¿Los animales tienen menopausia?

¿Los animales tienen menopausia?

Desde un punto de vista evolutivo, la menopausia es una aparente rareza, dado a que se espera que los seres vivos transmitan sus genes durante el mayor tiempo posible; pero, ¿esto también ocurre entre animales?

La menopausia es el cese de la menstruación. Es un momento en la vida de las mujeres que se da entre los 45 y 55 años, enfrentando cambios hormonales comprendidos en la reducción de estrógenos, provocando así que no sean capaces de concebir. Esta etapa, conocida generalmente como “exclusiva en las hembras humanas”, también ocurre en las orcas y las ballenas de aleta corta, siendo así las únicas tres especies que atraviesan por este proceso biológico de forma muy similar. 

Los científicos han sabido durante mucho tiempo que la fertilidad de los animales y el éxito reproductivo disminuyen lentamente con el aumento de la edad, un fenómeno llamado senescencia reproductiva. Pero, en su mayor parte, la reproducción en animales parece continuar en la vejez -aunque a una capacidad disminuida- hasta la muerte.

Un estudio reciente que se llevó a cabo en orcas reveló que la menopausia en estos animales ocurre cuando sus crías hembras se reproducen, lo cual ocasiona peleas por los recursos, un descubrimiento que según la investigación podría ser válido también para las mujeres. 

El descubrimiento fue hecho por la Universidad Stirling en Reino Unido, que ya había adelantado algunos datos con un estudio previo realizado dos años atrás. Aunque los primeros resultados demostraron que los cetáceos entraban en este ciclo para concentrarse más en la supervivencia de sus familias y menos en la reproducción, los nuevos datos podrían aportar más detalles sobre el proceso.

Los científicos tomaron en cuenta 43 años de datos basados en dos poblaciones de orcas en el noroeste del Pacífico. En las familias de esta especie, el macho suele vivir hasta 30 años, mientras que las hembras dejan de reproducirse más o menos a esa misma edad; sin embargo, pueden vivir casi 100 años.

La hipótesis de la abuela

Desde un punto de vista evolutivo, la menopausia es una aparente rareza, dado a que se espera que los seres transmitan sus genes durante el mayor tiempo posible. Entonces, ¿por qué ocurre? La teoría más frecuente detrás de la menopausia se conoce como la “hipótesis de la abuela”, que sugiere que las hembras pueden dejar de criar tempranamente para ayudar a sus hijos y nietos a sobrevivir y reproducirse. 

Esto parece ser cierto en las poblaciones de orcas, en las cuales las hembras mayores son depósitos de conocimiento ecológico, especialmente cuando se trata de encontrar alimentos; en este sentido, los investigadores encontraron que las madres aumentan la tasa de supervivencia de sus hijos adultos.

La diferencia aquí radica en cómo se componen los grupos. Los hijos e hijas de las orcas permanecen en los grupos en los que nacieron. Así, con el tiempo, las madres se relacionan cada vez más con sus vecinos, proporcionando un motivo para pasar de la reproducción a ayudar a sus descendientes, mejorando así su legado genético. 

La investigación mostró que cuando dos generaciones de orcas en el mismo grupo crían simultáneamente, los terneros de la generación más vieja de hembras tienen 1,7 veces más probabilidades de morir. Esto es posible porque las hembras más jóvenes se concentran solo en sus terneros, mientras que las hembras mayores pueden criar a sus propios hijos y los de sus hijas adultas también.

Los responsables del estudio concluyeron que la menopausia en las orcas es resultado de su estructura familiar, la cual lleva tanto a la competencia, como a la colaboración entre las generaciones. Como este tipo de asociación familiar es rara en el mundo animal, también podría explicarse el porqué otras especies no presentan este proceso. 

Pese a que las familias humanas no tienen una estructura idéntica a la de las orcas, también se construyen alrededor de las provisiones y la distribución de los alimentos, lo cual lleva a dinámicas similares de cooperación y conflicto entre generaciones.

Refiriéndonos a los humanos ancestrales, las hijas se mudarían para unirse a nuevas familias. Una hija inicialmente no tendría ninguna relación con el grupo hasta que tuviera hijos, pero a medida que creciera, estaría cada vez más relacionada con su grupo. Eventualmente, ayudar a sus familiares a criar a sus hijos sería más beneficioso para ella, especialmente porque tener más hijos pondría a sus nuevos hijos en competencia directa por los recursos con sus otros descendientes.

Cabe mencionar que en la sociedad de los elefantes, los hijos abandonan el grupo de nacimiento, por lo que las madres no se relacionan más con sus compañeros de grupo a medida que envejecen. Curiosamente, las elefantas matriarcas también son vitales en la comunidad, pero no pasan por la menopausia.

Con información de: livesciencesciencemag /

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