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Las últimas palabras de Virginia Woolf, una carta de amor teñida de sangre (+Carta)

Las últimas palabras de Virginia Woolf, una carta de amor teñida de sangre (+Carta)

“No creo que dos personas pudieran haber sido más felices”. La carta de Virginia Woolf a Leonard conserva una despedida difícil de olvidar.

El 28 de marzo de 1941, Virginia Woolf dejó una nota para su esposo, el escritor y editor Leonard Woolf, antes de morir por suicidio en el río Ouse, cerca de su casa en Rodmell, Sussex. El texto, breve y profundamente íntimo, no fue una “obra” concebida para publicarse: fue una despedida escrita durante una nueva crisis de salud mental.

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Woolf tenía 59 años. Había nacido como Adeline Virginia Stephen en Londres el 25 de enero de 1882 y se había convertido en una de las voces centrales del modernismo literario en inglés, con novelas como La señora Dalloway, Al faro, Orlando y Las olas.

La carta que Virginia Woolf dejó a Leonard

La nota fue hallada por Leonard Woolf en la casa de la pareja el mismo 28 de marzo. En ella, Virginia expresa que siente el regreso de una crisis que asociaba con episodios anteriores de sufrimiento mental. También deja constancia de su amor, gratitud y reconocimiento hacia su esposo.

Queridísimo:

Siento con certeza que estoy enloqueciendo otra vez. Siento que no podemos atravesar otra vez uno de esos períodos terribles. Y esta vez no me recuperaré. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece mejor.

Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido, en todos los sentidos, todo lo que alguien podía ser. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices hasta que llegó esta terrible enfermedad.

No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. Ya ves que ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer.

Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido completamente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirlo: todo el mundo lo sabe. Si alguien hubiera podido salvarme, habrías sido tú. Todo se ha ido de mí, salvo la certeza de tu bondad.

No puedo seguir arruinando tu vida. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices que tú y yo.

V.

Nota editorial: esta es una traducción al español de la carta original en inglés. Las traducciones pueden variar levemente según la edición, pero el contenido y el sentido del manuscrito se mantienen.

Una crisis que no puede explicarse con una sola causa

La salud mental de Virginia Woolf ha sido estudiada y discutida durante décadas. Algunos investigadores han propuesto retrospectivamente que pudo haber tenido trastorno bipolar, debido a los períodos de depresión severa, alteraciones del ánimo, hospitalizaciones y síntomas psicóticos documentados en su vida. Sin embargo, no existe un diagnóstico clínico moderno definitivo: aplicar una etiqueta contemporánea a una persona que murió en 1941 exige cautela.

La propia carta permite conocer lo que Woolf percibía en esos días: temía atravesar de nuevo “uno de esos períodos terribles”, decía escuchar voces y afirmaba que no podía leer ni concentrarse. Sus palabras hablan de una experiencia de sufrimiento agudo, no de una explicación simple o única de su muerte.

El contexto también era duro. La Segunda Guerra Mundial había alterado la vida cotidiana en Reino Unido y los bombardeos alemanes destruyeron la vivienda de los Woolf en Mecklenburgh Square, Londres, en 1940. La pareja se instaló de forma permanente en Monk’s House, su casa de campo en Rodmell. Virginia acababa de terminar Entre actos, su última novela, en febrero de 1941.

Lo que ocurrió el 28 de marzo de 1941

Después de dejar la nota, Woolf salió de Monk’s House y caminó hacia el río Ouse. Llevaba piedras en los bolsillos de su abrigo. Su cuerpo fue encontrado el 18 de abril de 1941, casi tres semanas después, y Leonard Woolf lo identificó.

Aunque se rumora que Virginia y Leonard estaban peleando en los días previos, no hay evidencia sólida al respecto. La carta, por el contrario, está dirigida a Leonard con afecto y agradecimiento.

Una despedida que aún obliga a leer con cuidado

La carta suele circular en internet como “las últimas palabras” de Virginia Woolf y como prueba de una historia romántica. Pero su lectura requiere algo más que admiración literaria. Es un documento personal atravesado por el dolor, la culpa y el afecto; no una explicación completa de una vida ni una respuesta sencilla sobre el suicidio.

Leonard Woolf conservó la nota. Años después, dejó escrito que la encontró en la sala de estar de Monk’s House, cuando regresó a almorzar y advirtió que Virginia no estaba. La última línea que ella le dejó sigue siendo una de las más citadas de la literatura del siglo XX: “No creo que dos personas pudieran haber sido más felices que tú y yo”.

Con información de: National Archives / Sussex / British Library / Psichiatry


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