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Encefalopatía Traumática Crónica: Una enfermedad en la NFL

Encefalopatía Traumática Crónica: Una enfermedad en la NFL

Por Álvaro Vito | En 2015, Will Smith protagonizó una película llamada ‘Concussion’ (‘La verdad oculta’ en Latinoamérica) en la que representaba al doctor Bennet Omalu, un patólogo forense nigeriano que publicó investigaciones relacionadas con un padecimiento de exjugadores de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL por sus siglas en inglés). Siendo una historia basada en hechos reales, la enfermedad tiene un nombre y actualmente sigue en observación: encefalopatía traumática crónica.

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Una enfermedad conectada con jugadores profesionales

La encefalopatía traumática crónica es una enfermedad de degeneración cerebral generalmente provocada por traumatismos craneales reiterados. De acuerdo a estudios, se ha comprobado que esta afección se encuentra en atletas (de fútbol americano, boxeo, etc.) y militares veteranos.

Los síntomas corresponden a una alteración en el comportamiento del afectado, pasando así por distintas etapas. Se puede iniciar con dolores de cabeza, falta de concentración, pérdida de memoria a corto plazo y conductas agresivas. Posteriormente, el paciente experimenta paranoia, dificultad lingüística e incluso ideas suicidas.

Motivos del padecimiento (todavía hay algunas dudas)

Se dice que un jugador de fútbol americano recibe de entre 15 000 a 70 000 golpes en la cabeza durante su carrera – Imagen: Shutterstock.-

Las causas de la encefalopatía traumática crónica no solo se enlazan a jugadores de la NFL o militares, sino también a jugadores de hockey sobre hielo y víctimas de abuso doméstico. Los movimientos bruscos en la cabeza ante los golpes hacen como si el cerebro rebotara, provocando un daño en el tejido poco a poco.

Aunque a simple vista pareciera que todos los atletas van a sufrir de la encefalopatía traumática crónica, el hecho es que existe una parte que no la sufre a pesar de su carrera. Asimismo, se encuentran casos de personas nunca tuvieron relación con deportes de alto rendimiento y presentaron la enfermedad.

Con estas incógnitas, hasta los momentos existe el siguiente patrón que demuestra una predisposición a la encefalopatía traumática crónica:

  • Jugadores con largas carreras presentan un mayor riesgo en comparación con los de carreras cortas. Por ejemplo, una persona que inicie su entrenamiento en fútbol americano a los 5 años tiene 10 veces más un riesgo con la enfermedad en comparación con un joven que comience a los 14 años.
  • La primera exposición a los golpes según la edad es otro factor a tomar en cuenta. Estudios publicados demuestran que aquellos que los reciben antes de los 12 años se asocian a mayores consecuencias con respecto a jugadores después de los 12 años.

En la actualidad se están elaborando más investigaciones para comprobar si hay una circunstancia genética que condicione a sufrir la encefalopatía traumática crónica.

Los primeros descubrimientos

Will Smith hizo una impecable actuación de un médico inmigrante africano desafiando al poderoso negocio del fútbol americano en Estados Unidos. Cabe destacar que el actor fue nominado al Globo de Oro en 2016 por este trabajo – Imagen: Shutterstock.-

El primer doctor en aportar conocimientos sobre lo que hoy conocemos como encefalopatía traumática crónica fue Harrison Martland para el año 1928, y se basó en un grupo de boxeadores del momento.

No fue sino hasta muchos años después cuando apareció una publicación contundente. Para 2002, la leyenda del fútbol americano Mike Webster sufrió una muerte repentina. El doctor Bennet Omalu fue el encargado de la revisión del cadáver, y notó que lo mencionado sobre un posible ataque al corazón era bastante extraño.

Por medio de análisis microscópicos al cerebro de Mike Webster, el doctor Omalu visualizó un daño cerebral semejante al de pacientes con Alzheimer o demencia. Más adelante, optó por estudiar los cuerpos de otros jugadores de la NFL, y para 2005 salió a la luz aquel artículo en la revista Neurosurgery.

No obstante, había unreto grande para el doctor Omalu, y es que la NFL es un negocio de miles de millones de dólares en Estados Unidos. Luego de la publicación sobre la encefalopatía traumática crónica, la NFL presionó al doctor para que quitara sus afirmaciones. Sin importar eso, el doctor Omalu continuó con lo que sería la base de la investigación sobre la encefalopatía traumática crónica en el siglo XXI.

Poco tiempo después, la doctora Ann McKee, directora del VA-BU-CLF Brain Bank, prosiguió con los estudios, revolucionando el concepto actual de la enfermedad.

El diagnóstico actual y lo que sigue

El diagnóstico de la encefalopatía traumática crónica es difícil, ya que por ahora se da luego de la muerte del paciente en un análisis microscópico del tejido celular. Por ende, si se descubren los síntomas anteriormente dichos en una persona, es de suma importancia recurrir a un especialista médico para trabajar con el alivio de ellos y descubrir las alternativas.

La ciencia cada día sigue avanzando para comprobar las siguientes incógnitas: ¿Acaso hay un factor genético que desarrolle la enfermedad? ¿Por qué hay atletas que no sufren del problema a pesar de los golpes constantes? ¿Se puede otorgar un diagnóstico temprano? En concreto, ya se conoce sobre la proteína Tau, la cual se acumula en el cerebro al momento de la encefalopatía traumática crónica.

Sin embargo, todavía queda camino por recorrer para entender cómo funciona esta afección.

Con información de: Concussion Legacy Foundation | YouTube | BBC | Mayo Clinic

Portada: Shutterstock

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