¿Cómo aumentar tu productividad?

¿Cómo aumentar tu productividad?

La productividad es una relación entre lo producido y los medios empleados, que sirve como una indicadora de eficiencia ante el proyecto que debamos o queramos realizar.

En la cultura popular existe la creencia que se debe trabajar bastante para hacer una buena labor, sin embargo, trabajar mucho no es sinónimo de trabajar bien.

Aunque laborar tiempo extra es beneficioso para ti y para la empresa, debe hacerse cuando sea estrictamente necesario, porque repetirlo continuamente demuestra una ineficiente organización personal y corporativa.

Para aumentar la productividad principalmente hay que dejar de perder el tiempo y enfocarse en hacer lo que se tiene que hacer de manera eficiente, eficaz y efectiva, para lograr más objetivos con mejores resultados con menos esfuerzo y tiempo.

Sigue estas 10 técnicas y mejora tu desempeño:

  1. Levántate temprano y planifica tu jornada

Si te levantas temprano cuando debas trabajar, podrás realizar más actividades aprovechando mejor tu tiempo.

Adicionalmente, planifica tu día laboral dedicándole entre 20 y 40 minutos diarios a esta tarea. Una buena agenda de trabajo te permitirá priorizar con certeza y avanzar en los temas realmente importantes.

Si lo haces  a diario, tu visión global sobre tus tareas mejorará y serás capaz de anticipar reuniones difíciles o identificar nuevas tácticas para mejorar tu desempeño.

Y durante el día recuerda hacer primero las tareas más difíciles

Para vencer la procrastinación, aprende a enfrentarte con las tareas menos placenteras temprano en vez de dejarlas para el final del día, así resolverás los temas más difíciles con mayor rapidez y efectividad.

Si prefieres dejar lo difícil para el final, corres el riesgo de equivocarte por no estar en tus mejores condiciones físicas y mentales.

  1. Recarga tu energía antes de necesitarlo

El punto es evitar que el malestar te desmotive.

Come un poco más temprano de lo normal, bebe agua continuamente, párate antes de sentir calambre o rigidez en las articulaciones, etcétera, por lo que es mejor planear tus aperitivos de tal forma que sean simples y rápidos de consumir. Recarga energías y sigue adelante.

  1. Atiende un tema a la vez

Una vez que inicies una tarea, proponte completarla hasta el final sin detenerte y sin mezclarla con otras actividades.

El objetivo es que realmente te concentres en resolver lo que tengas que hacer en menos tiempo, y si evitas las distracciones y te guías por tu agenda de trabajo, será mejor.

Divide tus grandes proyectos en pequeñas partes y trabaja en cada una de ellas por separado, así no sentirás tanta presión de un gran proyecto, sino que por el contrario tendrás tareas realizables todo el tiempo, tu cerebro responderá mejor, disminuirá el estrés y alcanzarás tus metas más rápido.

  1. Planifica tus descansos

Al momento de planificar tu día, designa algunos espacios para descansar. Tu cuerpo y tu mente necesitarán pausas para recuperar energía.

Descansar no es sinónimo de perder el tiempo. Puedes leer durante 15 o 20 minutos, tomar un café al aire libre o tener una charla agradable. No abuses de las pausas y evita interrumpir a otras personas mientras te distraes.

Ten en cuenta que si te relajas mucho perderás los ánimos.

  1. Ordena tu lugar de trabajo y tu computadora

El único propósito de trabajar en un espacio ordenado es facilitar tu desempeño y, si es posible, estimular tu creatividad.

Adecúa tu entorno para que te sientas con calma y paz en tu lugar de trabajo y esto impulsará tu motivación a la hora de desempeñarte.

  1. Identifica tus horas productivas

¿En qué horas del día sientes más motivación? Identifica esos momentos y agenda las tareas más importantes para dichas horas.

  1. Completa lo que estás haciendo

No te detengas solo porque estás cansado o aburrido, recuerda que las personas siempre son capaces de hacer más de lo que creen.

Define cuáles son los límites reales de tu trabajo, si fueron impuestos o son realmente tuyos.

  1. Recompénsate

No importa cuáles sean las recompensas -pero no deberían ser exageradas-, es bueno que te recompenses por haber logrado culminar una etapa de tus actividades o por simplemente haber hecho todo lo que tenías planeado para el día.

También puedes aplicar la estrategia de retrasar la gratificación –pero hacerlo igualmente- para que cuando sientas que la fuerza comience a disminuir puedes animarte al pensar en esta.

  1. Optimízate

Identifica cuáles técnicas y procedimientos se adaptan mejor a ti y cuáles te generan excelentes resultados. Asimismo, ten en cuenta lo que no te sirve y deshazte de ello.

  1. Visualiza

Imagina cómo te sentirías y en que pensarías al finalizar satisfactoriamente un objetivo. Colócate en un estado de haber llegado allí de antemano.

Haz que sea real en tu mente, y pronto será real en tu vida.

Con información de RAE | Wikipedia | Sebas Celis | Entrepreneur | Alto nivel | Foto: Mujer trabajando / Shutterstock


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