El cine puertorriqueño atraviesa un momento de consagración indiscutible tras posicionarse como la película número uno en la isla, un logro que el actor Carlos Ponce y el productor ejecutivo Joel Iván Rivera celebran con orgullo y cercanía. En una conversación abierta sobre los telones de fondo de esta producción, nos revelaron cómo se gestó un proyecto que trasciende las etiquetas habituales para proponer un diálogo genuino entre la tradición musical y los sonidos urbanos contemporáneos.
Para Joel Iván Rivera, ver que el filme se convirtió en la producción local y latina más adoptada del año representó un orgullo inmenso. El proyecto nació de observar el liderazgo global de Puerto Rico como exportador de música. De ahí surgió la idea de fusionar el folclor tradicional con el reguetón y las corrientes modernas, una apuesta que se materializó en una banda sonora original de doce temas concebida como un pilar fundamental del relato cinematográfico. La combinación de un elenco estelar integrado por Carlos Ponce, Zuleyka Rivera y Paz Vega dio como resultado una fórmula ganadora que conectó de inmediato con el público.
Rodar con la comunidad en La Perla
Lejos de los protocolos rígidos de seguridad que suelen blindar las grandes producciones, el rodaje en icónicos rincones como La Perla exigió una dinámica de apertura absoluta y conexión directa con los habitantes de la zona. Ponce destaca que el arraigo con la comunidad local dictó el tono de cada jornada de trabajo, donde el equipo prefirió sumar horas de cercanía antes que levantar barreras con el público que los idolatra.
«En Puerto Rico hay que hacer accesible; si tenemos que tomarnos más tiempo, llegar más temprano o irnos más tarde, para estar compartiendo con la gente hay que hacerlo sí, nosotros no nos los perdonamos», asegura el actor.
Como era de esperarse esa misma sintonía comunitaria se trasladó al set de filmación. Al terminar las jornadas, el equipo compartía con los vecinos y ponía la música original de la película en los negocios locales de La Perla, integrando de manera orgánica a los barrios y a su gente en la narrativa visual del filme.
Más allá del género: un melodrama de alcance global
Al abordar la naturaleza de la historia, que sigue a Vicente Espinel (Carlos Ponce), un antiguo niño prodigio de la música folclórica que reinventa su camino tras conocer a Perla (Zuleyka Rivera), una exitosa artista urbana, Ponce rechaza los encasillamientos geográficos tradicionales. Para él, la cinta trasciende la categoría de cine regional para posicionarse simplemente como una gran historia en español con resonancia universal.
«Yo no lo considero cine latino, yo lo considero cine, gran cine, solo que en español», afirma Ponce, destacando que se trata de un melodrama con acción, moralejas y una calidad de producción de primer nivel.
Asimismo, la trama indaga en la evolución de los modelos de masculinidad y en cómo las nuevas generaciones logran sanar y sacudirse mandatos heredados. El protagonista reflexiona sobre los contrastes generacionales de su personaje y admite que, aunque comparte ciertos códigos de estilo de vida con Vicente, su propia historia personal se desmarcó de esos moldes tradicionales desde una edad temprana, impulsado por experiencias de vida que transformaron su perspectiva.
El quiebre emocional de Carlos Ponce
El momento más vulnerable y conmovedor de nuestra conversación surgió cuando abrí la conversación a el peso emocional de las canciones originales. Al recordar una escena clave ligada a un tema titulado Rompe olas —donde comparte momentos dramáticos junto a la actriz Georgina Borri—, a Carlos Ponce se le quiebra la voz al admitir que el llanto frente a la cámara no respondió a artificios de la actuación, sino a un cortocircuito real entre la ficción y sus propias vivencias afectivas.
«Yo tuve un clic especial con la canción… y las escenas con mi mamá y todo ese tipo de cosas, yo no hubiera podido romper en llanto como lo hice, porque estaba viviendo un momento real; eso no era actuación», confiesa visiblemente emocionado.
A este componente emocional se suman otros temas destacados de la banda sonora, como el dueto romántico y melancólico titulado Contigo, interpretado junto a Zuleyka Rivera, cuya química en pantalla refleja una relación de amistad y complicidad construida a lo largo de dos décadas.
Con una propuesta audiovisual que equilibra el drama, la identidad cultural y una factura técnica impecable junto a un reparto de lujo que incluye a Modesto Lacén y Yurmil Urena, Perla invita al espectador a redescubrir la experiencia cinematográfica en la gran pantalla. Es una cita imperdible en cines de Estados Unidos en donde está disponible desde el 9 de octubre.