Gustavo Cerati nació el 11 de agosto de 1959 y dejó una obra solista que sigue encontrando nuevos oyentes. Su música atravesó la electrónica, el rock, el pop, la psicodelia y la canción intimista, siempre con una identidad sonora inconfundible.
Esta selección recupera una encuesta histórica realizada por la comunidad de Culturizando en Twitter. Elegir solo 10 canciones de su carrera solista es una tarea casi imposible, pero estos temas resumen algunas de las muchas rutas que abrió el músico argentino después de Soda Stereo.
Del pulso hipnótico de Bocanada a la energía rockera de Ahí vamos, pasando por la exploración de Fuerza natural, aquí van 10 grandes canciones solistas de Gustavo Cerati. Al final, además, una ñapita que no podía quedar fuera.
10. “Déjà Vu” (Fuerza natural, 2009)
El último álbum de estudio publicado por Cerati abre esta lista con una canción de impulso expansivo. “Déjà Vu” combina guitarras, arreglos envolventes y una sensación de movimiento que encaja con el espíritu viajero de Fuerza natural.
9. “Tabú” (Bocanada, 1999)
“Tabú” revela una de las facetas más atmosféricas de Bocanada: electrónica, texturas y una voz que parece avanzar entre capas de sonido. Es una buena puerta de entrada al disco con el que Cerati consolidó una nueva etapa como solista.
8. “Lisa” (Amor amarillo, 1993)
Antes de que Soda Stereo se despidiera oficialmente de los escenarios, Cerati ya exploraba un lenguaje personal en Amor amarillo, su primer álbum solista. “Lisa” conserva el tono íntimo y melódico de ese comienzo.
7. “Vuelta por el universo” (Colores santos, 1992)
Colores santos fue el proyecto que Cerati realizó junto a Daniel Melero. “Vuelta por el universo” permite asomarse a esa etapa de experimentación que dialogaba con la electrónica y el pop alternativo de comienzos de los años 90.
6. “Me quedo aquí” (Ahí vamos, 2006)
Ahí vamos devolvió a Cerati a un sonido de guitarras más frontal, sin abandonar su cuidado por la producción. “Me quedo aquí” reúne esa tensión entre una base rockera y una melodía que se queda dando vueltas mucho después de que termina.
5. “Cosas imposibles” (Siempre es hoy, 2002)
Una canción que convierte la vulnerabilidad en una declaración de fuerza. “Cosas imposibles” es uno de los momentos más recordados de Siempre es hoy, álbum que llevó la búsqueda sonora de Cerati hacia nuevos territorios.
4. “Lago en el cielo” (Ahí vamos, 2006)
Con una interpretación contenida y una melodía luminosa, “Lago en el cielo” se convirtió en una de las canciones más queridas del repertorio solista de Cerati. Su delicadeza demuestra que el poder del rock también puede estar en lo que se sugiere.
3. “Paseo inmoral” (Bocanada, 1999)
Entre ritmos programados, detalles instrumentales y una cadencia casi nocturna, “Paseo inmoral” es otra muestra de la audacia de Bocanada. En ese álbum, Cerati convirtió el estudio de grabación en un espacio de exploración permanente.
2. “Adiós” (Ahí vamos, 2006)
Hay despedidas que parecen definitivas y otras que se transforman en canción. “Adiós” pertenece a la segunda categoría: una composición de enorme carga emocional, sostenida por una interpretación que no necesita excesos para dejar huella.
1. “Puente” (Bocanada, 1999)
“Puente” encabezó aquella selección de la comunidad de Culturizando. La canción, incluida en Bocanada, condensa la sensibilidad poética de Cerati y una idea que sigue atravesando a sus oyentes: la música como un lugar de encuentro, incluso frente a la distancia.
Extra: “Crimen” (Ahí vamos, 2006)
La ñapita era inevitable. “Crimen” fue uno de los grandes éxitos de Ahí vamos y confirma la capacidad de Cerati para construir canciones de apariencia sencilla, pero emocionalmente complejas. En 2006, el tema recibió el Latin Grammy a Mejor Canción de Rock.
La obra sigue sonando
Esta lista no pretende cerrar una discusión que, entre fans de Cerati, siempre tendrá nuevas respuestas. ¿Cuál sumarías tú? “Te llevo para que me lleves”, “Karaoke”, “La excepción”, “El mareo” o “Magia” también tienen argumentos de sobra para estar aquí.
Más que una discografía, la carrera solista de Gustavo Cerati dejó un mapa sonoro para volver una y otra vez. Porque algunas canciones no terminan: solo encuentran nuevos oídos.
Foto: Wikimedia