Extrañas enfermedades: Desorden de identidad de la integridad corporal

Extrañas enfermedades: Desorden de identidad de la integridad corporal

En nuestros días, con algunas píldoras, un simple tratamiento a seguir y algunos días en la cama es suficiente para terminar con numerosas enfermedades. Otras pueden requerir de algunos tratamientos más complejos, una internación o quizás una intervención quirúrgica, así como más tiempo y paciencia. Finalmente, existen otras que aunque se traten con todos estos elementos, no siempre es suficiente, lo cual despierta gran curiosidad y muchas interrogantes en el ambiente médico. Hoy te presentamos una extraña enfermedad: el desorden de identidad de la integridad corporal.

El desorden de identidad de la integridad corporal o BIID (sigla de Body Integrity Identity Disorder) es una enfermedad psiquiátrica que provoca en el individuo afectado un irresistible deseo por amputarse una o más extremidades sanas del cuerpo. Los nombres más recientes de este trastorno han reemplazado el de apotemnofilia, debido a la creciente convicción de que esta enfermedad no es una parafilia.

Quienes la sufren, a simple vista, son personas saludables que no parecen presentar una enfermedad… sin embargo, todo ocurre a otro nivel.

Los pacientes que sufren del desorden sienten la necesidad de remover una o más extremidades de su cuerpo u otras partes que en realidad están completamente sanas y de las cuales no existe razón por la cual deben ser amputadas del cuerpo. Existe también un gran porcentaje de personas que además del deseo de amputar una parte de su cuerpo sin ninguna necesidad física, buscan también la paraplejia y se cree que el fin de tal acontecimiento es la búsqueda por la discapacidad.

A pesar de las hipótesis, las causas exactas de este desorden son desconocidas, pero los pacientes con la idea de ser amputados (algo que sin necesidad ningún doctor sería capaz de hacer) son capaces de realizar todo tipo de cosas, desde golpear su pierna, infringir heridas a sus brazos o hasta congelar una extremidad para lograr así que luego deban ser amputadas. Increíblemente en la gran mayoría de los casos luego de la amputación el paciente deja de presentar problemas psicológicos y parece simplemente recuperado, ya no presenta episodios de depresión y se siente feliz, volviendo a tener una vida “normal”.

Las causas exactas del desorden de identidad de la integridad corporal son desconocidas. Una teoría plantea que un niño, luego de ver a un amputado, puede quedar con su psique marcada y adopta aquella imagen corporal como un «ideal». Otra popular teoría sugiere que un infante que no se siente querido puede creer que convirtiéndose en un amputado atraerá la simpatía y el cariño que necesita.

La teoría biológica propone que el desorden es una condición neuropsicológica, la cual presenta una anomalía en la corteza cerebral relacionada con las extremidades. Si esta condición fuera neurológica, podría ser conceptualizada como una clase congénita de somatoparafrenia, una condición que a menudo se origina luego de una apoplejía en el lóbulo parietal. Un mal funcionamiento en el lado derecho de esta zona —que es significativamente más pequeña en los hombres— podría potencialmente explicar no sólo porqué los varones son más propensos a sufrir este trastorno, sino porqué los miembros del lado izquierdo son los que se desean amputar en mayor cantidad (el lado derecho del cerebro controla el lado izquierdo del cuerpo y viceversa).

Si la condición es similar a la somatoparafrenia, podría tener la misma «cura»: la estimulación calórica vestibular, es decir, la aplicación de agua fría en el oído derecho del paciente.

A pesar de que la gente con BIID es comúnmente considerada psicópata, un diagnóstico de psicosis excluye un diagnóstico de desorden de identidad de la integridad corporal.

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