¿Qué fue el Verano del Amor? Conoce sus mitos y repercusiones

¿Qué fue el Verano del Amor? Conoce sus mitos y repercusiones

¿Alguno se imagina una época de conciertos hippies, que no tenían ningún tipo de restricción? Ese tiempo existió y se denominó el Verano del Amor; sin embargo, no todo fue color de rosa, porque, en medio de la predicación del amor libre y la paz, había una ola de drogas y desenfreno…

La contracultura surgió de la necesidad de escapar de la realidad aplastante que representaba el inicio de los años 60: la resaca dolorosa de la Segunda Guerra Mundial, la recién iniciada Guerra de Vietnam, las exigentes convenciones sociales y, en general, los innegables hechos de violencia y represión. Parecía que la humanidad no había aprendido nada después de tantos conflictos, que solo conllevaban a un dolor tan profundo que se arrastraba por generaciones.

Policías y manifestantes, en un acto en contra de la Guerra de Vietnam – Imagen: Wikimedia.-

Esa sed de liberación comenzó a fluctuar en los jóvenes de aquella década quienes, provenientes de distintas clases sociales y con diferentes tipos de piel, hicieron maromas para fundar el movimiento hippie. Los hippies no querían luchar, no querían ser héroes, no querían ser otra cosa más que sí mismos… Y los malogrados por la lucha, las generaciones mayores, veían con curiosidad y repudio aquella situación. 

Un hito dentro de la cultura hippie fue el nacimiento de los conciertos al aire libre, que permitían hacer una mezcolanza de todo lo que implicada el disfrute en la contracultura: sexo, drogas, música y naturaleza. Cursaba el año 1967, con los hippies y los beats más adiestrados que nunca, cuando el Festival Pop de Monterrey se llevó a cabo. La ciudad californiana presenció a los más famosos artistas de la época como el grupo The Mamas & The Papas y, la naciente leyenda del rock por excelencia, dueña de esa voz desgarradora que salía sin pudor de una cantante llamada Janis Joplin.

Promotores, dealers y bohemios compartieron una revelación: San Francisco, otra ciudad de la acalorada California, tenía material para crear disfrute, no solo por los aires de libertad que se respiraban, sino por la economía accesible y el contacto entre la vida rural y citadina. Las autoridades no supieron cómo recibir a las grandes oleadas de jóvenes de todas partes de Estados Unidos, e incluso de Canadá y Reino Unido.

Los hippies se amontonaban en las abandonadas casas victorianas, que permitían una especie de dinámica comunal, y asistían a cualquier congregación musical o artística que se diera en las calles. Se estima que entre 50 mil y 70 mil personas deseaban asentarse en San Francisco por aquel entonces.

Verano del Amor: congregación, disfrute y cierre de una era

La famosa intersección entre la calle Ashbury y Haight, en San Francisco – Imagen: Wikimedia.

El Verano del Amor vendría siendo esa conjunción de conciertos que tuvo lugar en las calles Ashbury y Haight en los últimos días de la época soleada de 1967, aunque también puede concebirse como el estilo de vida de esos tiempos, que se vivió en la ciudad durante los últimos años de la década. La intersección Ashbury-Haight fue testigo de la hermandad que sentían los hippies: se estima que unas 200 mil personas asistieron a escuchar música y disfrutar del consumo de LSD (en busca de expandir los niveles de conciencia) y practicar sexo sin ningún tipo de prejuicio.

Así como suena de idílico, la realidad fue otra para el movimiento. La creciente masa de hippies en San Francisco fue un problema para el gobierno republicano y las autoridades locales, que no solo tenían que lidiar con los problemas de urbanismo y violencia callejera, sino con cantidades crecientes de toxicómanos y muertes por sobredosis (en especial de heroína).

Fue entonces cuando en Ashbury-Haight convergieron los pacifistas para darse un último adiós, al cual asistió el mismísimo George Harrison con su guitarra. No se había drenado toda la insatisfacción, pero los diez años de esa década fueron aprovechados y disfrutados al máximo.

San Francisco como epicentro e hippismo actual

San Francisco – Imagen: Wikimedia.-

San Francisco es la ciudad mágica de los sueños. Desplazados, marginados y desadaptados siguen siendo recibidos en la bahía, a pesar de que la contracultura ha tomado con el tiempo otra dimensión. En los 60, fueron varios los elementos que hicieron posible la llegada de tanta gente y, aunque la sociedad ha cambiado, se continúa considerando a la ciudad un “bastión liberal” en los Estados Unidos.

Vino después del Verano del Amor Woodstock, en la ciudad de Nueva York en 1969, coincidiendo no casualmente con la separación de The Beatles. Con este evento, se entendió por fin que los hippies eran imparables y habían llegado a la gran metrópolis, mega urbanizada y con exigencias de vida más estrictas y refinadas.

Es la fuerza de la idea de un mundo puro, en donde el alma entrara en contacto con su verdadera esencia y en donde el ser humano pueda habitar este planeta sin necesidad de herir ni al ambiente ni a otras especies animales, ideal que mantiene al hippismo activo. Si bien ya no es el siglo XX, podemos ver siempre entre algún grupo de personas de nuestra sociedad a un idealista: ese que viste ancho, usa pelo largo y proclama libertad e igualdad en todo… Incluso en lo que es imposible de alcanzar.

Con información de Wikipedia / El País / BBC / EFE / Imagen: Shutterstock

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