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¿Cómo era el cine en la Alemania nazi?

Al asumir el poder, Adolf Hitler encuentra en los medios de comunicación, específicamente, en el séptimo arte, el recurso perfecto para expandir su propaganda nacionalsocialista. Con la ayuda de Joseph Goebbels, las salas de cine alemanas no tardarían en convertirse en un cúmulo de ideales nazis que componían un mundo artificial, enfermizo y perturbadoramente radical.

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Joseph Goebbels, el cineasta nazi por excelencia

Hitler no creía en la subestimación de las películas, por ello incluyó en su círculo más cercano a Joseph Goebbels, uno de sus más fieles partidarios.-

Joseph Goebbels fue el líder del Ministerio de Información y Propaganda. Fue el encargado de que todo material dispuesto a ser exhibido se sustentara sobre las bases del idealismo nacionalsocialista.

Para ello, Goebbels impuso la figura del líder como un dios, y para ello, se basó en las innovaciones y en las técnicas cinematográficas que habían sido llevadas a cabo años anteriores, en el marco de la Revolución Rusa.

Fotograma de ‘El acorazado Potemkin’ (Sergei Eisenstein, 1925).-

Influenciado por El acorazado Potemkin (Sergei Eisenstein, 1925), Goebbels les propuso a sus colaboradores que tomasen de esta cinta los aspectos más importantes para modificar la realidad a través de la ficción, por medio del uso del montaje, y así causar un espíritu arraigado en el espectador hacia las tradiciones alemanas, comprometido con el nuevo ideal nacional.

El artificio llevado a la gran pantalla

Fotograma de Adolf Hitler en ‘Triumph des Willens’.-

El cine que se llevó a cabo durante el Tercer Reich, más de verse simplemente desde la perspectiva de la propaganda política, sugiere una problemática fascinante sobre la situación en la que se hallaba la población alemana en la década de 1930.

Fotograma de ‘Triumph des Willens’ (Leni Riefenstahl, 1935).-

El artificio, que no es más que un conglomerado de alusiones a los ideales nacionalsocialistas, profesaban el sacrificio individual por un bien mayor, donde la raza era lo más importante, los valores tradicionales y la camaradería corresponden a la cúspide del sueño hitleriano.

Joseph Goebbels (1897-1945).-

En la medida en que eran proyectadas las más de mil películas que Joseph Goebbels, líder del Ministerio de Propaganda del Führer, aprobó con la finalidad de “educar” a la población alemana, el ciudadano común comenzaba a percibir una patria llena de ilusiones, sueños y expectativas que, según el discurso de las cintas, les habían sido arrebatadas durante años.

‘S.A.-Mann Brand’ (1933) es una cinta que retrata el agravio alemán previo al régimen nazi.-

Evidentemente, las películas producidas bajo el régimen contenían, en esencia, la finalidad de glorificar no solo a Alemania como una nación prodigio, sino sembrar la visión heroica de sus líderes y de todo aquel que se involucrase activamente en las actividades de la guerra.

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Un cine político, no artístico

‘Triumph des Willens’ (1934) es un documental dirigido por Leni Riefenstahl, donde se presenta a Adolf Hitler tal y como quería ser recordado.- 

Triumph des Willens o «El triunfo de la voluntad» es uno de los documentales más populares dentro de los archivos que refieren a la memoria historiográfica de la Alemania nazi. No únicamente porque mostraba una felicidad artificial y una sociedad que pretendía ser perfecta, sino porque se exaltó a la figura del Führer con una dedicación propia de la megalomanía.

‘Olympiade’ (1938) es también una cinta de Leni Riefenstahl.-

 Olympiade es quizás uno de los filmes nazis más polémicos. Con una duración de cuatro horas, la cinta presenta un arraigado discurso sobre la superioridad genética de la presunta raza aria, exaltándola por medio de cualidades físicas y atléticas. Esta cinta, además, fue grabada en los Juegos Olímpicos de 1936.

Jesse Owens, ganador de cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos, forma parte del reparto de la cinta.-

Una visión clara hacia los enemigos

Fotograma de ‘Bismarck’ (1940) – La cinta era una proyección peyorativa de los comunistas, donde se muestran generalizados como alcohólicos y promiscuos.-

Dentro del Tercer Reich, no bastaba con exaltar los rasgos propios de la cultura alemana, pues, al basarse en el principio de la otredad, para realmente encontrar una identificación plena, se debía execrar al resto, y esto incluía a los países enemigos y a las minorías.

‘El judío Suss’ (1940) – Corresponde a una representación degradante de la figura del hombre judío, pues se le mostró como un ser materialista, deshonesto e inmoral.-
‘Ohm Krüger’ (1941) – Esta cinta señala a los británicos como imperialistas crueles durante la Guerra Bóer (1899-1902).-

Artistas abiertamente opuestos al régimen

Marlene Dietrich es un símbolo del rechazo al nazismo. La actriz alemana decidió exiliarse de su tierra, en oposición a los ideales nazis.-

Actrices de la talla de Marlene Dietrich, Hedy Lamarr e Ingrid Bergman no ocultaron su descontento con las políticas desarrolladas durante el Tercer Reich. Incluso, durante la Segunda Guerra Mundial, protagonizaron cintas tan icónicas como el momento en el que les tocó ejercer su profesión de artistas.

La actriz sueca Ingrid Bergman en la emblemática cinta sobre la Segunda Guerra Mundial, ‘Casablanca’.-

Ellas, junto al cineasta Fritz Lang, representan el lado opuesto de la propaganda nacionalsocialista de Goebbels, y se adentran hacia Hollywood, la contraparte de Hitler en cuanto a la politización cinematográfica.

Por: Gabriela Herrera | @gavahema | Culturizando

Con información de: Fotogramas | Cultura Colectiva | La Nación | Filmaffinity | IMDb |

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