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El interesante origen del teléfono

El interesante origen del teléfono

¿Quién inventó el teléfono? La verdadera historia de Meucci, Bell y la patente más polémica de la historia

La invención del teléfono es una de las historias más fascinantes y controvertidas de la ciencia moderna. Aunque durante más de un siglo se atribuyó este logro a Alexander Graham Bell, la realidad es mucho más compleja: involucra a un inventor italiano empobrecido, una patente presentada con horas de diferencia, materiales extraviados misteriosamente y una resolución del gobierno de Estados Unidos que tardó 126 años en llegar.

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Antonio Meucci: el verdadero padre del teléfono

Antonio Santi Giuseppe Meucci nació el 13 de abril de 1808 en Florencia, Italia. Estudió ingeniería química y mecánica en la Academia de Bellas Artes de Florencia, donde también se formó en los principios de la electricidad. En 1835 emigró junto a su esposa Ester Mochi a La Habana, Cuba, donde trabajó como ingeniero jefe del Gran Teatro Tacón.

Fue precisamente en La Habana, en 1849, donde Meucci hizo un descubrimiento accidental que cambiaría la historia. Mientras realizaba experimentos con impulsos eléctricos para tratar dolencias, descubrió el efecto «electrofónico»: la voz podía transmitirse a través de conductores eléctricos. A este principio lo llamó telegrafo parlante (telégrafo hablante).

Entusiasmado con su hallazgo, Meucci continuó perfeccionando su invento tras mudarse a Staten Island, Nueva York, en 1850. Para 1856, logró transmitir su voz a través de cables eléctricos y construyó un dispositivo funcional que llamó telettrofono.

¿Por qué Meucci construyó el telettrofono?

La motivación de Meucci fue profundamente personal. Su esposa Ester padecía artritis reumatoide severa que la mantenía postrada en cama. Para poder comunicarse con ella sin subir constantemente las escaleras, Meucci instaló primero una conexión entre el sótano y la primera planta de su casa, y posteriormente creó un enlace permanente entre su laboratorio y el dormitorio de su esposa en el segundo piso.

Entre 1856 y 1870, Meucci desarrolló más de 30 versiones diferentes de su telettrofono, perfeccionando continuamente el diseño.

El caveat de patente y la Telettrofono Company

El 12 de diciembre de 1871, Meucci fundó la Telettrofono Company junto con tres socios italianos: Sereno G. P. Breguglia, Angelo Antonio Tremeschin y Angelo Zilio Grandi. El objetivo era explotar comercialmente su invención de la transmisión de la voz humana a través de cables eléctricos. Fue la primera empresa en la historia creada con el propósito específico de desarrollar el teléfono.

Apenas 16 días después, el 28 de diciembre de 1871, Meucci presentó un caveat (aviso de intención de patente) ante la Oficina de Patentes de Estados Unidos, titulado «Sound Telegraph» (Telégrafo Sonoro). Sin embargo, la compañía se disolvió rápidamente: dos socios regresaron a Italia y el tercero falleció en 1872.

Los materiales perdidos

En un intento por conseguir financiamiento, Meucci entregó sus modelos y diseños técnicos a Edward Grant, vicepresidente de un laboratorio asociado a la Western Union Telegraph Company. Cuando Meucci solicitó la devolución de sus materiales en 1874, Grant le informó que se habían «extraviado».

Para empeorar las cosas, Meucci no pudo renovar su caveat después de 1874. La razón era devastadora: el costo de renovación era de apenas 10 dólares, pero tras sufrir graves quemaduras en una explosión del ferry de Staten Island en 1871, sus finanzas estaban destruidas. Su esposa incluso se vio obligada a vender los modelos originales del telettrofono a un comerciante de segunda mano por seis dólares para cubrir gastos básicos.

Alexander Graham Bell y la patente del 14 de febrero de 1876

Alexander Graham Bell, nacido en Edimburgo, Escocia, en 1847, era hijo de un reconocido especialista en fonética y su madre era sorda. Estas circunstancias familiares despertaron su interés por el sonido y el habla. Tras emigrar a Canadá y luego a Boston, Bell trabajaba como profesor de fisiología vocal y se dedicaba a mejorar el telégrafo.

El 14 de febrero de 1876, el abogado de Bell presentó una solicitud de patente en la oficina de patentes de Washington D.C. Ese mismo día, apenas unas horas después, el inventor Elisha Gray presentó su propio caveat de patente para un dispositivo con un propósito idéntico: transmitir la voz humana por cables eléctricos.

El 7 de marzo de 1876, la Oficina de Patentes otorgó a Bell la patente US 174.465, titulada «Improvement in Telegraphy» (Mejora en telegrafía). Curiosamente, el documento no usaba la palabra «teléfono», sino que describía un sistema para transmitir habla mediante telegrafía.

La primera llamada telefónica de la historia

Tres días después de recibir la patente, el 10 de marzo de 1876, Bell realizó la primera llamada telefónica exitosa desde su laboratorio en Boston. Según su diario (conservado en la Biblioteca del Congreso de EE.UU.), gritó hacia el transmisor:

«Mr. Watson, come here — I want to see you.»
(Sr. Watson, venga aquí, quiero verlo.)

Su asistente, Thomas Watson, acudió de inmediato desde otra habitación confirmando que había escuchado y entendido perfectamente las palabras.

La controversia Bell vs. Gray: ¿coincidencia o fraude?

La coincidencia de que Bell y Gray presentaran sus documentos el mismo día ha generado una de las controversias más duraderas en la historia de la tecnología.

Las sospechas

  • Existen alegaciones históricas de que Bell pudo haber tenido acceso previo a los documentos de Gray en la oficina de patentes, ya que una nota marginal añadida a la solicitud de Bell presentaba similitudes con el diseño de Gray.
  • El gobierno de Estados Unidos llegó a demandar a Bell y a la Bell Company por fraude, colusión y engaño en la obtención de la patente del teléfono.
  • Sin embargo, tras prolongados litigios, los tribunales siempre fallaron a favor de Bell, y en 1888 la Corte Suprema ratificó la prioridad de su patente sobre la reclamación de Gray.

Es importante señalar que estas alegaciones, aunque documentadas en los registros judiciales, nunca fueron probadas de manera definitiva.

La innovación clave de Bell: la corriente ondulatoria

Uno de los aspectos técnicos más importantes —y frecuentemente malinterpretados— de la invención de Bell es el tipo de corriente eléctrica que utilizó.

Bell no utilizó corriente continua simple para transmitir la voz. Su gran innovación fue el uso de la corriente ondulatoria (undulatory current): una corriente eléctrica cuya intensidad variaba de forma gradual y continua, reproduciendo exactamente las vibraciones del sonido en el aire. En su propia patente, Bell explicó que las ondulaciones eléctricas se crean mediante «cambios graduales de intensidad exactamente análogos a los cambios de densidad del aire ocasionados por vibraciones pendulares simples».

Este principio fue lo que permitió transmitir la complejidad de la voz humana, a diferencia del telégrafo, que solo podía enviar señales intermitentes (encendido/apagado).

Thomas Edison y el micrófono de carbón

Aunque Bell inventó el teléfono, fue Thomas Alva Edison quien lo hizo verdaderamente práctico para el uso masivo.

A partir de 1877, Edison desarrolló un transmisor de carbón que utilizaba un botón de negro de humo (lampblack) colocado bajo el diafragma. La presión de las ondas sonoras variaba la resistencia eléctrica del carbón, produciendo una señal mucho más fuerte y clara que el diseño original de Bell. En 1885, Edison perfeccionó aún más el sistema usando gránulos de antracita tostada.

El micrófono de carbón de Edison se convirtió en un componente estándar de los teléfonos y se utilizó durante más de 100 años, hasta la década de 1980.

Otros inventores olvidados: Johann Philipp Reis

La historia del teléfono no estaría completa sin mencionar al alemán Johann Philipp Reis. En 1861, 15 años antes de la patente de Bell, Reis presentó ante la Sociedad Física de Frankfurt un dispositivo al que llamó Telephon, capaz de transmitir voz a través de señales eléctricas a una distancia de hasta 100 metros.

Para demostrar que su aparato podía transmitir palabras reconocibles, Reis utilizó una frase en alemán deliberadamente difícil de entender: «Das Pferd frisst keinen Gurkensalat» (El caballo no come ensalada de pepino).

Sin embargo, el teléfono de Reis tenía limitaciones significativas: la transmisión era débil e inestable, y el sonido resultaba frecuentemente ininteligible. Reis murió de tuberculosis en 1874, dos años antes de que Bell patentara su invención, sin haber logrado el reconocimiento que merecía.

La resolución 269: el reconocimiento tardío a Meucci

El 11 de junio de 2002, la Cámara de Representantes de Estados Unidos (no el Congreso completo, como se afirma erróneamente en muchas fuentes) aprobó la Resolución H. Res. 269. El texto establece que:

«La vida y los logros de Antonio Meucci deben ser reconocidos, y su trabajo en la invención del teléfono debe ser reconocido.»

Es fundamental aclarar dos puntos sobre esta resolución:

  1. Solo fue aprobada por la Cámara de Representantes. El Senado de Estados Unidos no se sumó a la resolución, por lo que su alcance legal es limitado.
  2. No declara que Meucci fue «el» inventor del teléfono. Reconoce su contribución y su trabajo en la invención, lo cual es un matiz importante. La resolución no revocó la patente de Bell ni anuló su crédito histórico.

La formación de la Bell Telephone Company y el legado del teléfono

En 1877, Bell, junto con sus financistas Gardiner Greene Hubbard y Thomas Sanders, fundó la Bell Telephone Company. La primera central telefónica comercial del mundo se inauguró en New Haven, Connecticut, en enero de 1878.

En 1885, se estableció la American Telephone and Telegraph Company (AT&T) como subsidiaria para construir líneas de larga distancia. AT&T se convirtió en la empresa matriz de todo el sistema Bell y mantuvo un monopolio virtual sobre las telecomunicaciones en Estados Unidos hasta su desintegración forzada en 1984, cuando fue dividida en siete compañías regionales conocidas como las «Baby Bells».

Cronología: fechas clave en la historia del teléfono

AñoAcontecimiento
1849Meucci descubre el efecto electrofónico en La Habana, Cuba
1854-1857Meucci construye el telettrofono en Staten Island, Nueva York
1861Johann Philipp Reis presenta el Telephon en Frankfurt, Alemania
1871Meucci funda la Telettrofono Company y presenta su caveat de patente
1874Meucci no puede renovar su caveat por falta de recursos
14 feb. 1876Bell y Elisha Gray presentan sus documentos de patente el mismo día
7 mar. 1876Bell recibe la patente US 174.465
10 mar. 1876Bell realiza la primera llamada telefónica exitosa
1877Se funda la Bell Telephone Company
1878Se inaugura la primera central telefónica en New Haven, Connecticut
1877-1885Edison desarrolla y perfecciona el micrófono de carbón
1885Se establece AT&T
1888La Corte Suprema ratifica la patente de Bell
11 jun. 2002La Cámara de Representantes aprueba la Resolución H. Res. 269 sobre Meucci

Preguntas frecuentes sobre la invención del teléfono

¿Quién inventó realmente el teléfono?
La invención del teléfono fue el resultado del trabajo de múltiples inventores. Antonio Meucci desarrolló un dispositivo funcional de comunicación por voz desde la década de 1850, pero no pudo patentarlo. Alexander Graham Bell obtuvo la patente en 1876. Elisha Gray y Johann Philipp Reis también realizaron contribuciones significativas.

¿Por qué Meucci no patentó el teléfono?
Meucci presentó un caveat (aviso de patente) en 1871, pero no pudo renovarlo después de 1874 debido a graves problemas financieros. El costo de renovación era de solo 10 dólares, pero tras un accidente y la enfermedad de su esposa, no disponía de esos fondos.

¿Bell robó la idea del teléfono?
Existen alegaciones históricas de que Bell pudo haber tenido acceso a los documentos de Elisha Gray y a los materiales de Meucci que desaparecieron en un laboratorio de Western Union. Sin embargo, ninguna de estas acusaciones fue probada en los tribunales, y las patentes de Bell fueron sostenidas por la Corte Suprema de Estados Unidos en 1888.

¿Qué dice la resolución 269 del año 2002?
La Resolución H. Res. 269 fue aprobada únicamente por la Cámara de Representantes de EE.UU. el 11 de junio de 2002. Reconoce el trabajo de Antonio Meucci en la invención del teléfono, pero no lo declara como el único inventor ni revoca la patente de Bell. El Senado no se sumó a esta resolución.

Foto: Teléfono antiguo / Shutterstock

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