El Corvair, vanguardista e inocente

El Corvair fue producto de una extravagancia, el resultado de poder hacer lo que uno quiere y presentarlo al mercado con plena confianza en el éxito. ¡Y vaya éxito que tuvo!… con 1.710.018 unidades producidas en 10 años. Es también producto de una empresa con dinero, y bastante, pues para 1959 a GM correspondía la mitad de los carros vendidos en Estados Unidos. Un vehículo innovador, único, icónico, pero que no toleraba impericias y por eso fue injustamente culpado de un crimen que no cometió. Veremos cómo el Chevrolet Corvair es vanguardista e inocente.

Génesis

En 1950 aparece un nuevo concepto de automóvil, el compacto; un automóvil familiar de dimensiones más reducidas en comparación con el gran sedán tradicional, un concepto que aparece en Estados Unidos de la mano de Nash con el Nash Rambler y que se refuerza con el Willys Aero, el Kaiser Henry-J o el Hudson Jet. Por otro lado, la oferta de compactos europeos iba también en aumento con la ofensiva del Volkswagen Escarabajo, el Renault Dauphine o el Fiat 500.

Mientras esto sucedía en las calles de Estados Unidos, en General Motors aparece una figura excepcional, la de Ed Cole, un Ingeniero que ascendió a Gerente de Ingeniería de la división Chevrolet de GM, luego sería Gerente General de Chevrolet y más tarde Vice-Presidente de General Motors. Pero más allá de los cargos, Ed Cole fue el creador del Chevrolet Corvette y del famoso motor Chevrolet Small Block V8. Fue de los primeros en ver una oportunidad en ese nuevo segmento de carros compactos, más aún cuando en torno a la marca, existía una lealtad tal que podía hacer que muchos clientes de Chevrolet compraran un compacto tan solo por ser de su marca preferida.

En este escenario comienza el trabajo liderado por Cole junto con William “Bill” Mitchel, en el área de diseño de la carrocería. El plan era hacer un automóvil de 4 asientos en versión de 2 y 4 puertas, un automóvil básico que fuese 20% más pequeño que un sedán convencional. De hecho, ese era en esencia el plan de toda la industria automotriz estadounidense, sin embargo, otros fabricantes como Ford, Chrysler y Studebaker, se enfocaron en hacer estos automóviles con la configuración convencional, es decir, motor de 6 u 8 cilindros con tracción trasera. Y he ahí lo que Chevrolet hizo distinto: un motor trasero refrigerado por aire reducía bastante los costos, porque esa configuración eliminaba el radiador y el sistema de enfriamiento. Así se tuvo como resultado un carro que se vendía por debajo de los 2,000.00 US$.

Primera generación del Corvair (1959-1964)

El automóvil

El Corvair comienza a producirse en 1959, usando el nombre que tuvo un prototipo del Corvette en 1954 y que representa la unión entre los nombres Corvette y Bel Air, sólo que en esta ocasión, la palabra “Air” se refiere a que es un motor refrigerado por aire. Se comercializa como un sedán con carrocería monocasco, realizada por el taller carrocero de GM, Fisher, como modelo 1960. Se presenta como una de las más grandes innovaciones de General Motors: un automóvil  con motor Boxer Turbo Air-6 de 80 Hp, el único de producción estadounidense con motor trasero refrigerado por aire, desde el Tucker. Al motor se le podía engranar tanto una caja manual de 3 velocidades, como una sincrónica de 4 o la Powerglide automática de 2 velocidades.

Además del motor, que de por sí era algo revolucionario, estaba el tema de la suspensión Quadri-Flex, independiente en las 4 ruedas. Sumado a eso, estaba el “Unipack Power Team” que integraba motor, transmisión y eje trasero en una sola unidad, algo que para el momento, nadie más en la industria automotriz estadounidense tenía.

Los Corvair se producían inicialmente en 2 variantes que se diferenciaban en términos de su equipamiento interno y estética: la serie 500 más básica y económica y la serie 700 con mejor equipamiento y diversidad de colores, aunque sólo en versión 2 puertas. En  enero de 1960 aparece la versión Cupé de 2 puertas y 4 asientos, con las mismas variantes: las series 500 y 700. En abril de 1960 se introduce la serie 900 Monza, con asientos tipo butaca, equipamiento interior de lujo, un juego de tazas diferente y la palanca de cambios en el piso del carro, sólo disponible en la versión Cupé. El éxito del Corvair en su debut fue tal, que en 1960 fue reconocido por la revista Motor Trend como

El Automóvil del Año.

El Corvair es el 1er automóvil del mundo en usar Turbo

El año 1961 trae consigo más novedades: se ofrece el paquete Monza en versión sedán, convirtiéndolo en el Corvair más costoso y mejor equipado; aparece también la versión station wagon llamada Lakewood; surgen 2 versiones de carga, la Greenbrier, una van de carga o pasajeros y la Rampside Truck, una pick-up con 2 accesos al cajón de carga, uno por la parte trasera y otro por el lateral derecho, ambas versiones elaboradas sobre la plataforma del Corvair. Otras de las novedades más interesantes, es la instalación de un turbo, una versión diseñada por James Brafford y Robert Thoreson, con la supervisión de Bob Benzinger. El turbo, fabricado por la división Thompson Valve de la Thompson-Ramo-Wooldridge Inc, le daba un 47% más de potencia al motor, llevándolo de 102 a 150 Hp.

Entre la lista de opciones había un radio de tubos AM, el asiento trasero abatible y calefacción para la gasolina, entre otros. Esta primera generación se mantuvo en producción hasta 1964, con aumentos en la potencia del motor, de 2.3  hasta los 2.7 litros, disponible sólo en 1964. Para 1965, el Corvair aparece con un rediseño en todo sentido, en el que resalta una carrocería más moderna, acorde a los tiempos en los que el automóvil hacía vida.

Ahora, esta segunda generación se ofrece con un motor de 2.7 litros y con cajas manual de 3 velocidades, sincrónica de 4 y automática Powerglide de 2 velocidades. Además, la suspensión trasera de barras oscilantes es reemplazada por una más novedosa y eficiente suspensión en las 4 ruedas, verdaderamente independiente. Además, hay mejores frenos de tambor y mejoras en el diferencial.

De igual manera, en lo que al motor se refiere, aparece una nueva versión llamada Corsa, con un turbo cargador que lleva la potencia de 150 a 180 Hp. Asimismo, por primera vez se le instala un alternador a este automóvil. En el interior también hay novedades, con la incorporación de un tablero más moderno y mayor información sobre lo que sucede dentro del vehículo, además de un cuenta revoluciones y un velocímetro que marcaba los 230km/h. También hay, en el nuevo Corvair, mejoras en los sistemas de calefacción y aire acondicionado, una radio AM/FM, volante telescópico, otras novedades.

Sin embargo, a pesar de todo lo anterior, desde 1964 las ventas del Corvair iban en descenso. Entre 1965 y 66 hubo una estabilización en las ventas por la novedad que representaba el carro y la ayuda de los halagos de la prensa. Pero lo que condenó a muerte al Corvair, fue el hecho de que era un auto con motor de 6 cilindros, después de todo. En Estados Unidos, el motor 6 cilindros es considerado de carros de segunda, no del tipo de automóvil principal en el que al púbico le gusta ser visto.

Segunda generación del Corvair (1965 – 1969)

Por otro lado, el Ford Mustang estaba en el mismo nivel del Corvair, pero con un motor V8. Además, con el Mustang se había creado el concepto del Pony Car, que tomó por sorpresa a General Motors, que no tenía con qué competir, ni al Mustang, ni al concepto Pony Car. La nueva obsesión de General Motors pasó a ser la de responder al Mustang, naciendo así el proyecto Panther, luego Camaro. Evidentemente, con “santo nuevo”, todo el desarrollo, dinero, mentes brillantes y fuerza de GM se enfocaron en el Camaro, aniquilando en definitiva al Corvair.

Cabe destacar que para la visión de General Motors, un carro que vendió más de 1.7 millones de unidades, el Corvair “no resultó exitoso”, entendiendo que la solución a ese problema, “creado” por el Mustang, era el Chevrolet Camaro. Hoy vender 1.7 millones de algo catapulta a la Presidencia de una compañía, así que viéndolo en perspectiva, en términos de innovación, cantidad vendida, permanencia en el mercado, el Chevrolet Corvair no fue sólo un éxito, sino una maravilla en vanguardia de la ingeniería automotriz de la época.

¿Y qué hay de Ralph Nader? ¿Es el Corvair inseguro a cualquier velocidad?

Ralph Nader fue un abogado defensor de derechos del consumidor que, en 1965, publicó un libro llamado “Unsafe at Any Speed”, en el que habla sobre la negligencia de la industria automotriz en cuanto a seguridad se refiere. Pero en el libro, Nader (dueño por cierto de un Corvair), le dedica un capítulo completo, en el que coloca en entredicho el diseño del automóvil con motor trasero y suspensión de ejes oscilantes, por considerarlo inseguro.

La argumentación de Nader era que para ahorrar costos, el carro no contaba con la barra antivuelco delantera y que, en caso de giros bruscos o sorpresivos, el carro sobregiraría por el peso del motor ocasionando su volcamiento y la muy posible muerte del conductor.

La respuesta de GM fue que básicamente que el problema no era del carro, sino del “mal conductor”.

Esta mala imagen hacía que Chevrolet perdiera clientes “permanentemente”. De hecho, GM nunca llegó a acuerdos en las demandas de que fue objeto por el Corvair, sino que siempre las enfrentó. General Motors no sólo responsabilizaba al conductor, sino que para evitar los efectos que las motivaban, en los folletos y manuales del vehículo recomendaba bajar la presión de aire de los cauchos, por debajo del límite estándar establecido por los fabricantes.

Veredicto: Inocente

Al final el libro NO mató al Corvair, como se tiende a decir, sino todo lo contrario. General Motors había tomado la decisión de descontinuar el Corvair en 1966, pero no lo hizo, en una actitud desafiante y defensora de su producto. Dejar de fabricarlo a un año de la publicación del libro, habría quizás dado al público una señal de “reconocimiento” de fracaso, así que lo mantuvieron en producción hasta 1969, como un “espaldarazo” al automóvil y sus creadores.

Por otro lado, el Corvair NO era inseguro a cualquier velocidad. Un informe de 143 páginas publicado en 1972 por la Administración Nacional de Seguridad en el Tránsito, indicó que luego de varias pruebas, se determinó que el Corvair no era menos inseguro que cualquier otro automóvil de su mismo tipo para la época. El veredicto final: Inocente.

El Corvair no resultó ser mas inseguro que los automóviles de su tipo en su época.

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