Fluxus o el arte de lo cotidiano

Fluxus o el arte de lo cotidiano

¿El arte es el resultado de un proceso sumamente complicado o es cualquier manifestación creativa que genere un sentimiento? Para los artistas que integraban Fluxus, el arte estaba en la vida cotidiana, sin necesidad de grandes montajes y elaboraciones. ¿Quieres conocer más sobre este movimiento artístico del siglo XX?

El arte nace por la necesidad del ser humano, bien sea para expresar sus sentimientos o para embellecer el curso de la vida. De cualquier forma, los artistas siempre han sido vistos como grandes realizadores; personas talentosas que, a través de la ejecución de técnicas especializadas, logran hacernos adentrar en un universo ficticio. El montaje, la realización y los esquemas que dividen al artista del espectador son elementos que reniegan los artistas que integraban el famoso grupo de diversas artes, Fluxus.

Fluxus fue una organización artística que integraba disciplinas como la pintura, la danza, la literatura y la música, con los fines de hacer todas estas artes cotidianas y cercanas al espectador. Nutriéndose del neodadaísmo y la Generación Beat, el movimiento fue creado por el artista George Maciunas en los comienzos de 1960 y, bajo un manifiesto y varias premisas, juntó a un conglomerado de artistas que deseaban expresarse sin pretensiones ni fines comerciales. Las artes de Fluxus tenían la intención de entretener y ser divertidas y, lo más polémico e importante era que el artista no debía poseer ningún manejo de técnicas especializadas.

Origen

La formación de Fluxus se le atribuye al artista lituano George Maciunas quien, de forma informal, reunió a un grupo de artistas pertenecientes a distintas disciplinas. Entre ellos se encontraban la violonchelista Charlotte Moorman, el músico John Cage, el pintor Arman, el video artista Nam June Paik y artistas conceptuales como Yoko Ono y Joseph Beuys.

Sello postal con la cara de Georges Maciunas – Imagen: Wikimedia.-

Con gran influencia del dadaísmo, el arte que producía el grupo se materializaba en unos conciertos que buscaban producir con elementos cotidianos diferentes sonidos sin razón armónica aparente. Cada artista debía expresarse a través de los elementos, en la búsqueda de la esencia vital de cada uno.

Mediante el desarrollo particular de cada artista durante el concierto, la intención final era mostrar que la vida era una especie de producción artística continua, en donde el caos y la armonía hacían presencia de forma espontánea sin planteamiento previo.

Sin embargo, cabe resaltar que los conciertos fueron lo más conocido de Fluxus, pero no lo único. Realizaron diversas actividades artísticas, como la performance, exposiciones de pintura y escultura, y videoarte (o cine experimental).

Vertientes artísticas que generó el movimiento

Manifiesto del movimiento – Imagen: Wikimedia.-

Con el avance de Fluxus por Norteamérica, Japón y Europa surgieron también nuevas formas de generar arte, que conceptualizaban lo que hacía el grupo durante sus conciertos.

El happening es una improvisación planeada previamente que irrumpe con la cotidianidad, en donde pueden participar una o varias personas que se confunden entre la muchedumbre y, en determinado momento, inician una manifestación artística.

El videoarte fue también una tendencia naciente al comienzo de 1960, en donde una sucesión de imágenes son grabadas en múltiples formatos. Se caracteriza porque, en la mayoría de los casos, no hay un guion ni narrativa específica. Además tampoco se necesitan actores profesionales.

Repercusión y posteridad

El compositor estadounidense John Cage fue un gran impulsor de la movida tanto en Estados Unidos como en Europa. Cage es reconocido internacionalmente por usar los instrumentos de forma no tradicional, asimismo, es considerado el creador de la música al azar. La improvisación de sus composiciones y la innovación musical encajaron completamente con los valores de Fluxus y se convirtió entonces en uno de los mayores representantes del movimiento. Es también conocido en el ámbito musical por haber compuesto la pieza 4’33’’, una obra musical en donde hay cuatro minutos y treinta y tres segundos de silencio.

John Cage (1988) – Imagen: Wikimedia.-

La influencia del grupo Fluxus dejó una innegable marca en los artistas alternativos. El movimiento buscaba mostrar a la sociedad burguesa que los medios no eran lo importante, sino lo que se puede hacer con lo que se tiene. Ante la ausencia de medios de producción, el cuerpo y lo que este genera puede ser arte. Además, el cuerpo puede ayudarse de aparatos que, lejos de generar una complejidad técnica e incomprensible para el espectador, contribuyan a la búsqueda del ser primitivo.

El arte de lo absurdo, el arte de la cotidianidad, el caos y la armonía son concepciones que forman parte del mundo del arte moderno.

Sin embargo, la denuncia al consumismo es un punto de crítica para los detractores del concepto Fluxus, ya que el mismo Maciunas era galerista e incluso empresario. Las grandes masas que atraían a sus manifestaciones generaban unas ganancias que les permitió mantenerse en el tiempo e incluso desarrollar técnicas como el videoarte.

En este sentido, el arte se encuentra, a veces, en las pequeñas cosas. Fluxus demuestra que el artista que desee producir arte no debe tener muchos medios ni técnicas académicas, sino grandes intenciones. Esto último es, por supuesto, un punto de debate entre los críticos y los amantes del arte.

¿Qué piensas del grupo Fluxus? ¿Eran grandes artistas innovadores o artistas con poco talento?

Con información de: Wikipedia / Cultura Colectiva / MASDEARTECOM / Foto: Wikimedia

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