Bajo la dirección y el guion de John Patton Ford (Emily the Criminal), la película de A24 nos presenta una visión descarnada de la lucha de clases, donde el resentimiento familiar es el combustible de una masacre silenciosa.
El bastardo que reclamó su trono
La trama sigue a Becket Redfellow (interpretado por un Glen Powell en su faceta más intensa y peligrosa), un hombre de clase trabajadora que carga con un secreto devastador: fue repudiado al nacer por los Redfellow, una dinastía cuya riqueza es tan obscena como su falta de escrúpulos.
Cansado de observar desde las sombras la opulencia que le fue arrebatada, Becket decide que es hora de cobrar su herencia. Pero no busca una mediación legal; busca justicia poética. La premisa es clara y aterradora: Becket no se detendrá ante nada —ni ante nadie— para recuperar lo que le pertenece por derecho de sangre, sin importar cuántos parientes deba «eliminar» de su árbol genealógico.
Un Reparto de Lujo para un Juego Mortal
La cinta no solo destaca por su premisa, sino por un elenco que equilibra a la perfección el talento joven con la veteranía de Hollywood:
- Glen Powell: Tras consolidarse como el héroe carismático de acción, Powell da un giro oscuro hacia el antihéroe calculador.
- Margaret Qualley y Jessica Henwick: Aportan el contrapunto emocional y estratégico en un mundo de lobos.
- Bill Camp y Ed Harris: La vieja guardia que representa el poder inamovible de la familia Redfellow.
- Zach Woods y Topher Grace: Probablemente encargados de dar ese toque de humor negro y cinismo que caracteriza el estilo de Ford.
¿Qué podemos esperar?
Si el trabajo previo de John Patton Ford sirve de indicio, How to Make a Killing no será un simple thriller de acción. Esta película es una crítica mordaz a la meritocracia y una exploración de cómo el privilegio extremo puede corromper hasta la última fibra de la moralidad humana. Más allá del dinero la película expone como solo unos pocos son los verdaderos elegidos para estar en la cima.
El personaje de Margaret Qualley añade un extra de misterio y un toque sexy que hace que la película que parece un tratado de violencia pasiva se haga más dinámica y crea un giro en cada una de sus escenas que complican la trama de manera favorable.
Ver a Glen Powell protagonizando es toda una experiencia memorable, lleva la historia por todos sus matices y hace que su personaje sea tan real que uno llega a pensar que algo así podría pasar en la vida real.
Parte de la experiencia es el retorcido tono de calma con el que se planifican (o no) las muertes en esta película, haciéndola una experiencia visceral que nos lleva como espectadores a pensar en la moralidad de los hechos, la cual está en constante escrutinio a lo largo de la cinta.
Detalles del estreno How to Make a Killing
Becket Redfellow viene a demostrar que la sangre es espesa, pero el deseo de venganza lo es aún más. ¿Estás listo para ver cómo se desmorona un imperio desde adentro? No te pierdas el drama criminal de How to Make a Killing solo en cines el 20 de febrero.
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