“El poeta caníbal”, la historia del hombre que descuartizó y devoró a tres mujeres

“El poeta caníbal”, la historia del hombre que descuartizó y devoró a tres mujeres

Han pasado más de 10 años desde que José Luis Calva Zepeda se convirtió en uno de los asesinos seriales más polémicos de México. El hombre que contaba con 38 años trabajaba como autor y poeta de diversas obras literarias dentro del género del suspense, cuando fue acusado de triple homicidio y canibalismo.

Fotografía de José Luis Calva Zepeda – Fuente: Vanguardia México.-

¿Quién era “el poeta caníbal”?

Fotografía de José Luis Calva Zepeda, conocido como “el poeta caníbal” y “el Caníbal de Guerrero”.-

José Luis Calva Zepeda nació el 20 de junio de 1969, y contaba con 38 años al momento de su detención el 8 de octubre de 2007.

Creció en medio de un escenario turbulento, quedando huérfano de padre tan solo a la edad de dos años, y viéndose obligado a vivir con su madre alcohólica por el resto de sus días de juventud.

Calva, quien a la edad de 6 años escaparía de su hogar en vista de las precarias condiciones en las que vivía, experimentó desde muy temprana edad la cruda realidad que representaban las calles del municipio Nezahualcóyotl, al oriente de Ciudad de México. Aun siendo un niño, se vio en la necesidad de robar y se vio inmerso en situaciones que lo condujeron a consumir sustancias ilícitas para sobrevivir a su miserable estado.

La turbulenta relación de Calva con las mujeres

Fotografía del asesino tras las rejas.-

Al regresar a su casa materna, los infortunios del joven Calva no cesaron, pues al poco tiempo de su retorno fue violado por un amigo de su hermano mayor, evento que años más tardes describiría como: «Un infierno que marcó mi alma».

Con el transcurrir de los años, Calva fue creciendo con un espectro introvertido que lo harían refugiarse en su madre, más que en cualquier otra cosa en su vida. Sin embargo, los constantes maltratos conllevaron a que, paulatinamente, Calva fuese gestando en su interior una repulsión a las mujeres.

Incluso, se conoce que el caníbal mantuvo una relación amorosa con un hombre, tras lo cual los expertos manifestaron años más tarde:

“Entre más sádicos y crueles eran los homicidios, más sentía que lograba destruir su lado femenino y su latente homosexualidad».

No obstante, Calva contrajo matrimonio en 1992 a la edad de 23 años y, a pesar de que tuvo una hija de esta unión, su relación no duró más de 7 años.

El comienzo de la trilogía de crímenes

Fotografía de Verónica Consuelo y José Luis Calva Zepeda.-

En 2004, habían pasado 5 años desde que Calva firmó el divorcio, y estaba dispuesto a establecer una relación con otra mujer, Verónica Consuelo; aunque esta terminó a poco de haber empezado.

Motivado por sus instintos psicópatas, Calva desarrolló un patrón de asesinato que repetiría más tarde con su segunda víctima. Cegado por la ira pero estimulado por su naturaleza patológica, el caníbal secuestró a su exnovia, para luego torturarla, descuartizarla, y posteriormente depositar sus restos en una gran bolsa de basura que tiró en las inmediaciones de Chimalhuacán, estado de México.

Poco tiempo después, Calva reprodujo este procedimiento cuando le quitó la vida a una prostituta localmente conocida como “La Jarocha”, quien ejercía en el centro de la Ciudad de México.

Pero nada prepararía a la capital mexicana para el tercer asesinato de Calva, que lo consolidaría como un auténtico caníbal y un criminal tan sangriento como retorcido.

El Caníbal de Guerrero

Fotografía de José Luis Calva Zepeda.-

Ese mismo año, el próximamente conocido como el “Caníbal de la Guerrero” empezó a salir con Alejandra Galeana, una mujer madura quien inmediatamente encontró fascinante al hombre de poemas e historias fuera de lo común.

Pese a que la relación transcurría aparentemente bien, a solo un mes de noviazgo la mujer decidió poner fin a la relación. Calva la invitó a tomarse un café y conversar en su apartamento con la finalidad de volver a intentar el amorío. Alejandra Galeana, de 32 años de edad, salió de su hogar el 5 de octubre para jamás regresar.

Ante la determinación de la mujer en no retomar el noviazgo, el poeta, encontrándose bajo los efectos de una dosis de cocaína, comenzó a maltratarla abalanzándose sobre ella; la golpeó y posteriormente la estranguló hasta la muerte.

Pero ese no sería el fin de la víctima, pues Calva, quien se consideraba un profundo admirador del personaje Hannibal Lecter -basado en la obra de Thomas Harris e interpretado por Anthony Hopkins en su adaptación cinematográfica- se dio la tarea de desmembrar meticulosa y detalladamente el cuerpo de su expareja, para luego freír su carne y consumirla. Luego, el cuerpo policial encontró los huesos de la víctima depositados en una caja de cereales.

Tomó tres días para que la policía local recibiera un reporte que indicaba un fuerte hedor en un apartamento ubicado en Mosqueta, Colonia de Guerrero. Lo más perturbador del caso radica en que al momento en que se le llamó a su puerta, Calva abrió con una expresión apacible y despreocupada, como si nada extraño hubiese sucedido; sin embargo, al momento en que los oficiales comenzaron a traspasar la entrada, el caníbal salió corriendo al punto de pretender lanzarse por un balcón.

Fotografía del asesino siendo atendido por los paramédico tras haber sufrido de una conmoción cerebral, cuando intentó escapar de la policía.-

El 18 de octubre del 2007, poco más de una semana de haber sido arrestado, José Luis Calva Zepeda es acusado nuevamente, pero esta vez por Olga Livia, una joven profesora de inglés que había salido un par de veces con el asesino, antes de que la obligase a ver pornografía zoofílica y mantener relaciones sexuales sadomasoquistas.

El perfil psicológico que le fue realizado a Calva al momento de ser sentenciado, apunta a que le correspondían todas las características pertenecientes a un psicópata. Eso explicaría por qué ninguna casa editorial se atrevió a publicar las obras en las que el poeta trabajaba, siendo estas: Prostituyendo mi alma; Réquiem por un alma perdida; Antigua y la noche anterior; además, de algunos poemas como La espera donde hacía alusión a una maternidad frenada por su condición masculina.

Lo que encontró la policía en el apartamento del caníbal

Fuente: Medium.-

La escena descrita por el informe policial casi corresponde a un pasaje del libro El silencio de los corderos de Thomas Harris, cuando el narrador se pasea por los distintos escenarios que conformaban la escalofriante cueva del asesino Jame Gumb.

Una pierna y un brazo en el refrigerador, pedazos de carne humana aderezada con limón sobre la mesa, un póster de Hannibal Lecter, literatura alusiva al terror y la brujería, una cuna para bebé, un traje elaborado con papel aluminio en cuyo torso se simulaba la forma de senos femeninos y, por supuesto, la caja de cereal con los huesos de la víctima.

El fin del asesino serial

José Luis Calva Zepeda fallece el 11 de diciembre del 2007. Aunque todo apunta a que se trató de un suicidio -debido a que su cuerpo fue encontrado colgando de un cinturón en su celda-, hay quienes se guían por el testimonio de su hermana Claudia Calva Zepeda, quien asegura que más bien se trató de un asesinato.

Claudia asegura que no pudo haber sido otra cosa sino un homicidio premeditado, en vista de que al reconocer el cuerpo de su hermano en el SEMEFO (Servicio Médico Forense de la Ciudad de México), este presentaba marcas de tortura y signos de violación.

Días antes de fallecer, el caníbal narró sus experiencias en un manuscrito que tituló Instintos caníbales, crónica que culmina con un suicidio al final de la historia.

Con información de: Vanguardia | Notiamerica | Criminalia | 

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