Pintura y locura: 12 grandes artistas con enfermedades mentales

Pintura y locura: 12 grandes artistas con enfermedades mentales

La historia del arte está llena de personajes excéntricos, pero a veces esa excentricidad no ha sido un rasgo gratuito en el carácter, sino más bien el producto de una condición mental crónica. Especialmente desde el siglo XIX y hasta nuestros días, diferentes pintores han encontrado en el arte un modo de lidiar con la locura. Conoce aquí a 12 de estos genios y a sus obras.

1. Louis Wain

Nacido en Londres el 5 de agosto de 1860, Louis Wain se dedicó desde muy joven a la pintura. En la adolescencia Wain empezó a ver clases en la West London School of Art, y antes de los 20 años ya estaba dando clases en dicha institución.

Más adelante dejaría su trabajo como instructor de arte, para probar suerte haciendo ilustraciones para las revistas Illustrated Sporting and Dramatic News y la Illustrated London News. Con el tiempo Wain se volvería un experto realizando dibujos de la vida campestre, en especial de ganado y otros animales de granja.

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Pero eventualmente el artista se decantaría por el dibujo de gatos. Louis Wain se haría bastante popular por sus gatos, debido a la variedad de estilos que el artista llegaría a adoptar para pintarlos. Entre las creaciones del inglés resaltan los gatos antropomórficos y los gatos cubistas.

Wain fue diagnosticado con esquizofrenia a sus 57 años, en 1817. Se trata de una enfermedad que trastoca la percepción de la realidad en el individuo que la padece, haciéndolo escuchar voces o ver seres u objetos donde no los hay.

Resulta interesante especular sobre si, debido a su enfermedad, Wain llegó a ver encarnaciones vívidas de sus gatos, acompañándolo en su rutina diaria. No existen registros escritos que sustenten esta hipótesis.

Pareja de gatos antropomórficos jugando golf –Autor: Louis Wain – Imagen: Wikipedia.-

2. Aloïse Corbaz

Aloïse Corbaz nace en Lausana, Suiza, en 1886. A los 11 años su mamá fallece. Después de esta muerte y debido al alcoholismo del padre, la hermana mayor de Aloïse pasa a ser la nueva encargada del hogar Corbaz.

Bajo la influencia de su hermana, mujer de carácter dominante, Aloïse crece como una chica tímida e introvertida. A los veinte años la familia descubre que Aloïse está enamorada de un cura, y, para evitar cualquier posible escándalo, la envían a trabajar a Alemania.

En Alemania, Aloïse se desempeña como institutriz, mientras poco a poco desarrolla una pasión obsesiva por el káiser Guillermo II, y sueña con un amor correspondido. Esta obsesión la ancla a Alemania, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial hace necesario el retorno a Suiza.

Ya en casa, Aloïse le habla a sus familia sobre la supuesta relación sentimental que ella mantiene con el káiser en secreto. Por estos delirios, en 1918 los Corbaz deciden internar a Aloïse en el asilo Cery-sur-Laussane. En esta institución  la maestra Corbaz es diagnosticada con esquizofrenia.

En 1920, Aloïse empieza a escribir poesía y a pintar. Corbaz permanecerá recluida en asilos por el resto de su vida. En estos sitios de reposo, ella desarrolla un estilo pictórico que más tarde será conocido como “arte marginal” u “outsider” (etiqueta aplicada para artistas sin formación académica).

En los dibujos de Corbaz abundan las mujeres de curvas prominentes y ojos exorbitantes. Su estilo propone un erotismo excéntrico. El crítico de arte Jean Dubuffet sugiere que Aloïse pudo haber encontrado en la pintura una forma de superar su enfermedad.

Aloïse Corbaz en su habitación-estudio – Imagen: The Wardens Today.-

3. Adolf Wölfli

Adolf Wölfli nació en Bern, una localidad de Suiza, el 29 de febrero de 1864. La vida de este artista fue accidentada desde el comienzo, ya que desde los 10 años quedó huérfano de ambos padres, teniendo que permanecer en varios orfanatos para subsistir.

Todavía en la infancia Wölfi trabajó como labrador, probablemente para pagar la manutención que recibía en los orfanatos en donde vivía. De este modo, Wölfi creció oscilando entre el trabajo y la soledad.

Durante la primera adultez, Wölfi es encarcelado dos veces por intento de abuso sexual en niñas. Su tercera sentencia lo llevó a ser recluido en la Clínica Waldau, un sanatorio mental. Allí se determinó que sufría de psicosis,  enfermedad que produce alucinaciones y volubilidad en el humor.

Wölfi permaneció internado en Waldau por el resto de su vida. Durante ese tiempo, que va de 1895 hasta 1930, el paciente se dedicará a la pintura y al dibujo. Wölfi produjo amplio catálogo de obras, al punto de que llegó a ser el artista más prolífico del movimiento outsider.

Las pinturas de Wölfi dejan ver una interioridad compungida, rígida, e incluso asfixiante. La correlación entre la personalidad del pintor y su arte es elocuente. Se sabe que Wölfi sufría episodios de violencia, motivo por el cual con frecuencia debía someterse a aislamientos preventivos.

Vista general de la isla de Neveranger’ (1911) – Autor: Adolf Wölfi – Imagen: Wikipedia.-

4. Edvuard Munch

Edvard Munch, catalogado como el pintor expresionista más popular de Noruega, nació en el país nórdico el 12 de diciembre de 1863. Desde pequeño experimentó la cercanía de la muerte, debido al fallecimiento de su mamá y de su hermana predilecta, Sophie, a causa de la tuberculosis.

El padre de Munch, un médico militar con un fuerte ideario religioso, crió a su hijo en un ambiente dogmático y asfixiante. Tal vez es precisamente por esta influencia que en 1879 Munch intenta estudiar ingeniería, pero dos años después abandona la carrera, y se dedica de lleno al arte.

A lo largo de su vida, Munch viajará en múltiples ocasiones a París y a Alemania, los dos efervescentes centros artísticos de Europa para la época. En estos viajes el noruego empieza a desarrollar un estilo caracterizado por la fuerza expresiva de la línea y la reducción de las figuras a sus formas expresivas más elementales.

Munch llegará a decir que su interés principal es “disecar las almas”. La muerte, el miedo, la soledad, la melancolía y los celos serán los temas constantes en sus obras.

Aunque en sus últimas décadas sufrió constantemente de neuralgias, nunca obtuvo un diagnóstico específico sobre la condición mental que lo acuciaba. Se cree que sufría de depresión. Murió en Noruega, en 1944, rodeado de reconocimientos.

‘Ansiedad’ (1884) – Autor: Edvuar Munch – Imagen: Wikipedia.-

5. William Kurelek

William Kurelek nace en Alberta, Canadá, el 3 de marzo de 1927. En el frío país Kurelek tiene una infancia y una adolescencia marcadas por el control estricto que su padre, un campesino ucraniano, impone en el hogar.

Con esta disciplina el señor Kurelek busca que sus hijos se entusiasmen con el trabajo de la tierra. No obstante, en la adolescencia William empieza a sentir interés por educarse y desarrollar su sensibilidad artística. Asiste a la escuela secundaria Isaac Newton, y allí se gradúa en 1946.

Ese mismo año, Kurelek se inscribe en un curso de historia del arte de la Universidad de Manitoba. Poco después, se inscribe también en la Ontario College of Art, de Toronto.

Para justificar la decisión de estudiar humanidades, William Kurelek le dice a su padre que la rama del comercio de arte le permitiría ganar bastante dinero, aunque ese nicho no fuera el de su interés.

En la universidad Kurelek estudia a varios maestros del muralismo mexicano, y se interesa profundamente por la pintura latinoamericana. Gracias a su desempeño académico obtiene una beca para estudiar en Londres, en donde se instala en 1952.

En Londres Kurelek es diagnosticado con depresión clínica y esquizofrenia.

Al tiempo es internado en el hospital psiquiátrico Maudsley. Allí, como parte de la terapia, Kurelek empieza a pintar. Las obras del pintor canadiense muestran la batalla que el artista desarrolla dentro de sí mismo, para superar los traumas de la infancia.

El laberinto’ (1953) – Autor: William Kurelek – Imagen: Wikipedia.-

6. Séraphine Louis

Séraphine Louis nació en Francia en 1864. Al cumplir un año de edad su madre muere, y seis después su padre corre con la misma suerte fatídica.

Séraphine pasa entonces a estar bajo el cuidado de una hermana mayor, pero debido a los escasos recursos del hogar, la muchacha tiene que empezar a trabajar desde muy joven. Primero como asistente de oficios en un convento religioso, y tarde como limpiadora de casas.

Entre 1901 y 1912 sus trabajos apenas le dan para pagar la habitación en la que reside, ya sola.

Por las tardes, Louis sale a los campos circundantes a su casa, para abrazar árboles y hablar con las flores. Es durante este período que Séraphine empieza a pintar, con materiales sumamente precarios desarrollados por ella. La artista desarrolla un estilo naif, rico en colores saturados y carente de perspectiva.

Con el tiempo la obra de Louis es descubierta por un galerista alemán, llamado Wilhem Uhde. Este compra todos los cuadros de Séraphine, y los lleva a París para mostrarlos, lo que le permite obtener un cierto grado de reconocimiento a la artista autodidacta.

Gracias al apoyo económico del galerista, Louis podrá dedicarse por algunos años a la pintura con mayor libertad. Pero en 1932, la inminencia de la guerra hace que Uhde regrese de manera expedita a Alemania. En medio del conflicto bélico, Séraphine y Wilhem pierden todo contacto.

Pensándose abandonada, la pintora padece de un colapso nervioso, que la lleva a ser internada en un asilo. Allí vivirá 10 años más. Pobre y desesperada, Séraphine Louis fallece en 1942.

‘El árbol de la vida’ (1928) – Autora: Séraphine Louis – Imagen: Wikipedia.-

7. Josef Grebing

Grebing nació en Magdeburg, Alemania, en 1879. Allí pasó una infancia convencional y más tarde, gracias a su aptitud y amplia capacidad para los números, se convirtió en un contador respetable. Luego, a los 27 años, el mundo racional de Grebing empezó a resquebrajarse, debido a una incipiente esquizofrenia.

En 1906 es recluido en la institución de salud mental Wiesloch. Allí, el otrora contador, utiliza su aplicación y su constancia para crear complicados diseños imaginativos que ayudarían más tarde a marcar la pauta de lo que sería el arte surrealista.

El psiquiatra Hans Prinzhorn habría de interesarse en el arte de Grebing. Cabe destacar que Prinzhorn tenía el convencimiento de que aquellos que sufrían padecimientos mentales, podían convertirse formalmente en artistas serios, con la debida terapia.

Gracias a Prinzhorn, Grebing obtuvo reconocimiento en los círculos artísticos de Francia y Alemania, hacia mediado de los años 20. Pero el auge del nazismo resultaría trágico para el viejo contador, que sería expuesto como un raro, un degenerado creador de un arte corruptor.

Finalmente, en 1940 Grebing es trasladado al centro de exterminio Grafeneck, por los nazis. Allí habrá de fallecer el aplicado artista. En el corazón de la obra de Grebing se dan cita una geometría alucinada y un cúmulo de objetos provenientes del reino de la fantasía.

Calendario desarrollado por Grebing en sus cuadernos de contaduría. Estos cuadernos constituyeron por años el lienzo y el soporte sobre el que el artista vertería su trabajo – Imagen: Eco Social Ojo Crítico.-

8. Francisco de Goya

Francisco de Goya es uno de los artistas más extravagantes y misteriosos que han visto la luz del mundo. Goya nace el 30 de marzo de 1746 en España, país en donde morirá 82 años más tarde. En vida Goya pasará por varios estilos (partiendo del barroco y el rococó), y ayudará además a sentar las bases de la pintura moderna.

Los críticos de arte suelen separar la obra de Goya en dos partes, teniendo como punto bisagra el período en el que el artista empieza a padecer de una sordera progresiva (1792-1795), que terminará por hacerle perder del todo la capacidad auditiva.

La  sordera que agobia a Goya será producto del saturnismo, una enfermedad que es producto de la intoxicación con plomo. El pintor estuvo expuesto a esta sustancia durante los 12 años que permaneció trabajando para la Real Fábrica de Tapices. El plomo es uno de los elementos que participan en la constitución de la pintura para tapices.

A raíz de la sordera, Goya empezó a desarrollar un lenguaje pictórico mucho más rico, aunque sus pinturas y grabados empezaron a reflejar también un universo interior mucho más convulso e incluso hasta tétrico. Al punto de que algunos estudiosos consideran que el pintor pudo padecer de grados leves de esquizofrenia.

El Goya que queda sordo deja atrás, junto con los sonidos del mundo, los tópicos pictóricos más convencionales de su tiempo, lo mismo que su técnica estilizada. Figuras caracterizadas por un trazo más rudo, como de rasguño, empezarán a poblar sus obras. Cabe acotar que es este el Goya que critica con mayor contundencia los vicios de la época.

Es precisamente en una serie de grabados, conocidos como Los caprichos, en donde el autor expone las faltas y los errores más comunes de la sociedad española de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Goya muere el 16 de abril de 1828.

‘Capricho número 43’. Se lee en una esquina del grabado: “El sueño de la razón produce monstruos”. Se trata probablemente de una crítica al pensamiento ilustrado de la época, al que Goya contraponía un escepticismo rampante – Autor: Francisco de Goya – Imagen: Wikipedia.-

9. Jackson Pollock

Jackson Pollock, el artista del lienzo acostado, nació en Cody, una ciudad del interior de Estados Unidos, el 28 de enero de 1912. A los 18 años, Pollock se muda a Nueva York con la intención de estudiar artes, allí se convertirá en alumno del pintor Thomas Hart Benton.

Durante esta primera etapa Pollock incursiona en la pintura figurativa, pero ya desde el comienzo intuye que ese estilo no se corresponde con sus necesidades expresivas.

Entre 1938 y 1942, Jackson Pollock se somete a terapia jungniana, con dos psicoanalistas distintos. El primero, Joseph L. Henderson le sugiere al artista que intente manifestar las pulsiones de su subconsciente por medio de la pintura.

Movido por su búsqueda de un estilo más libre Pollock deja atrás no solo las técnicas figurativas, sino también los materiales convencionales del pintor.

Así, en los próximos años el artista estadounidense se deshará del caballete, y con palos, herramientas de jardinería y otros elementos de la cotidianidad, empezará a pintar en el piso.

Finalmente Pollock deja a un lado las herramientas para llevar la pintura hasta el lienzo, y decide esparcirla, a través de un método que será conocido poco después como “goteo” (o “dripping”).

A lo largo de su vida Pollock tuvo que lidiar con su alcoholismo, y en la actualidad algunos expertos creen que pudo padecer de trastorno bipolar. No obstante, la fuerza cohesiva que atraviesa sus obras nos habla de un carácter orgánico y sólido, capaz de crear equilibrio en el más rotundo caos.

El pintor murió en 1956, a los 44 años de edad, en un accidente de automóvil. La autopsia reveló que Pollock había estado manejando en estado de ebriedad. El artista pasaría a ser recordado en la historia del arte como el fundador del expresionismo abstracto norteamericano.

‘Convergencia’ (1952) – Autor: Jackson Pollock – Imagen: Wikipedia.-

10. Martín Ramírez

Martín Ramírez nació en Tepatitlán (México), el 30 de marzo de 1895. De adulto, Ramírez cruza la frontera con Estados Unidos y se dedica a trabajar como ferroviario. Pero un colapso mental hace, provocado por una esquizofrenia incipiente, hará que lo internen en un hospital psiquiátrico de California.

Ramírez pasará los últimos 33 años de su vida hospitalizado. Durante este tiempo, el artista mexicano empezará a dibujar de manera autodidacta. Ramírez dejó un amplio número de obras detrás de sí.

Como representante del arte marginal, este pintor mexicano exhibe la ausencia de un estudio previo de la perspectiva. No obstante, la línea curva, de volumen sugerente, es un elemento frecuente en las obras de Ramírez.

En el año 2007, el American Folk Art Museum reconoció al artista latinoamericano como uno de los mejores pintores del siglo XX.

Representación de un jinete armado, pintura sin nombre – Autor: Martín Ramírez – Imagen: Alter/Nativas.-

11. Armando Reverón

Armando Reverón nació en el 10 de mayo de 1889 en Venezuela. A los seis años sus padres se divorcian, y su mamá envía al niño Reverón a vivir con una pareja de canarios radicados en Valencia. Durante la infancia contrae la fiebre tifoidea, que le produce delirios y episodios de fantasía, que se cree le acompañaron a lo largo de su vida.

A los siete años su abuelo paterno le brinda las primeras nociones básicas de dibujo. A los 18 se inscribe en la Academia de Bellas Artes de Caracas y a los 22 se gana una beca para ir a estudiar Artes a España.

Reverón realizará dos viajes a Europa. El primero entre 1911 y 1912, y el segundo entre 1913 y 1915. El inicio de la Gran Guerra le impone a Reverón la necesidad de volver a Venezuela a prisa.

No obstante, el itinerario europeo le resulta fructífero, ya que durante este período el joven pintor ha podido tener contacto cercano con el impresionismo, que conoce en sus visitas a los museos. Allí parece estar la semilla de su interés por la luz.

De regreso a Caracas, Reverón sigue los consejos del pintor ruso Nicolas Ferdinandov, que le recomienda que intente pintar al aire libre. Reverón se instalará en un rancho de bahareque en las costas de la Guaira, conocido como “el Castillete”.

Desde esa vivienda con vista al mar, el artista realiza diferentes estudios sobre la luz del trópico. Además de un número extenso de instalaciones, esculturas, y móviles.

En 1953, durante una de sus crisis nerviosas, Reverón es internado en el sanatorio San Jorde de Catia. Tiene 65 años y moriría un año más tarde.

En su obra pictórica, Reverón explora las posibilidades del blanco para transponer al cuadro la luz cegadora del trópico. También representa ambientes cavernarios con tonalidades azules, y pasajes en los que lo figurativo empieza a darle paso a una realidad fantástica.

Al final de su vida, Reverón llega a producir obras en las que van a converger su interés por la luz y diferentes aspectos del expresionismo abstracto.

‘La Cueva’ (1920) – Autor: Armando Reverón – Imagen: Wikipedia.-

12. Vincent van Gogh

Nació el 30 de marzo de 1853 en los Países Bajos, en el seno de una familia protestante ortodoxa. A lo largo de su vida pasó por diferentes oficios, fue marchante, pastor y finalmente pintor, vocación que asumió a cabalidad a los 27 años.

Van Gogh se dedicó con intensidad a la pintura por diez años. Este tiempo se puede dividir al menos en tres etapas.

En la primera etapa (1880-1886), Van Gogh recorre las zonas rurales de los Países Bajos y desarrolla una pintura de temática tradicional, con los seres del subsuelo (los mineros de carbón) y los campesinos como sus protagonistas. Durante este tiempo la paleta de colores del pintor muestra colores terrosos y oscuros.

La segunda etapa (1886 -18879, es la de la estancia de Van Gogh en París. Durante este período, el pintor neerlandés conoce a los artífices del impresionismo y a otros pintores, que como él, darán inicio al posimpresionismo.

Entre los artistas a lo que Van Gogh empieza a frecuentar en París se encuentran Cézanne, Gaugin, Toulouse-Lutrec, Signac, y otros más. Durante este período Van Gogh amplía su paleta de colores, que se vuelve más brillante, y descubre, gracias a sus compañeros, las nuevas teorías del color.

La última etapa de la vida de Van Gogh es la que pasa en una pequeña casa-estudio en Arles, al sur de Francia, (entre 1988 y 1890).

Durante sus últimos meses Van Gogh se recluyó de forma voluntaria en hospitales psiquiátricos, puesto que los ataques nerviosos y las alucinaciones de las que a veces padecía se habían venido agravando con los años.

Es durante una de estas crisis, acaecida la noche del 23 de diciembre de 1888, que el pintor se mutila parte de una oreja. Posteriormente, el 27 de julio de 1890, Van Gogh se dispara en el pecho (no queda claro si a propósito o accidentalmente). Un día más tarde, el desangramiento de la herida le causa la muerte.

Hacia el final de su existencia, Van Gogh desarrolló tonalidades brillantes y un trazo cremoso. En sus últimos cuadros la pincelada de Van Gogh adquiere el característico trazo circular por el cual es tan recordado.

Aún persisten las discusiones sobre el padecimiento mental que Van Gogh sufrió. El trastorno bipolar y la psicosis son las dos opciones más comúnmente admitidas.

En los últimos años la figura del genio demente, que pintaba durante sus accesos de locura ha sido bastante rebatida. La evidencia epistolar y otros documentos sugieren que Van Gogh convirtió la pintura en una parte fundamental de su terapia, y que fue durante sus períodos de lucidez cuando produjo sus más grandes obras.

La obra ‘Campo de trigo con cuervos’ es el último trabajo realizado por el artista neerlandés – Autor: Vincent van Gogh – Imagen: Wikipedia.-

Con información de: Alter/Nativas / Eco Social Ojo Crítico / Historia-Arte / Outsider Art Fair / The Wardens Today / Wikipedia / Imagen de portada: Shutterstock

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