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Pónganse a Leer: Las más curiosas manías de los lectores

Según un diccionario de psiquiatría en línea que conseguí nadando en internet, una manía es un sufijo utilizado para indicar una inclinación irresistible y patológica hacia algo. Es una costumbre o comportamiento raro.

Como seguimos muy entusiasmados con el día del libro hoy vamos a hablar de las manías de los lectores, esos hábitos algunos hasta estrafalarios que tenemos los que leemos y que a veces nos convierten en unas raras aves.

Se consiguen en la red con muchas listas de manías de lectores, de todas esas de manera arbitraria recogí las 15 que me parecen nos van a enlazar a los que andamos por aquí. Repasaremos cada manía, yo les compartiré mi experiencia y confío en que cada uno de ustedes hará lo propio, y construirá su propia lista.

1. Ser extremadamente cuidadoso con los libros: hay quienes cuidan los libros como si de obras de arte se trataran, como si fueran sus propios hijos en ocasiones. Los forran, no los sacan de la casa, y hasta se niegan a prestarlos porque temen que no serán bien cuidados.

2. Oler los libros: no importa si son nuevos o viejos, si les quitamos el plástico nosotros mismos o si por el contrario son de segunda mano y están llenos de hongo, necesitamos oler los libros, es que esto es un placer comparable solo con cosas que no podemos mencionar por aquí. Excepto para los alérgicos.

3. Identificar los libros: marcar un libro es marcar territorio, yo por ejemplo lo hago la página inicial de mis libros, pero hay quienes los marcan en la mitad, en alguna página específica y hasta en el lomo.

4. Hacer listas de libros: las famosas de libros pendientes por leer. Yo dejé de hacerlas porque no cumplía con ellas tan rápido como quería. Sin embargo si hago la lista de libros leídos, de hecho llevo un registro riguroso desde el año 2001. También registro los libros que entran en mi biblioteca.

5. Hablando de subrayar, la próxima es subrayar libros, marcarlos doblando la esquina de la página o llenarlos de post it: la mayoría de los lectores subraya, resalta y hace notas marginales, yo como yo soy hijo de una bibliotecaria, he crecido pensando que hacer esto es un pecado capital. Por lo que desarrolle mi propio método para ello.

6. Comprar libros aun sabiendo que nos los voy a poder leer pronto: los japoneses tienen un término para esto: el Tsundoku, que viene siendo como secuestrar un libro, comprarlo para meterlo en el librero y no leerlo, al menos de momento. Porque aunque tengamos una pila de libros pendientes por leer tan grande como la torre de Babel, como dice mi abuela, la infalible Matilde Aristimuño “comprar libros es una inversión más que provechosa”.

7. Leer varios libros a la vez: los que practican esta costumbre podrían denominarse lectores polígamos, yo solía hacerlo, leía varios libros a la vez, de diferentes géneros, una novela, un ensayo y algo de poesía, ahora mismo soy un lector monógamo, yo leo una cosa a la vez, pero estoy seguro que muchos de ustedes leen más de una obra a la vez.

8. La relectura: es como volver al viejo confiable, pero es impensable para muchos lectores, yo pienso que hay obras que merecen que ser leídas mil veces, ¿por qué si te gustó mucho te vas a privar de vivir nuevamente el placer de leerlo y experimentar todas esas sensaciones que te produjo?

9. Leer con un diccionario de compañero: García Márquez dijo que desde que su abuelo lo enseñó a usar un diccionario cambio su vida, y es que el diccionario es una fuente inagotable de conocimiento, por ello hay quienes leen con uno al lado para buscar palabras y hasta lugares desconocidos. La variación actual de esta manía es el teléfono con google abierto.

10. Decir “una página más” y terminar leyendo 50: es probablemente la manía más popular entre los lectores, quien no haya dicho eso y terminado haciendo lo contrario que lance la primera piedra. Hay historias que no dan tregua, que demandan tu atención a tal punto que “esta página es la última” se convierte en la mayor mentira del mundo.

11. Otra manía ligada con la anterior es la de, si el libro tiene capítulos no dejarlo hasta que no termine el capítulo: hay lectores que van leyendo por capítulos, de manera que no dejan ninguno a medias, pero supongamos que están leyendo una obra que no tiene divisiones, ¿qué hacemos? Bueno yo tengo un método, dejo de leer en la páginas pares, cuando me vence el cansancio a mitad de capitulo dejo de leer en alguna página con numero par, hasta el siguiente día.

12. Otra manía ligada a las anteriores es aquella de no abandonar un libro iniciado: es decir si arrancas a leer un libro lo terminas, porque no se abandona un libro, así te esté matando el tedio continuas hasta el final. Esto es como un síndrome, el síndrome del lector culpable, hay mucha culpa por dejar un libro a medias, pero yo no puedo terminar de leer algo que no me atrapa, yo leo hasta la página 47, si en ese punto no me metí en la historia, le devuelvo a su lugar en mi librero.

13. Seguimos con de cuidar el ambiente en el que se lee: hay quienes preparan el escenario para la lectura, cuidan el sonido, la luz, la ventilación. Es decir precisan de un ambiente óptimo para leer. Yo no, yo podría leer hasta en el infierno, es que yo leo en el transporte público por ejemplo, en donde no hay las mejores condiciones de ventilación o iluminación.

14. Casi terminando tenemos que cuando se van de viaje en vez de entrar a tiendas de ropa o almacenes prefieren las librerías: conocer un país a través de su literatura es algo fantástico, yo tengo un libro por cada país que conozco, mi ejemplar de Rayuela de Cortázar por ejemplo en una estación de metro en Buenos Aires, o unas obras completas de Idea Vilariño lo compré en una librería en la Ciudad Vieja de Montevideo.

15. Finalmente la que me ha traído hasta aquí… hablar de libros hasta por los codos: todo lector que se precie de serlo hablará de libros cada vez que tenga oportunidad, hablará de los libros que está leyendo con mucho entusiasmo, recomendará lecturas y hará referencias literarias constantemente.

Es que hablar de libros es tan placentero como leerlos, conocer lo que opinan otros de las obras que nos gustaron, entrar en debates para defender o hundir determinado autor o ensayo, hablar de poesía y de cómo nos impactó ese poema que nos voló la cabeza. La vida es esto, la suma de lo todo lo que compartimos.

Yo estoy seguro de que ustedes deben tener mil manías lectoras, un montón de rituales y costumbres al momento de leer o terminar un libro, les pido que compartan conmigo sus manías de lectores, búsquenme en Instagram @pedrocedenoa y déjenme sus comentarios, me encantaría saber qué hacen, qué tenemos en común, y qué hacen ustedes que no hago yo… y ya saben gente… pónganse a leer.

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