Tom Wolfe: el dandi que revolucionó la literatura con su pluma afilada
¿Imaginas a un sureño de traje blanco, con bastón y sombrero, diseccionando la América más salvaje como si fuera un cirujano loco? Pues ese era Tom Wolfe, escritor estadounidense, el tipo que convirtió el periodismo en una fiesta literaria imparable. La verdad es que su estilo, explosivo y lleno de signos de exclamación, te atrapa desde la primera línea y no te suelta.
Un sureño en la jungla neoyorquina
Nacido en Richmond, Virginia, el 2 de marzo de 1931, Thomas Kennerly Wolfe Jr. creció en el Sur profundo, pero su destino era Nueva York. Estudió en Yale, sacó un doctorado en estudios americanos, y de repente se lanzó al periodismo: The Washington Post, corresponsal en Cuba, y luego el New York Herald Tribune. Y el hecho es que allí, en los 60, todo cambió.
No era un reportero cualquiera. Wolfe empezó a romper reglas: escenas vívidas, diálogos crudos, detalles de estatus social que pintaban a la gente como en una novela. ¡Boom! Nació el Nuevo Periodismo. Él lo explicó en su manifiesto de 1973, El Nuevo Periodismo, donde juntaba a cracks como Hunter S. Thompson y Joan Didion.
Crónicas que queman: sus obras maestras
Sus libros son como cohetes. La prueba del ácido eléctrico (1968) sigue a Ken Kesey y sus hippies en un viaje lisérgico que te deja mareado. Luego vino Radical Chic (1970), donde se burla de los ricos neoyorquinos fingiendo amor por los Panteras Negras –puro sarcasmo delicioso.
Pero el bombazo fue La hoguera de las vanidades (1987), una novela que destripa la codicia de Wall Street y los yuppies. Vendió millones, se hizo película. Otras joyas: Todo un hombre (1998) y Back to Blood (2012), siempre con su ojo para la vanidad humana. Además, La prueba del algodón (1979) sobre astronautas le dio un Oscar al libro.
Legado eterno de un maestro narrador
Wolfe murió el 14 de mayo de 2018 en Manhattan, a los 88 años, por una infección. Pero dejó un huracán: revivió la no-ficción como arte vivo, influyó en generaciones. La verdad, leerlo es como subirse a una montaña rusa cultural –excitante, caótica, inolvidable. Si no has probado sus páginas, ¿qué esperas?
Algunas de las mejores frases de Tom Wolfe
“Si un conservador es un liberal que ha sido atracado, un liberal es un conservador que ha sido arrestado”.
“La muerte es el último viaje, el más largo y el mejor”.
“No hay un espectáculo en la tierra más atractivo que contemplar a una mujer hermosa cocinando para el hombre que ama”.
“Hay que hacer un mundo protegido de la hipocresía».
“La sanación más segura para la vanidad es la soledad».
“Un culto es una religión sin poder político”.
“Estados Unidos está muy cerca de ser lo que los socialistas utópicos del siglo XIX andaban buscando. Una sociedad en la que todos tienen libertad política, tiempo libre y dinero para expresar sus anhelos”.
“Después de la Segunda Guerra Mundial, no existía el periodista literario que trabajase para revistas populares o diarios. Si un periodista aspiraba al rango literario… Mejor que tuviese el sentido común y el valor de abandonar la prensa popular e intentar subir a primera división”.
“(…) Demostrar que la realidad nos pasa delante de los ojos como un relato, en el que hay diálogos, enfermedades, amores, además de estadísticas y discursos”.
“Recuerdo que siempre sentía que iba a hacer algo grande. Es lo mejor que puede pasarle a un niño. Intentas hacer todo tipo de cosas. No dices nunca: «Es imposible, no puedo hacerlo, no estoy hecho para esto…»
Con información de: Wikipedia / NYtimes / NEH / Britannica
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