En este, su segundo álbum de estudio, se revela su faceta más íntima y reflexiva. Este esperado proyecto discográfico, que ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales, promete convertirse en un bálsamo para quienes buscan refugio en la música honesta. El artista se sumerge en las profundidades de la salud mental, el desamor y la necesidad de soltar las cargas emocionales, consolidándose como una de las voces más genuinas del panorama actual.
Un viaje al centro de la vulnerabilidad masculina
En una industria musical que muchas veces premia la superficialidad, Marcelo Rubio apuesta por la honestidad desgarradora. Con este nuevo LP, el artista busca derribar mitos arraigados en la cultura latinoamericana sobre cómo los hombres gestionan sus sentimientos. En una entrevista exclusiva, el cantante nos abrió su corazón y compartió el trasfondo psicológico que dio vida a sus nuevas composiciones.
“Es un álbum que empezó a desarrollarse hace un año y algo, como en enero, en un punto donde estaba en un punto bajo de mi vida, como que mentalmente hablando. Quise tocar temas de la vulnerabilidad masculina que a veces nos cuesta un montón”, confiesa Marcelo Rubio.-
El concepto del disco gira en torno a romper con el silencio autoimpuesto y los estigmas de género. El intérprete analiza cómo la sociedad juzga de manera diferente la expresión de las emociones según el sexo, un tema que aborda de frente desde el primer minuto de la producción.
“Siento que tachan a la mujer de intensa cuando empieza a hablar de cosas que no le gustan, y al hombre, pues de que ‘los hombres no lloran’ y todo ese tabú que tenemos desde hace mucho tiempo. Quise romper con eso. No es algo tampoco que estoy innovando, siento que a esta generación se le da un poco más natural, pero quise expresar la importancia de expresarnos, de saber hablar, de saber resolver las cosas que no nos enseñan en casa normalmente, y más que todo a nosotros los latinos”, explica detalladamente el músico de 23 años.
El nudo en la garganta como símbolo de sanación
Para representar este proceso de catarsis, Marcelo Rubio utiliza una metáfora visual y física muy potente en su propuesta artística. Ese ahogo que muchas personas experimentan al guardar secretos o reprimir dolores se convierte en el eje central de su narrativa musical en Vulnerable, más de lo normal.
“Me trato este nudo en la garganta que tengo acá, que es como el símbolo de este álbum, que es un recordatorio de que mientras más tú aprietes ese nudo, pues más te van a doler las cosas. Entonces es más fácil ir soltando poco a poco”, revela con gran sensibilidad.
La falta de comunicación directa fue el detonante de una crisis personal que el cantautor logró canalizar a través del arte. Al no encontrar las palabras exactas en el día a día, la música se transformó en su principal vía de escape y en la herramienta perfecta para salvar sus relaciones más valiosas.
“Todo esto viene porque yo empecé a tener muchos problemas con gente que quiero mucho y que todavía están en mi vida, y era por eso: porque me evitaba algún problema o evitaba comunicar ciertas cosas. Cuando llega un punto en donde no puedes más, simplemente explotas y dices cosas que no quieres decir, o todo es peor y se pudo haber evitado simplemente hablando las cosas. A mí me cuesta muchísimo expresarme de frente, se me hace menos difícil escribir”, admite el cantautor venezolano.
La guitarra y el silencio como fuentes de inspiración
El proceso creativo de Marcelo Rubio es un acto introspectivo que requiere aislamiento y una profunda conexión con los instrumentos acústicos. Lejos del bullicio de los grandes estudios comerciales, el artista prefiere la intimidad de su propio hogar para dar forma a sus historias.
“A mí me inspira mucho el silencio. Me gusta mucho estar tranquilo, por eso compongo mucho en mi casa cuando estoy solo. Me gusta la guitarra y todo lo que tenga que ver con la guitarra, cualquier tipo de guitarra me inspira mucho. También me gusta tomar mi cafecito y escuchar ciertos acordes”, nos comenta con una sonrisa.
Para el intérprete de pop, la hoja en blanco no es un motivo de ansiedad, sino un lienzo lleno de posibilidades. El minimalismo visual y auditivo le permite concentrar toda su energía en la pureza de las melodías que compone.
“A muchos artistas y compositores nos sirve un montón escribir antes de que haya una base, ir perdiéndote con la guitarra, con el piano, con algún instrumento que te abra la mente. Me gusta estar en blanco, en un sitio donde no haya mucha distracción, donde no haya ruido, donde no haya muchos colores y muchas cosas, porque siento que uno se motiva y empieza a buscar más cosas sin que tu mente se vaya perdiendo. Eso es lo que me motiva a mí a hacer música”, afirma con convicción.
Un universo sonoro entre la balada contemporánea y el lo-fi
Musicalmente, Vulnerable, más de lo normal engloba el universo de la balada pop contemporánea con una producción sofisticada. Las líneas melódicas sencillas y los versos directos conectan de inmediato con la experiencia universal del ser humano. La guitarra, el piano, los sintetizadores y una sutil percusión electrónica son los instrumentos base de esta producción, sutilmente adornados con beats electrónicos, texturas lo-fi y un diseño sonoro evocador que ya forma parte de la firma melódica de Rubio.
La producción cuenta con un equipo de primer nivel encabezado por Pipe Bernal como productor principal del proyecto. Junto a él, figuras como Ale Acosta, Baghira, Daniel Enrique Marciel Guzmán, Fux Beat, Josh Berrios, Lauro, Luis Alejandro Colmenarez “LUCHO”, Manu Lara, Mazzarri, Oliverkid, Ramses Ascanio y Rodrigo Crespo aportaron su talento para crear una atmósfera única. Además, Marcelo Rubio firma como letrista en los 16 temas del álbum, reafirmando su posición como una de las plumas más honestas de su generación.
Colaboraciones de lujo: de la nostalgia de Sanluis al pop-rock
El álbum está compuesto por 16 canciones que muestran una notable versatilidad de estilos y alianzas musicales. Entre los temas más destacados se encuentran colaboraciones con grandes figuras de la música latina que enriquecen la propuesta del disco.
“Yo creo que la que más nos costó fue Sanluis, porque Luigi y Santiago, desde que estaban en Vos Veis, son mis referentes desde muy chiquito. Tenerlos allí y poder hacer esa canción fue obviamente una locura”, confiesa Marcelo con evidente emoción.
La unión con el dúo Sanluis dio como resultado “La peor :/”, una balada que nació en octubre, un mes después de publicar su debut discográfico. El álbum también incluye “Mañana nos volvemos a odiar” junto al cantante puertorriqueño ROBI, uno de los cortes más transgresores de la producción en el que Marcelo amplía su registro hacia la irreverencia y la cadencia del pop-rock y el punk. Asimismo, convoca al cantautor venezolano Marval en “¿quién, dime quién?”, un tema que busca responder todas las preguntas que formula un ego herido tras el fin de una relación amorosa.
El éxito de los sencillos y una inesperada sorpresa tropical
La promoción de este trabajo discográfico ha sido un éxito rotundo antes de su lanzamiento definitivo. El tema “Líneas temporales”, interpretado junto a Gus y Mazzarri, le otorgó a Marcelo Rubio su primera entrada al chart Latin Pop Airplay de Billboard, posicionándose dentro del codiciado Top 25 mundial. Otros sencillos como “Si no la vuelvo a ver”, “Lo que odias de mí”, “Letras pequeñas” y “Noches por madrid <3” ya acumulan millones de reproducciones en las plataformas digitales principales.
Para cerrar el disco con broche de oro, el cantautor decidió experimentar con un género completamente nuevo para él. El cierre del álbum guarda una de las mayores sorpresas para sus seguidores más fieles.
“Y está «Por ahora, enséñame a bailar», que es una salsa y está al final del tracklist. Es la primera salsa que saco”, nos revela Marcelo sobre este interesante giro musical.
El sencillo elegido para acompañar el lanzamiento global del álbum es “Mi otra mitad”, una balada donde la interpretación es la máxima protagonista. En este tema, se logra una cercanía tan íntima que la voz del artista parece escapar de los audífonos para susurrarle directamente al oído a los fanáticos. La canción continúa la línea melódica de toda la producción con sonoridades electrónicas delicadas, hasta que un sutil merenguetón rompe a la mitad del track, creando un quiebre emocional hacia la alegría y la plenitud amorosa. Según el propio intérprete, este tema habla desde el amor profundo hacia esa persona especial, donde sabes que merece tanto que no estás seguro de si entregarle tu otra mitad será suficiente, invitándote a trabajar en tu mejor versión para entregarle tu vida entera.
Con la publicación de Vulnerable, más de lo normal, Marcelo Rubio no solo comparte música, sino que crea un canal de comunicación directo con su comunidad. El artista ha utilizado los mensajes de apoyo que recibe diariamente en sus redes sociales para incluirlos de forma creativa en los cierres de sus contenidos audiovisuales, demostrando que la vulnerabilidad compartida es la mejor forma de conectar con el mundo.