Síndrome de Fase de Sueño Retrasada: algo más que insomnio

Síndrome de Fase de Sueño Retrasada: algo más que insomnio

Según dos estudios realizados durante los años 90, el Síndrome de la fase del sueño retrasada afecta a más de 1 de cada 1000 adultos, y mucho más a adolescentes.

El síndrome de la Fase del Sueño Retrasada (SFSR) es un trastorno del sueño neurológico que va más allá de un simple insomnio o noctambulismo.  Generalmente, la persona que lo padece –en su mayoría jóvenes- no consigue conciliar el sueño en un horario normal, sino por la madrugada y despertar incluso, después del mediodía.

La principal característica de un paciente con este padecimiento es la imposibilidad de reorganizar su ciclo circadiano. Es decir, su cerebro no concibe un horario normal de día/noche.

Estas personas intentan llevar horarios de trabajo normales; sin embargo por mucho cansancio que tengan, no pueden dormirse más temprano -así tomen pastillas, té o mediten-. Y si deben levantarse a plena luz del día, probablemente descansen entre tres o cuatro horas máximo. Lo cual se ve afectado en su rendimiento diario.

Es oportuno recalcar que SFSR no es un problema psicológico, sin embargo puede provocar, depresión, ansiedad, inseguridad y baja autoestima. Ya que, los enfermos llegan a sentirse incomprendidos por su familia, amigos o compañeros de trabajo.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud asegura que los afectados sufren efectos a corto y medio plazo, como las consecuencias conocidas de la falta de sueño crónica, en su conducta y respuestas cognitivas.

Es frecuente que se sientan presionados por la sociedad al tener que cumplir con un horario que no les beneficia. Para esto en su intención por conseguir dormir más temprano, tienden a incrementar el consumo de alcohol y otras sustancias.

Existe una fuerte relación entre los trastornos de los ritmos circadianos y trastornos psiquiátricos, como el trastorno afectivo estacional, la depresión clínica primaria y el trastorno bipolar.

¿Cómo combatirlo?

  1. Evitar hacer siestas durante el día
  2. Realizar alguna actividad física durante el día, pero no cerca de la hora de dormir.
  3. Evitar en lo posible ver el teléfono, laptop, computadora o cualquier dispositivo que emita luces incandescentes justo antes de dormir.
  4. Tratar de no consumir tabaco o bebidas con cafeína, además de comida que sea demasiado pesada.
  5. Dormir solo cuando se sienta la necesidad. Si no se concilia el sueño levantarse a leer tranquilamente.
  6. La cama es para dormir, no estudiar o realizar algún trabajo encima de ella.
  7. Incrementar la exposición a la luz solar por la mañana.
  8. Si ninguna de las anteriores logra un cambio favorable, es recomendable asistir a un neurólogo para comprobar el nivel de gravedad del trastorno y aplicar las terapias adecuadas si son requeridas.
  9. Cronoterapia: Se acostumbra acostarse algunas horas antes del horario establecido; la cual se lleva a cabo durante un período prudente, para observar los resultados
  10. Tomar melatonina, conocida como la hormona del sueño para reestablecer reloj biológico.

Pialet Narváez/Culturizando | Con información de: Dormiteca / circadiansleepsdisorders / familiaysalud | Foto: Insomnio / Shutterstock


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