El desastre de Centralia, de valioso distrito minero a poblado fantasma

El desastre de Centralia, de valioso distrito minero a poblado fantasma

Si te llaman la atención los lugares tenebrosos, al estilo de Silent Hill, entonces definitivamente querrás saber cuál es la historia detrás del desastre de Centralia, una localidad deshabitada de Estados Unidos que antaño albergó un valioso distrito minero. Conoce todos los detalles aquí.

Centralia es un pueblo ubicado en el condado de Columbia, Pennsylvania. Alguna vez este sitio llegó a contar con servicio de trenes, una escuela propia que ofrecía educación primaria y secundaria, siete iglesias, cinco hoteles, dos teatros, un banco, y 14 almacenes, pero prácticamente nada de esto existe ahora.

Legalmente Centralia existe como un asentamiento registrado desde 1866. Ya entonces la minería era la principal actividad practicada en el poblado, pero esto dejó de ser así cuando, casi un siglo más tarde, las empresas mineras que se encargaban de extraer el carbón de Centralia se marcharon.

Nadie fue capaz entonces de adivinar el enorme peligro que el abandono de los campos de carbón subterráneos de Centralia traería consigo.

Un incendio aparentemente controlado

En el año 1962, un incendio aparentemente inofensivo en el basurero de Centralia (ubicado junto a una mina) se propagó rápidamente y logró encender una veta de carbón cercana a la superficie.

En varias ocasiones los pobladores intentaron apagar el fuego, pero este siguió ardiendo y ganando terreno bajo tierra a lo largo de los años 60 y 70.

A pesar de las intoxicaciones esporádicas que, a causa de la fuga masiva de monóxido de carbono, sufrían los pobladores de Centralia, las autoridades locales tardaron mucho tiempo en prestarle la atención debida al incendio subterráneo.

Dos sucesos excepcionales

En 1979 el dueño de una estación de combustible se percató de que la temperatura de su gasolina, almacenada en unos tanques subterráneos, era inusualmente alta.

El hombre entonces fijó un termómetro a una soga y lo hizo descender por una abertura de su terreno, para descubrir con sorpresa que la temperatura bajo tierra ascendía hasta los 78°C.

A Todd Domboski, un niño de 12 años habitante del poblado, le ocurriría algo todavía más alarmante. Un día el gas comprimido en la tierra de Centralia presionó con gran fuerza hacia afuera, abriéndose de repente en la superficie una fosa, por la que Todd cayó.

Aunque Domboski fue rescatado pronto, la noticia encendió las alarmas oficiales. Debido a este incidente, ese año los pobladores de Centralia fueron evacuados por las autoridades del estado. De mil habitantes que había al comienzo, la población disminuyó a 12.

Centralia en la actualidad

La carretera estatal 61, que conduce a lo que queda de Centralia, fue cerrada a mediados de los 90. Sobre esta vía se pueden ver en la actualidad un sinfín de grietas, consecuencia de la expulsión del gas almacenado.  

Grietas humeantes de la carretera 61 – Imagen: Wikipedia.-

En esta misma carretera se muestra un enorme cartel que advierte sobre los peligros de acercarse al pueblo: “Incendio en mina subterránea. Adentrarse en esta área puede ocasionar graves daños o la muerte. Gases peligrosos. Peligro de hundimiento”.

Hoy día Centralia es un lugar abandonado y fantasmal. La mina subterránea sigue ardiendo y se calcula que contiene carbón para hacerlo durante al menos 250 años más.

Con información de: Cinemablend / Wikipedia / Imagen de portada: Shutterstock

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