El Papa Leon XIV aterrizaba en Madrid hace unos días tras publicar una semana antes la encíclica Magnifica Humanitas, una brújula moral que pone el foco del liderazgo de la Iglesia en la dignidad humana en tiempos de digitalización e IA.
La persona en el centro de la sociedad era la propuesta que León XIV compartía con el mundo entero en su hoja de ruta. Esta se repitió en los más de 20 actos públicos –y otros tantos discursos– pronunciados en su viaje a España. Cuatro homilías en misas multitudinarias, dos vigilias de oración en Madrid y Barcelona con más de 600 000 personas presenciales, cinco actos religiosos, más de diez encuentros agendados y varios privados con la realidad asistencial de la Iglesia, la sociedad civil, el poder ejecutivo y legislativo, las diócesis, el clero español y dos millones y medio de personas participantes en estos 21 actos, según los organizadores.
La Iglesia ha sabido impactar con la narrativa que pone rostro y voz a su doctrina social, impulsada por su antecesor León XIII (Rerum Novarum 1891) y recogida por los más contemporáneos Juan Pablo II (Centesimus Annus, 1991 ), Benedicto XVI (Caritas in Veritate, 2009 ) y Francisco (Fratelli Tutti, 2020).
El choque con Donald Trump por sus mensajes de paz y migración había disparado el foco mediático sobre León XIV antes de su viaje. En ese contexto, llegó a España un papa poco conocido en los gestos y en su relación con los fieles . Para algunos, el pontífice tenía “una imagen sobria e intelectual”, nada cercana en comparación con la de Francisco.
18.8 millones de espectadores únicos
Sin embargo, los discursos del pontífice empezaron a ocupar los titulares a través de mensajes impactantes dirigidos a los rostros del sufrimiento. Eran palabras que respondían a los testimonios incluidos en todos sus actos. El seguimiento multitudinario de su visita se recogió en toda la prensa; se abrieron los informativos con ella y se realizaron coberturas los programas de infoentretenimiento. Las fotos y vídeos inundaron las redes sociales.
Según la consultora Barlovento, 28 cadenas en España han contado con programas especiales, acumulando 18,8 millones de espectadores únicos e impactando casi en el 40 % de la sociedad española.
La Santa Sede facilita la narrativa a los medios mediante esos discursos previamente elaborados en Roma, que se entregan embargados a los periodistas dos horas antes en los actos y en los centros internacionales de prensa habilitados para la ocasión.
Como ya ocurrió en el pontificado de Francisco, la comunicación vaticana entiende que funciona la estrategia de centralización y uso de periodistas acreditados como filtros de confianza para una transparencia proactiva, control del contexto y credibilidad frente a la desintermediación. Para crear una nueva narrativa genérica se apuesta por parámetros informativos que funcionan como “menos comillas y más datos”, por recurrir a expertos que no son muy habituales en las tertulias y por explicar con imágenes. Así gana el discurso.
En el avión papal, donde viaja siempre un grupo de vaticanistas, suelen darse los primeros titulares que van a centrar el viaje apostólico. Es ahí cuando el pasado 6 de junio el papa definió su viaje como “una misión para encontrar a los fieles y anunciar el mensaje de Jesucristo a toda la sociedad”. Expresó que deseaba transmitir un mensaje de “amor de Dios, de la caridad y del respeto por cada ser humano”.
23 intervenciones y cuatro ejes
En las sucesivas 23 intervenciones se ven claramente cuatro ejes sobre los que se mueve su magisterio:
- La inviolabilidad de la dignidad humana.
- La cultura del encuentro frente a la polarización y los muros.
- La caridad como compromiso político y social.
- El impulso hacia una fe viva que transforme la sociedad.
Las frases y mensajes de esos discursos, acompañados de miles de fotos o vídeos, han suscitado el interés de los medios digitales y las redes sociales, donde los creadores y los consumidores se han convertido en actores que compiten directamente con los medios tradicionales.
Mientras que las audiencias de televisión tradicional han sido lideradas por RTVE, en las redes el ente público no ha conseguido liderar. La digitalización permite la autogestión de la información y hay usuarios que han alcanzado notoriedad y se han convertido en influencers en estos días.
Mensajes en redes sociales
Gracias al análisis de las publicaciones durante el viaje papal a través de herramientas como Google Trends y TalkWalker nos encontramos con que hay grandes actores de la comunicación que, sin ser medios lideran, la conversación en redes. Así, una entidad como el Real Madrid consiguió un engagement de 1.9 millones de usuarios con solo cuatro publicaciones del paso de León XIV por el estadio Santiago Bernabéu. El diario ABC aparece en este estudio como el primer medio el liderar el impacto. Aún así, necesitaría publicar 132 post para tener un engagement similar.
En este ranking resaltan otros medios influyentes en menor medida como elmundo.es, La Vanguardia o RTVE que, aunque lidera la audiencia de televisión en usuarios únicos y los hashtags en redes, no consigue el mismo engagement (272.7K) que el club blanco.
Las búsquedas digitales de “León XIV” y “Papa León” se incrementaron en la semana del viaje (6-12 de junio) un 100 %, así como los temas que están relacionados con su visita, destacando algunos transversales. Queda demostrado el interés por sus discursos con búsquedas de estas palabras que superan el 600 % sobre las habituales.
Los discursos, muy ligados a la fuerza de los testimonios reales, han despertado interés en los medios. La llamada de atención a las fuerzas políticas polarizadas en el Congreso, el foco en los abusos dentro de la Iglesia ante los obispos, su relación con el mundo de la cultura y el espectáculo, la realidad diocesana de cada territorio o la necesidad de integrar al migrante han estado en la agenda informativa del papa, que ha estado atento a las peculiaridades territoriales con el uso del catalán en sus intervenciones en Cataluña.
En definitiva, un acontecimiento histórico que ha despertado el interés mediático poniendo de manifiesto cómo, con un único mensaje y materiales informativos muy parecidos, los medios tradicionales y las redes sociales han recogido con lenguajes propios el contenido que interesa a su audiencia centrando el interés en un papa que, finalmente, se ha mostrado cercano.
Laura Martínez Otón, Doctora en Comunicación. Investigadora, docente y directora del Máster en radio, podcast y audio digital, Universidad Nebrija
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.
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