La historia de San Nicolás o Santa Claus

La historia de San Nicolás o Santa Claus

Papá Noel, Santa Claus, San Nicolás, Viejito Pascual son algunos nombres con los que se conoce universalmente al personaje legendario que según la cultura occidental trae regalos a los niños por Navidad.

Es un personaje inspirado en un obispo cristiano de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV en Anatolia, en los valles de Licia (en la actual Turquía). Era una de las personas más veneradas por los cristianos de la Edad Media, del que aún hoy se conservan sus reliquias en la basílica de San Nicolás, Bari, Italia.

Después de su muerte el 6 de diciembre, de 345 o 352, creció su devoción y aumentaron los reportes de sus milagros. Se convirtió en el patrón de los niños y marineros. En el siglo VI, el emperador Justiniano construyó una Iglesia en Constantinopla en su honor. Su popularidad en esa ciudad (hoy día Estambul) se propagó por todo el Cristianismo. Fue nombrado patrono de Rusia y, gracias a los zares, su devoción aumentó hasta tener mas iglesias dedicadas a su nombre en Rusia que ningún otro santo fuera de la Virgen María. Es interesante que San Nicolás es popular en Rusia siglos antes de que fuera conocido en el continente Americano.

En Alemania la devoción a San Nicolás comenzó bajo Otto II, posiblemente por su esposa Theophano, quien era griega. El obispo Reginald de Eichstaedt (991) escribió «Vita S. Nicholai.»

San Nicolás es honrado como patrón en los siguientes lugares: Rusia; Nápoles y Sicilia, Italia; Campen, Holanda; Freiburg en Suiza; Lorena; la Diócesis de Liège; también en ciudades de Alemania, Austria y Bélgica. En diferentes lugares es patrón de marineros, mercantes, panaderos, niños y viajeros. Los marineros del mar Egeo y los del Jónico, siguiendo la costumbre del oriente, tienen una «estrella de San Nicolás» y se desean buen viaje con estas palabras: «que San Nicolás lleve tu timón». Su imagen se representa en el arte en diferentes formas según sus milagros.

Tratándose de un santo muy popular no faltaron las maravillosas historias que se acumularon a través de los siglos:

Leyenda de los marineros

Durante una hambruna, el santo pidió que se organice una flota para llevar grano a un pueblo que sufría hambre. La flota sobrevivió una terrible tormenta gracias a la bendición del obispo. En otra ocasión, San Nicolás convenció a unos mercaderes para que entregasen todos los alimentos que tuviesen en su barca. Al llegar a su destino, estos encontraron todos los alimentos en su lugar original.

Leyenda de las tres doncellas

Se cuenta que en la diócesis de Mira un vecino de San Nicolás se encontraba en tal pobreza que se decidió a exponer a sus tres hijas vírgenes a la prostitución para sacar de ese vil mercado el sustento para él y para ellas…. Sin dinero no podían pagar la dote de una, por lo que ninguna se podía casar. Para evitar aquel inhumano lenocinio, San Nicolás tomó una bolsa con monedas de oro y, al amparo de la oscuridad de la noche, la arrojó por la chimenea de la casa de aquel hombre. Con el dinero se casó la hija mayor. San Nicolás hizo lo mismo para favorecer a las otras dos hermanas. En la segunda ocasión, tras ser tirada la bolsa sobre la pared del patio de la casa del pobre, esta se enredó en la ropa que se tendía para secar… El padre se puso al acecho en la ventana, descubrió a su bienhechor y le agradeció su caridad.

Se narra también que San Nicolás resucitó a tres niños que habían sido asesinados y desechados en un barril de sal.

Las antiguas leyendas de los niños y los regalos por la chimenea y las medias dieron lugar en Alemania, Suiza y los Países Bajos a la leyenda del «niño obispo» y sobre todo a la costumbre de que San Nicolás trae secretamente regalos para los niños el 6 de diciembre, día en que la Iglesia celebra su fiesta. Dicha costumbre fue popularizada en los Estados Unidos por los protestantes holandeses de Nueva Amsterdam, que convirtieron al santo «papista» en un mago nórdico. Su nombre fue abreviado, no solo a San Nic, sino también a Sint Klaes o Santa Claus.

La mitra de obispo del San Nicolás original fue remplazada por el hoy famoso gorro rojo, su cruz pectoral desapareció por completo. En 1822-1823 con Clemente C. Moore escritor añade mas color a la historia con santa entrando en las chimeneas e invento los renos volando con su trineo. Se mudó de Turquía al Polo Norte, de donde viene por la nieve con venados.

El aspecto que hoy posee el tan característico símbolo navideño, debió su origen al arte del caricaturista norteamericano Thomas Nast. De 1863 a 1886 el Santa Claus regordete, de mejillas coloridas, de larga barba blanca y de aspecto risueño y simpático fue el centro de atracción de la revista Harper´s Weekly y de allí salto a las vidrieras de los grandes centros comerciales.

En 1938 añaden la bolsa de juguetes.

Este Santa Claus cautivó la imaginación de agentes publicitarios en el occidente. Como San Nicolás era obispo, se le representa vestido en rojo. Eso le gustó a los magnates de la Coca Cola ya que ese es también el color publicitario de esa corporación. Comenzaron a usarlo en una campaña publicitaria pre Navideña .

Hoy día, «Santa Claus» se utiliza para vender toda clase de cosas y casi nadie recuerda su verdadera historia. Recordemos pues que San Nicolás sí existió y fue un santo obispo que se preocupaba por los pobres, especialmente los niños y se hizo famoso por su caridad.

Foto: San Nicolás / Shutterstock

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