La historia del guitarrista que presuntamente le vendió su alma al diablo

La historia del guitarrista que presuntamente le vendió su alma al diablo

En búsqueda de mejorar su talento y alcanzar la fama, un músico decidió entregarle su vida al diablo a cambio de que lo convirtiera en el mejor guitarrista del mundo.

¿Quién fue Robert Johnson?

Robert Johnson (1911-1938) fue un compositor, guitarrista y cantante conocido como «El Rey del Blues» por su increíble talento musical. Su vida y su carrera musical fueron muy cortas murió misteriosamente a los 27 años y dejó únicamente 29 canciones grabadas.

Desde pequeño había sentido interés por la música, pero nunca demostró tener el talento suficiente para dedicarse a eso. Se casó a los 16 años con una joven llamada Virginia, quedó embarazada al poco tiempo y lamentablemente falleció durante el parto, esto marcó la vida del músico y entró en una terrible depresión.

Al poco tiempo Johnson se casó con una adinerada mujer llamada Esther Lockwood y de un momento a otro, comenzó a tocar guitarra como todo un profesional.

Pese a su corta trayectoria, influenció a grandes músicos como Jimi Hendrix, Queen, The Rolling Stones, Bob Dylan, entre otros. Fue el 71º puesto en la lista de «los 100 más grandes guitarristas de todos los tiempos» de la revista musical Rolling Stone y está presente en el Salón de la Fama del Rock and Roll en Ohio, Estados Unidos.

El nacimiento de una leyenda

Cuenta la leyenda, que Robert le vendió su alma al diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Missisipi), como pago, obtendría el talento para tocar blues mejor que nadie.  A Johnson le gustaba practicar su música de madrugada en el cementerio donde nadie lo molestara, de ahí nació la leyenda de que había vendido su alma al diablo.

 

Nadie sabe a ciencia cierta la razón de la muerte del artista, algunos dicen que fue por envenenamiento por Whiskey y otros presumen que fue un suicidio. No hubo autopsia que corroborara la causa.

¿La historia será cierta?

Muchos amigos cercanos del artista aseguran que sí, puesto que el talento que desarrolló de un momento a otro sin ningún tipo de formación musical, sugieren la intervención de algún ente extraordinario. Algunos dicen, que cuando estaba en el escenario, sus ojos se movían incontrolablemente y lucía como si estuviera «poseído».

Parte de la leyenda indica, que el diablo le pidió su guitarra para transformarla, cuando se la devolvió sus pensamientos se transformaban instantáneamente en canciones, sin necesidad de ensayarlas o escribirlas.

 El cantante solía decir: «Enterrad mi cuerpo junto a la carretera, para que mi viejo y malvado espíritu pueda subirse a un autobús de la Greyhound y viajar».

Un monumento en honor a la leyenda

En el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Missisipi), hicieron un monumento en honor a su canción «The CrossRoads».

¿Mensajes subliminales en sus canciones?

Muchas de sus canciones hablaban sobre el diablo, en especial «Me and the Devil» (El diablo y yo): “Temprano esta mañana tocaste mi puerta y dije “Hola Satán, creo que es tiempo de irme”, el diablo y yo caminando lado a lado.”

El primer miembro del «Club de los 27»

El club de los 27 es una leyenda urbana que se refiere a un destacado grupo de músicos que fallecieron a la edad de 27 años por diferentes causas, en la que destaca el uso de drogas y alcohol.

Robert Johnson resultó ser el primer miembro del equipo, en el que destacan figuras como Kurt Cobain, Jimi Hendrix y Jim Morrison.

 

Por Mary Villarroel Sneshko | @Vivodesorpresas | Culturizando
Con información de ElPais


  • Me encanta
    0

  • Me divierte
    2

  • Me asombra
    16

  • Me entristece
    0

  • Me enoja
    1



Es tendencia