Amelia Earhart fue una de las grandes pioneras de la aviación. La estadounidense se convirtió en la primera mujer en cruzar sola el océano Atlántico y utilizó su notoriedad para defender una mayor participación femenina en la aviación. Su desaparición, durante un intento de dar la vuelta al mundo en 1937, sigue sin resolverse.
La aviadora que desafió los límites de su época
Amelia Mary Earhart nació el 24 de julio de 1897 en Atchison, Kansas. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó como auxiliar de enfermería voluntaria en Canadá; después estudió medicina de forma preparatoria en la Universidad de Columbia, aunque no completó la carrera. No hay evidencia de que haya cursado estudios en Harvard, por lo que conviene eliminar esa afirmación.
Su interés por volar creció a comienzos de la década de 1920. En 1928 ganó notoriedad internacional al convertirse en la primera mujer que cruzó el Atlántico por aire como pasajera, junto a los pilotos Wilmer Stultz y Louis Gordon. El vuelo, realizado entre el 17 y el 18 de junio, partió de Terranova y terminó en Gales.
Sin embargo, Earhart quería pilotar por sí misma. Lo consiguió cuatro años más tarde: entre el 20 y el 21 de mayo de 1932 despegó de Harbour Grace, en Terranova, y aterrizó cerca de Londonderry, en Irlanda del Norte. Con ese viaje se convirtió en la primera mujer y la segunda persona, después de Charles Lindbergh, en cruzar el Atlántico en solitario y sin escalas.
Sus récords antes del último vuelo
La travesía transatlántica le dio fama mundial, pero no fue su única hazaña. En enero de 1935, Earhart realizó el primer vuelo en solitario y sin escalas entre Honolulu, Hawái, y Oakland, California. También fue la primera persona en completar sola el trayecto entre Los Ángeles, Ciudad de México y Newark, en Nueva Jersey, ruta asociada a Nueva York.
Ese mismo prestigio hizo que recibiera la Distinguished Flying Cross, una condecoración militar de Estados Unidos. Fue la primera mujer estadounidense en obtenerla, en reconocimiento a su vuelo solitario sobre el Atlántico.
Más allá de los récords, Earhart fue escritora, conferencista y promotora de la aviación comercial. Su figura ayudó a visibilizar a las mujeres en un campo dominado entonces por hombres y consolidó un referente que trascendió la cabina de mando.
El misterio de su desaparición
En 1937 emprendió uno de los desafíos más ambiciosos de la aviación: circunnavegar el planeta en un Lockheed Electra 10-E adaptado para vuelos de larga distancia. Tras un primer intento frustrado en marzo, inició el segundo desde Miami el 1 de junio, con el navegante Fred Noonan. La ruta avanzaba hacia el este, cerca de la línea ecuatorial.

El 2 de julio de 1937, después de recorrer unos 35.400 kilómetros (22.000 millas), Earhart y Noonan despegaron de Lae, en Nueva Guinea, rumbo a la diminuta isla Howland, en el Pacífico central. Era una escala crucial antes de continuar hacia Hawái. Nunca llegaron a destino.
La búsqueda aérea y naval organizada por el gobierno estadounidense no halló rastros del avión ni de sus ocupantes. La hipótesis más aceptada plantea que la aeronave se quedó sin combustible cerca de Howland y cayó al océano, pero el Lockheed Electra nunca ha sido localizado y las circunstancias exactas de la desaparición siguen siendo desconocidas.
Amelia Earhart fue declarada legalmente muerta el 5 de enero de 1939. Casi nueve décadas después, su historia sigue despertando investigaciones, documentales y debates; pero su mayor legado no depende del misterio final, sino de haber demostrado que el cielo no debía tener límites impuestos por el género.
Con información de: Amelia Earhart / Womens History / PBS / FAA / Foto: Wikipedia