8 poderosas razones para comer acelgas

8 poderosas razones para comer acelgas

Por Erika De Paz |

Seguro no te gustan las acelgas. Quizás detestes su sabor, prefieres comer un vegetal más rico, o simplemente eres muy tradicional: no le puedes ser infiel a la lechuga. Tal vez piensas que las acelgas son innecesarias; después de todo, hay muchos otros alimentos verdes (como el brócoli o la alcachofa) que pueden brindarte la clorofila de sus hojas.

Sin embargo, excluir las acelgas de tu dieta solo impedirá que aproveches sus maravillosas propiedades. Conoce ocho estupendas razones para comenzar a comer esta verdura con mayor regularidad.

Constituye una fuente importante de antioxidantes. La acelga es uno de los alimentos con más antioxidantes que existe. Y es que en ella encontramos, por ejemplo, las tres vitaminas antioxidantes por excelencia: la A, la C y la E.

Su alto contenido en betacaroteno (un pigmento que se transforma en vitamina A cuando el organismo lo asimila) mantiene la salud de la vista, y repara e hidrata nuestra piel. Mientras que las vitaminas C y E que tiene esta hortaliza son efectivas para combatir los radicales libres, prevenir el envejecimiento prematuro y hacernos lucir una piel radiante y hermosa.

Fortalece los huesos. Esta verdura contiene calcio y vitamina K, nutrientes necesarios para la salud de nuestros huesos. Además, la vitamina K también ayuda en la absorción del calcio y favorece la coagulación de la sangre. Por esto, se cree que el consumo de acelgas pudiera prevenir la osteoporosis.

Mejora la memoria. Este vegetal, igualmente, es rico en potasio, un mineral esencial para nuestro desarrollo cognitivo y, por supuesto, para tener una memoria prodigiosa.

Protege el corazón. Gracias a su contenido en potasio, comer acelga ayuda a bajar la tensión. En este sentido, su consumo está totalmente indicado en personas hipertensas.

Contiene una alta cantidad de fibra. Esta cualidad convierte la acelga en un alimento estupendo para combatir el estreñimiento, ya que favorece el tránsito intestinal. Y esto, a su vez, es indispensable en la prevención de hemorroides.

Regula el azúcar. La acelga contiene ácido alfa lipoico, un antioxidante que ayuda a bajar los niveles de azúcar en la sangre. Por ello, es un alimento beneficioso para las personas con diabetes.

Ideal para comer en dietas para adelgazar. Al ser pobre en calorías y rica en agua, la acelga es magnífica para consumir durante las dietas en las que se desea perder peso. Es diurética, por lo que nos ayuda a combatir la retención de líquidos y, al ser rica en fibra, nos da sensación de saciedad.

Favorable para las embarazadas. La acelga contiene mucha vitamina B9 (ácido fólico), una sustancia que previene las malformaciones en los bebés; de allí que las mujeres embarazadas puedan consumirla con tranquilidad.

A pesar de sus maravillosas propiedades, es importante no exagerar en el consumo de esta verdura: según algunos especialistas, este alimento es capaz de producir oxalatos, unas sustancias capaces de generar cálculos renales (al igual que ocurre con la cáscara de limón, las espinacas y el ajo porro).

Apartando esta observación, las acelgas son saludables para nuestro organismo, y muy versátiles al momento de cocinarlas. Podemos incorporarlas en ensaladas, huevos y quiches; son deliciosas salteadas con ajo y aceite de oliva. Solo debemos evitar hervirlas de forma prolongada, ya que se perdería mucha de sus propiedades.

Si todavía no las has probado, atrévete a hacerlo y, si no te gustan tanto, trata de ser creativo al momento de comerlas; son muchas las razones para invitarlas a tu mesa. Procura escoger aquellas de colores uniformes y hojas brillantes, sin manchas ni agujeros: esas son las mejores… ¡buen provecho!

Erika De Paz | IG @ERIKADPS | Foto: Acelga / Shutterstock


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