La interesante historia del Betamax

Betamax es un formato de vídeo analógico diseñado para la norma estadounidense NTSC y luego adaptado para la europea PAL, en el que una cinta de 150 m de longitud (para una hora de duración) está alojada dentro de un cartucho de 16 × 9,6 × 2,5 cm en dos rollos. Para grabarla y leerla, la video grabadora saca del cartucho un tramo de cinta y la enhebra alrededor de tres cabezas: una para el sonido y control, otra en forma de cilindro de 7,5 cm de diámetro, también llamada tambor, para el vídeo, y por último una de borrado.

El sistema Betamax heredaba los detalles de diseño de dos formatos anteriores, la videograbadora de Sony (videocorder) y el U-Matic (formato profesional) con lo que tendría una mecánica profesional muy cuidada con una vocación de vídeo aficionado (por su calidad) y el aprovechamiento máximo de la cinta para reducir los costos; ofrecía una mejor calidad de audio (varias opciones) y vídeo (mas resolución y menos ruido).

El formato pionero de Sony tuvo el mercado de la vídeograbación para él solo durante casi un año, hasta que se lanzó el formato VHS, creado por JVC y Matsushita (Panasonic), iniciándose una verdadera guerra de formatos. Betamax originalmente solo ofrecía una hora de grabación, mientras VHS (Video Home System) daba 2 horas. Esa diferencia fue crucial. Con el tiempo se inició una guerra de precios por dominar el estándar.

En 1979, Sony fue acusado de infringir el derecho de copia de los programas de televisión y películas, por Universal Studios y Disney. Consecuencia de todo, Sony comenzó a perder cuota de mercado. A principio de los 80 era cercana al 25%, por lo que los distribuidores de películas pregrabadas comenzaron a hacer ajustes en sus líneas de productos.

Sony continuó desarrollando su tecnología al igual que JVC. Ambos sistemas de calidad similar, eran incompatibles. Pero el hecho que realmente inclinó la balanza fue la avidez de Sony por obtener regalías de su invento. Mientras que JVC prefirió sacrificar dichas ganancias y abrir su estándar, las restricciones del Betamax llevaron a que en 1984 sólo doce compañías lo apoyaran, contra los cuarenta fabricantes de reproductores VHS.

En 1984, Sony vendió 2.300.000 unidades de Betamax. Su competidor vendió tres veces esa cantidad. La carrera estaba perdida. En 1988 Sony admitió su derrota y anunció la producción de una línea de grabadoras en VHS. VHS tenía el 95% del mercado. El resultado, VHS se convertiría en el estándar durante los siguientes 10 años.

Esta historia ha sido objeto de estudios y ha dejado algunas conclusiones importantes en la industria. Es conocido como “El Caso Betamax”.

Se ha dicho que Sony nunca dejó su licencia de Betamax, mientras que JVC licenció su tecnología a varias compañías. Pero se ha sabido que en realidad Sony sí intentó licenciar su tecnología. Por otro lado, efectivamente la cantidad de películas pregrabadas en formato Betamax era menor al de VHS, pero sólo una vez que comenzó a perder participación de mercado.

En el 2002, después de 24 años de apoyo, Betamax muere al dejar de producirse aunque algunos siguen vendiendo lo que queda de stock. En el ámbito profesional era el medio clásico para hacer cortometrajes por amateurs y estudiantes de las artes de cine, debido principalmente a su bajo precio, hasta la masificación del sistema digital miniDV.

No obstante, el Betacam, su “primo” profesional, sigue vigente.

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