Pónganse a leer: Tres poetas venezolanos para celebrar la poesía

Pónganse a Leer con Pedro Julio | “La poesía anida en lo más hondo de lo que somos, mujeres y hombres que conviven en el mundo de hoy, abrevándose en el legado de las generaciones pasadas y custodiando este mundo para nuestros hijos y nietos”.

Esto es parte del mensaje de la Sra. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Mundial de la Poesía 2020.

Y es que el domingo 21 de marzo se celebra este día, un día en el que honramos a los poetas y sus poemas, el día mundial de la poesía es una ocasión maravillosa para revivir nuestros poemas favoritos y compartirlos, regalarlos a todos y promover el vicio por este arte luminoso como las estrellas del cielo.

Este día se lo debemos a la UNESCO, que estableció el Día Mundial de la Poesía durante su 30ª Conferencia General en París en 1999, con el objetivo de apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y fomentar la visibilización de aquellas lenguas que se encuentran en peligro.

La poesía nos une, nos amalgama y nos alimenta el alma.

Desde tiempos inmemoriales el hombre se dio cuenta de ello, los griegos por ejemplo que de las nueve musas de las artes, cuatro estaban vinculadas a la poesía, tal es el caso de Erató que era musa de la poesía lírica-amorosa; Polimnia de la poesía sacra; Terpsícore de poesía coral y Urania de la poesía didáctica.

Yo soy un aficionado de la poesía a todo lo que da, por eso hoy quiero celebrar con ustedes compartiendo a 3 poetas venezolanos que me volaron la cabeza en algún momento de mi vida y me dejaron subyugado.

Armando Rojas Guardia

Primero quiero destacar el trabajo del poeta caraqueño Armando Rojas Guardia (Caracas, 1949-Ib., 2020), fue un hombre de letras, que no solo escribió poesía, también ensayo.

Su obra está fuertemente influenciada por la sensualidad y el erotismo, con una cadencia fascinante, una absoluta belleza.

Hay una obra que recoge su producción, se llama la otra locura y es el trabajo titánico de Alejandro Sebastiani, en él se encuentran 56 textos de Rojas Guardia.

Yo quiero compartir un trocito de un poema precioso, se llama “beato de ti” y bueno cuando lo descubrí yo acababa de salir del convento, se podrán imaginar la bomba que explotó ante mis ojos.

“Titilaban las llamas de las velas,
Velas prendidas a un Dios inexistente
En la penumbra olorosa del incienso.
Había entrado buscando aquel sosiego
Que pudiera parecérsete, aquella levitación casi galáctica,
Que fuiste capaz de soplar sobre mi cuerpo
La otra noche, amaneciendo”.

Carmen Isabel Maracara

La segunda poeta que les quiero compartir es Carmen Isabel Maracara (Maracay, 1965), estudió comunicación social en la UCV, y es doctora en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, esta poeta es oro molido, tiene varios libros de poesía publicados, entre ellos: ser de viento (1991); alta tensión (1998) y el que yo tengo como arena (2008).

La obra de Maracara tiene una precisión geométrica que seduce, es rigurosa y sagrada, la palabra es justa y perfecta, está cargada de nostalgia y de una hermosura superlativa.

Hoy les quiero compartir es “insistencias”:

“¿Fui acaso una melodía silente?
Manos que entretejen cuerdas
Para no hacer canciones,
Silencio que casi siempre rompe su castigo.
Ya lo oscuro no vendrá con sus ruidos,
Pero el pájaro insiste a lo lejos,
Fuera del acecho.
Aguzo el oído:
El viento cruje y llama”.

Yolanda Pantin

El año pasado escuchamos hablar mucho de ella, y no era para menos, Yolanda Pantin se ganó uno de los premios más prestigiosos de las letras, el Premio García Lorca que se le confirió por su trayectoria literaria.

Yolanda Pantin (Caracas 1954) es una ídola de las letras venezolanas ha cultivado la literatura infantil, el teatro y la poesía que es por lo que está aquí hoy.

Por cierto es una fotógrafa fantástica, de hecho presento una selección de imágenes de un recorrido por la ruta transiberiana, en la exposición Dedicatorias, celebrada en 2019 en la Fundación La Poeteca.

Pantin formó parte del grupo de poetas denominado la “Generación del 78”. Su obra representa una ruptura del enfoque poético que dominaba en Venezuela, esta cargada de cuestionamiento.

Yo les comparto el final del poema “los sueños”:

“Estoy perdida
-Ya había mirado dentro de mis ojos-
Entonces
le cuento otro sueño
No todo mi corazón te ama
sólo la parte que está enferma”.

Bueno gente, si sigo hablando nos va a agarrar el sereno, yo voy a dejar esto hasta aquí, pero les pido con todo el ardor de mi corazón que lean poesía, que la compartan como he hecho yo hoy, que se alimenten y se nutran de poesía.

Hay un millón de poetas y poemas, no se pierdan de darse un gusto delicioso, escojan sus poemas favoritos y pónganse a leer.

Imagen portada: Shutterstock

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