto pactó con el Presidente de Croacia, Franjo Tuđman, el Acuerdo de Karađorđevo para el reparto de Bosnia (ya orientada a la independencia) entre serbios y croatas. También, desde su nueva posición de poder, decide anular todas las concesiones autonómicas a Kosovo, y modificar la Constitución para conceder al Presidente más poder. En la oposición, algunas voces empiezan a elevarse contra la amenaza nacionalista (Círculo de Belgrado), pero el 20 de diciembre de 1992 Milosevic es de nuevo reelegido como presidente, esta vez en elecciones con sufragio universal directo.

En el contexto de la desintegración de la República Federal Socialista de Yugoslavia y las tres guerras que allí se produjeron donde se dieron episodios de ataques deliberados contra la población civil, que han sido calificados como crímenes contra la humanidad, de genocidio y limpieza étnica, y la responsabilidad que Milosevic tenía por ser Presidente de Serbia, fue llamado, por algunos medios de comunicación, por buena parte de la opinión pública occidental, así como por sus adversarios políticos serbios, El Carnicero de los Balcanes.

Slobodan Milosevic: “El Carnicero de los Balcanes”

La atrocidad más notoria fue el genocidio de albaneses en el sur de Kosovo en 1999. Docenas de hombres mujeres y niños fueron masacrados. A pesar de que todo indicaba que se trataba de civiles, la policía alegó en que los hombres y los niños vestían uniforme del Ejército de Liberación de Kosovo. Los cuerpos habían sido mutilados post mortem. Les habían sacado los ojos, había cabezas reventadas. Algunas de las víctimas habían sido decapitadas.

El mundo estaba horrorizado. Milosevic fue conminado a identificar a los responsables y a garantizar que fueran procesados. Al no hacerlo, fue acusado de crímenes de guerra por Las Naciones Unidas.

En 2001 el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia solicitó la detención de Milosevic al Gobierno formado por el que subió al poder Vojislav Koštunica tras ganar las elecciones, aunque Yugoslavia no había reconocido en ese momento la jurisdicción de dicho tribunal.

El 1 de abril de 2001, tras dos tensas jornadas de resistencia, Milosevic aceptó una entrega pactada en Belgrado y fue trasladado a La Haya, sin que se llevase a cabo en Yugoslavia un juicio sobre dicha extradición, tal y como señalaba la legislación penal yugoslava.

En La Haya se inició un proceso legal en el que se le acusaba de crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio, presuntamente acaecidos durante la guerra de Yugoslavia, tal y como fijó la fiscalía, y algunos documentos y declaraciones de testigos.

Con tanta tensión la salud de Milosevic comenzó a declinar con rapidez. Estuvo enfermo durante semanas, sufriendo de dolencias cardiacas, hipertensión y fatiga. El proceso se retrasó aún más cuando el juez que presidía el caso renunció por razones de salud no reveladas. En aquel momento el juicio ya había reunido mas de 630000 páginas de pruebas y declaraciones. Se postergó otros cuatro años.

Finalmente intervino la muerte. El 11 de marzo de 2006 un guardia encontró a Milosevic muerto en su celda. Aunque su abogado defensor insinuó que había sido envenenado, es probable que muriera por un fallo cardiaco. El informe final de la investigación concluyó que Milosevic falleció por causas naturales, descartando la presencia de cualquier sustancia que pudiera desencadenar un problema de corazón.

Espera pronto una nueva entrega con otro de los @HorroresHumanos, que nunca deben ser olvidados, para así jamás ser repetidos. Horrores Humanos

Con información de: Crímenes, los casos más impactantes de la historia / Wikipedia

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