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La “Frying Pan”: la guitarra eléctrica que cambió la música

La “Frying Pan”: la guitarra eléctrica que cambió la música

Conoce la historia de la Frying Pan, uno de los primeros modelos de guitarra eléctrica, y la patente de George Beauchamp de 1937.

El 10 de agosto de 1937, George D. Beauchamp obtuvo en Estados Unidos la patente n.º 2.089.171 por un “instrumento musical eléctrico de cuerdas”. Aunque la guitarra eléctrica ya había llegado al mercado unos años antes, aquella patente consolidó una innovación que transformaría para siempre la historia de la música popular.

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Durante las primeras décadas del siglo XX, la guitarra acústica era un instrumento versátil, accesible y fundamental en estilos como el country, el blues y las músicas rurales estadounidenses. Sin embargo, tenía un obstáculo evidente: su volumen no bastaba para competir con metales, percusión y otros instrumentos dentro de las orquestas y agrupaciones de la época.

El problema que dio origen a la guitarra eléctrica

La solución consistió en convertir la vibración de las cuerdas en una señal eléctrica. Esa señal podía enviarse a un amplificador y, finalmente, reproducirse a mayor volumen mediante una bocina. Así nació un nuevo modo de hacer audible la guitarra, sin depender exclusivamente de la caja de resonancia acústica.

Beauchamp desarrolló junto con Paul Barth una pastilla electromagnética capaz de captar las vibraciones de cuerdas metálicas. El sistema utilizaba imanes y una bobina para producir una corriente eléctrica que luego podía amplificarse. Esta tecnología se convirtió en una de las bases de la guitarra eléctrica moderna. La patente estadounidense n.º 2.089.171, concedida el 10 de agosto de 1937, describe precisamente ese mecanismo.

La “Frying Pan”, un diseño que hizo historia

El invento se aplicó a una guitarra lap steel fabricada en aluminio, conocida popularmente como la Frying Pan (“sartén”) por la forma circular de su cuerpo y su largo mástil. Fue desarrollada con Adolph Rickenbacker y comercializada por la empresa Electro String Instrument Corporation, antecedente de la marca Rickenbacker.

Por ello, más que afirmar que el 10 de agosto de 1937 se patentó “la primera guitarra eléctrica de la historia”, lo más preciso es decir que ese día se concedió una patente clave para uno de los primeros modelos eléctricos comercialmente exitosos y para su sistema de captación electromagnética.

Un invento que amplificó nuevas músicas

La guitarra eléctrica abrió nuevas posibilidades de volumen, timbre y expresión para los músicos. Su evolución fue esencial para el desarrollo del blues eléctrico, el jazz, el country y, más adelante, el rock and roll. Modelos posteriores de cuerpo sólido, popularizados durante la década de 1950, terminaron de convertirla en uno de los instrumentos más influyentes de la cultura contemporánea.

La “Frying Pan” no se parecía a las guitarras que hoy llenan escenarios y estudios de grabación. Pero en su extraño cuerpo metálico ya estaba la idea que cambiaría la relación entre la guitarra, la tecnología y la música.


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