La adaptación cinematográfica de la novela escrita por Anna Todd promete ser uno de los fenómenos románticos más sonados del año, trasladando a los espectadores a los paradisíacos paisajes de España mientras desentraña una historia llena de pasión, vulnerabilidad y contrastes.
Basada en la aclamada novela, The Last Sunrise sigue a Ry (Maia Reficco), una estudiante universitaria con una enfermedad crónica, durante una escapada veraniega a Mallorca junto a su madre (Eva Longoria). A medida que se enamora inesperadamente de Julián (Fernando Lindez) y empieza a disfrutar el presente, el empeoramiento de su salud y secretos familiares celosamente guardados amenazan con desmoronarlo todo antes de que termine el verano.
Mallorca como el escenario perfecto y un personaje con vida propia
Uno de los aspectos más fascinantes del rodaje de El último amanecer es la elección de sus locaciones. La producción decidió trasladarse a la icónica isla de Mallorca para dar vida a los escenarios de la historia. Para el equipo, este entorno no fue un simple telón de fondo, sino un elemento vivo que transformó por completo la vibra de la película.
La autora Anna Todd confesó la conexión inmediata que sintió con el lugar al momento de idear la adaptación:
«Desde el momento en que me di cuenta en mi mente, unas horas después de empezar a generar ideas para la historia, de que transcurría en Mallorca… mientras más investigaba y más veía, sentía que tenía que ser allí. Estoy muy feliz de que realmente se sienta como su propio personaje. Es un lugar tan único; he estado en muchas ciudades, pero Mallorca tiene su propio espacio y es simplemente mágico».
Por su parte, la directora Carlson Young destacó el reto de filmar en una ubicación tan concurrida durante la temporada alta, un factor que terminó enriqueciendo la vibra visceral del proyecto:
«Estábamos rodando en un momento de muchísimo trabajo, la isla estaba absolutamente repleta de turistas, por lo que entendimos ese aspecto de la historia de una forma muy visceral. Pero pones una cámara y filmas en Mallorca y todo es tremenda y absolutamente hermoso. Salir a filmar en diferentes países y conectarte con el ritmo cultural de un nuevo lugar es un desafío en sí mismo, pero esta fue una experiencia increíble».
La filmación principal se completó en un periodo ajustado de aproximadamente 30 días, lo que combinó intensas jornadas de trabajo con el disfrute de los paisajes mediterráneos. Como comentó con humor Anna Todd: «Después de esto me dije: nunca más volveré a escribir un libro ambientado en los Estados Unidos. ¡Jamás volverán a obtener una historia americana de mi parte!»
Mantener la esencia del libro frente a las adaptaciones de la pantalla
Llevar una obra literaria al cine siempre implica hacer ciertos ajustes narrativos. Sin embargo, para Carlson Young, la prioridad absoluta fue resguardar el alma de las páginas originales:
«Quería preservar la esencia de los personajes de Anna. Obviamente hay muchos cambios de la página a la pantalla, pero en mi opinión, cobraron vida de una manera única y orgánica en nuestra película».
La propia Anna Todd respaldó plenamente este trabajo colaborativo, asegurando que los cambios realizados fortalecen la experiencia global de la historia:
«Para mí, lo más importante era que los personajes mantuvieran su química y que la esencia de cada uno se conservara. Incluso como autora del libro, creo que si acaso, la película mejora la historia y te ofrece un mundo totalmente nuevo pero sumamente familiar. Me sorprendería mucho que a la gente no le guste incluso más que la publicación original».
La química real de Maia Reficco y Fernando Lindez en el set
El núcleo emocional de El último amanecer recae en la dinámica entre sus protagonistas. Interpretados por Maia Reficco y Fernando Lindez, la pareja en pantalla tuvo que construir una confianza profunda para transmitir la pasión requerida por el guion.
Detrás de cada escena romántica hay un trabajo técnico minucioso que Maia Reficco explicó al recordar la filmación del primer beso en el agua:
«Existe una línea muy fina en las películas románticas entre lo que se ve en pantalla y la realidad del rodaje. Nada es tan romántico como parece porque estás trabajando en un set rodeado de gente y pierde la magia. Pero lo especial de esta película es que nos llevábamos tan bien y confiábamos tanto el uno en el otro que, en los momentos de hacer esas escenas, podíamos conectar de verdad».
La actriz argentina añadió que el clima fresco durante las primeras horas de la mañana añadió una dificultad extra: «En la escena del primer beso teníamos muchísimo frío, estábamos metidos en el agua muy temprano en la mañana. Pero la pasamos tan bien que disfrutamos mucho buscando a los personajes y encontrando los momentos clave de la escena«.
Sobre la complicidad que desarrollaron durante el proceso, Maia Reficco destacó cómo la etapa de ensayos rompió cualquier tipo de tensión inicial:
«La magia también vino de la amistad. A medida que nos fuimos conociendo y nuestro vínculo creció, nos permitimos jugar mucho más. Creo que tener un ensayo un poco extraño o loco nos ayudó muchísimo porque perdimos la vergüenza a hacer el ridículo».
Por su parte, Fernando Lindez confirmó la entrega física y el compromiso que exigió su personaje, aclarando entre risas las dudas sobre el uso de dobles en las escenas más audaces en las playas nudistas de Mayorca:
«Por supuesto que soy yo en pantalla. ¿Para qué voy al gimnasio casi todos los días? Si me pusieran un doble, ¡pues no tendría sentido! Todo el trabajo físico en el set es mío».
Además de la actuación, la música fue un puente clave entre ambos actores fuera de las cámaras. Durante las jornadas de grabación, la pareja solía compartir listas de reproducción para acompañar el día. Maia Reficco reveló que Fernando Lindez pasaba el tiempo cantando constantemente en el set temas como Baila lo Rocky o clásicos de Rafa, contagiando a todo el equipo con un ambiente dinámico y divertido.
No te pierdas esta entrevista que estuvo muy divertida, te la comparto aquí:
Una historia destinada a cautivar a los amantes del romance
El último amanecer se perfila como una propuesta cinematográfica que combina paisajes deslumbrantes, una dirección enfocada en el detalle emocional y actuaciones donde la complicidad de sus actores traspasa la pantalla. Con la garantía de conservar el sello narrativo de Anna Todd, esta película promete convertirse en una cita obligada para los fanáticos del género. No te la pierdas que ya está disponible en Prime Video.