La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos y es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas.
Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Es practicada casi siempre en menores.
La práctica, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.
Aunque la práctica se ha mantenido por más de mil años, hay motivos para pensar que se puede acabar con la mutilación y la ablación genital femenina en una sola generación.
Actualmente UNICEF trabaja en la eliminación de la mutilación y la ablación genital femenina en 22 países, y desde 2008 también colabora en el Programa Conjunto UNICEF- FNUAP «La mutilación y la ablación genital femenina: Acelerando el cambio» en 15 de esos países en el Oeste, Este y Norte de África.
En diciembre 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas exhortó a los Estados, el sistema de las Naciones Unidas y a la sociedad civil a luchar para lograr su eliminación a través de la Resolución 67/146.
La MGF se lleva a cabo en 29 países de África, Asia y Oriente Medio. Ninguna religión contempla esta práctica como obligatoria, pero es habitual en muchos grupos religiosos (musulmanes, cristianos y animistas).
En 2013 el UNICEF presentó un informe que contenía datos científicos sobre la prevalencia de la mutilación genital femenina en 29 países, sobre las convicciones, actitudes y tendencias que la acompañan y sobre las respuestas programáticas y políticas que se le estaban dando en todo el mundo.
En diciembre de 2014, la Asamblea General adoptó sin voto una resolución para intensificar los esfuerzos para la eliminación de la mutilación genital femenina. En ella, se pide a los Estados que desarrollen, apoyen y cumplan estrategias que prevengan esta práctica, incluyendo la formación de personal médico, trabajadores sociales y líderes locales y religiosos para asegurar que dan unos servicios competentes de apoyo y cuidado a las mujeres y niñas en riesgo de sufrir esta mutilación o que ya la hayan sufrido. La resolución también destaca la necesidad de que este asunto se incluya en la agenda del desarrollo posterior a 2015.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por los estados miembro de Naciones Unidas en 2015, incluyen «eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina» para 2030.
En 2016, el Parlamento Panafricano, el órgano legislativo de la Unión Africana, aprobó la prohibición de la mutilación genital femenina en sus 50 estados miembros. La medida se ha aceptado por el plan de acción firmado por sus 250 diputados y representantes del Fondo para la Población de Naciones Unidas (UNFPA).
Algunos datos importantes:
• La Organización Mundial de la Salud calcula que en todo el mundo, 200 millones de mujeres y niñas han sufrido mutilación genital femenina en 30 países de África, Oriente Medio y Asia donde se concentra esta práctica.
• En la mayoría de los casos se practican en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años.
• Cada año, miles de niñas son sometidas a mutilación genital en África Occidental, la región con mayor prevalencia de esta práctica, donde más del 85% de las mujeres de entre 15 y 45 años habrían sufrido esta violación de los derechos humanos.
• Cada año 3 millones de niñas están en riesgo de sufrirla.
• En la Unión Europea, fruto de la migración hacia el viejo continente, viven aproximadamente 500 000 víctimas de la Mutilación Genital Femenina (MGF) y alrededor de 180 000 mujeres y niñas corren el riego de sufrirlo cada año. (2011)
• Suecia fue el primer país europeo en tipificar la MGF como delito.
• En 2011 muy pocos países incluían el término MGF como delito. Sólo alrededor de diez países europeos lo condenaban, entre los que se encuentran Austria, Bélgica, Chipre, Dinamarca, España, Italia, Noruega (no comunitario), Gran Bretaña y Suecia. Únicamente estos dos últimos poseían en 2011 leyes específicas contra la MGF.
• En África y en el Oriente Medio, 25 países han prohibido la mutilación genital femenina por ley o decreto constitucional. De los 29 países en desarrollo que a lo largo de la historia han practicado la MGF, incluyendo Nigeria, Senegal y Sierra Leona, actualmente 25 tienen leyes o decretos que sancionan a quienes la perpetran.