‘Judit decapitando a Holofernes’: La fascinante obra maestra de la niña prodigio del barroco italiano

‘Judit decapitando a Holofernes’: La fascinante obra maestra de la niña prodigio del barroco italiano

‘Judit decapitando a Holofernes’ se trata, indudablemente, de una de las obras más representativas del barroco italiano. Pintada por Artemisia Gentileschi, en 1613, evoca la venganza de una artista que, al mejor estilo de Caravaggio, le corta la cabeza a su agresor. 

Artemisia Gentileschi, la prodigio del barroco italiano

Al hablar del período barroco, nombres como Caravaggio, Rubens, o Velázquez, son los primeros en aparecer en nuestra mente. No obstante, en la Italia del siglo XVII, existió una artista prodigio que, más que hacerse paso en un oficio dominado por la mirada masculina, trascendió como una de las figuras más importantes en el marco del barroco italiano, y una de las pintoras más populares dentro de la historia del arte. Su nombre fue Artemisia Gentileschi (1593-1656).

Hija del pintor Orazio Gentileschi -considerado uno de los más importantes exponentes de la escuela romana de Caravaggio-, Artemisia inició su formación académica en el taller de su padre, de quien aprendió la técnica del dibujo, y el naturalismo, motivo por el cual sería comparada, años más tarde, con el pintor tenebrista. 

‘Autorretrato como alegoría de la pintura’ (Artemisia Gentileschi, 1638-1639) – Fuente: Wikipedia.-

No obstante, en 1611, cuando Artemisia contaba con 18 años de edad, fue violada por quien habría accedido a ser su maestro, Agostino Tassi. 

De acuerdo con los historiadores, Orazio denunció a quien, hasta la fecha, habría sido su amigo y colaborador. Durante el Tribunale Criminale del Governatore di Roma, Artemisia testificó:  “Le rasguñé la cara, le jalé el cabello y, antes de que me volviera a penetrar, agarré su pene con tanta fuerza que le arranqué un pedazo de piel”. 

Durante el juicio, la artista sufrió numerosas torturas, entre ellas, un humillante examen ginecológico, realizado públicamente, con la finalidad de comprobar si, en efecto, había sido agredida. 

Poco tiempo más tarde, Artemisia contrajo matrimonio con el pintor florentino Pierantonio de Vincenzo Stiattesi. Se asentó en Florencia, e hizo historia al convertirse en la primera mujer en ingresar como miembro, en la Accademia delle Arti del Disegno de Florencia. 

Judit decapitando a Holofernes, la obra maestra de Artemisia Gentileschi

Concebida originalmente, con el título de Giuditta che decapita Oloferne, se trata de una pintura al óleo sobre lienzo, ejecutada entre 1612 y 1613, realizada por la artista del barroco italiano, Artemisia Gentileschi. 

‘Judit decapitando a Holofernes’ (Artemisia Gentileschi , 1613) – Fuente: Wikipedia.-

Gracias a la postura de su protagonista, y la crudeza de la decapitación, es usualmente comparada con Judit y Holofernes de Caravaggio, realizada, años antes, en 1599.

Considerada su obra maestra, Judit decapitando a Holofernes ha sido interpretada como una encarnación de los traumas de la artista, con respecto al suceso que marcó su juventud, y que permitiría incorporar a su vida las temáticas violentas, oscuras y caravaggistas, que tanto caracterizarían su trabajo, en el marco del barroco durante el siglo XVII.

De acuerdo con la Galería Uffizi, Artemisia plasma el momento exacto en el que el general asirio Holofernes es decapitado por Judit, la mujer que, en un plan para salvar a su pueblo de ser invadido, consiguió seducirlo y engañarlo en menos de una noche. 

‘Judit y Holofernes’ (Caravaggio, 1599) – Fuente: Wikipedia.-

A diferencia de la obra de Caravaggio, Artemisia evoca una escena mucho más oscura y violenta. Más allá de ubicar a las agresoras, aventajadas, en la parte superior, y a Holofernes en la parte inferior, esta obra se distingue de su predecesora, en la medida en que, mientras la Judit de Caravaggio parece apenas ejercer fuerza sobre el general, Gentileschi le otorga a los brazos de su protagonista, la robustez y la fortaleza requerida para acabar con quien, claramente, la supera a ella y a su criada, en tamaño y proporción. 

Y es que, al observar detalladamente las líneas que componen la escena, tanto los brazos de Judit y su criada, como las piernas del líder asirio, conducen nuestra atención al evento más importante: la decapitación. 

Acompañado de fascinantes y dramáticos claroscuros -la tendencia pictórica de la época-, la artista precisa, minuciosamente, la sangre de Holofernes escurriendo entre las sábanas, así como las gotas disparadas al antebrazo de su agresora. 

Con información de: Historia-Arte/ Met Museum / Smart HistoryGalería Uffizi

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