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Cómo medir tu desarrollo personal: ‍Una técnica milenaria y 4 consejos infalibles para saber si estás avanzando o retrocediendo

Cómo medir tu desarrollo personal: ‍Una técnica milenaria y 4 consejos infalibles para saber si estás avanzando o retrocediendo

Por Daniel Colombo | Quizás sea porque el desarrollo y crecimiento no se da de un momento a otro, y porque vivimos una era adicta a la recompensa inmediata, es que a la mayoría de las personas se les dificulta tomar perspectiva respecto a su avance en cualquier aspecto personal o profesional.

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Lo que sucede es que esas mínimas transformaciones y cambios se dan tan paulatinamente, que no sólo se evidencian cuando tienes un ascenso en el trabajo o un récord de ventas una semana; o cuando nace un bebé o haces algo grandioso por primera vez.


Las personas enfocadas en su desarrollo todos los días crecen; aunque aparezcan momentos de retroceso, se avanza igual.


Se crece muy paulatinamente, como el pelo, las uñas, y como la piel, que se recambia completa una vez al mes.


Para poder medir nuestro desarrollo personal y profesional, es necesario comprender que la vida en sí, es un proceso continuo de crecimiento, cambio y mejora. Es una búsqueda constante de versiones mejoradas, si así lo quieres para ti.


Muchas veces me preguntan ¿Estoy realmente creciendo? ¿Cómo puedo saber si estoy haciendo progresos en el desarrollo personal? En este artículo compartiré las claves para tener estos indicadores en tus manos, para que te evalúes y puedas saber, a consciencia, tu avance (y también, tus retrocesos y mesetas).


Qué es el desarrollo personal y profesional


Antes de profundizar en cómo medir el progreso en el desarrollo personal, es necesario entender qué es y por qué es importante. El desarrollo personal es un proceso continuo de aprendizaje y crecimiento que nos ayuda a alcanzar nuestras metas y objetivos en la vida. Es un proceso que nos ayuda a ser más conscientes de nosotros mismos, de nuestras fortalezas y debilidades, y de lo que queremos lograr en la vida.


El desarrollo personal también nos ayuda a mejorar nuestras habilidades y competencias, lo que a su vez nos permite ser más efectivos en nuestro trabajo y en nuestra vida personal. Nos ayuda a ser más persistentes y afrontar mejor los retos y desafíos de la vida.


La importancia de medir el progreso


Los seres humanos vivimos midiendo cosas: nos probamos los zapatos que compramos, evaluamos experiencias de vida y las etiquetamos según cómo nos hayamos sentido, y medimos un ingrediente para hacer una comida, por ejemplo.


Sin embargo, las personas no están habituadas a medir su progreso en el desarrollo personal, y es importante hacerlo por dos razones fundamentales que te ayudarán a ser mejor cada día:


1 – Nos ayuda a saber si estamos avanzando en la dirección correcta. Si no medimos nuestro progreso, es difícil saber si estamos haciendo progresos hacia nuestras metas y objetivos. Al tener indicadores de medición, podemos saber si estamos en el camino apropiado o si nos desviamos, y nos ayuda a hacer ajustes si es necesario.


2 – Nos ayuda a mantener la motivación. Si no vemos ningún progreso en nuestro desarrollo, es fácil perder la motivación y abandonar nuestros esfuerzos. Por lo que ver el progreso nos ayuda a mantenernos motivados y enfocados en nuestros objetivos.


Indicadores clave de rendimiento (KPI) para el desarrollo personal


Los indicadores clave de rendimiento (KPI, Key Performance Indicator en inglés) son herramientas importantes para medir, y se usan especialmente en el mundo de las estadísticas y las empresas. Aquí los aplicaremos a la vida personal y el trabajo.


Un KPI es un indicador que nos ayuda a evaluar nuestro rendimiento y desempeño en relación con nuestros objetivos. Por ejemplo, te das cuenta de que estás avanzando si hay acciones que te acercan a tus metas, cualesquiera que sean.


Hay indicadores del hacer y otros, del ser.


Los indicadores del hacer son acciones físicas e intelectuales que realizas para avanzar en tu desarrollo personal y profesional. Por ejemplo, tomar un curso, tener habilidad para generar dinero, leer un libro mensual, hacer networking y nuevos contactos cada semana. Como observas, son formas evidentes de que estás avanzando.

Los indicadores del ser son internos, igualmente relevantes y detectables aunque no los puedas tocar con la mano. Algunos pueden ser la satisfacción personal, el nivel de autoconfianza, la capacidad para manejar el estrés, el balance de la vida personal con el trabajo, la calidad de tus conversaciones, y el tipo de relaciones personales y profesionales que estableces. ¿Te nutren o te consumen?


Para medir tus niveles de avance personales y profesionales es fundamental saber elegir los indicadores que sean relevantes para tus objetivos y que se puedan mensurar, es decir, que no queden en una simple sensación.


La técnica más antigua para medir tu progreso


Para comenzar con los 5 consejos, aquí va la técnica número 1 y central para medir tu progreso: escribir un diario.


Posiblemente pienses que no tienes tiempo, o que es algo pasado de moda; y no hay nada más alejado de la realidad. Por si te quedan dudas, magnates como Bill Gates, Mack Zuckerberg, Warren Buffet y el fallecido Steve Jobs lo tienen dentro de su rutina productiva diaria.

Llevar un diario es muy sencillo y barato:


Consigues una libreta;
Colocas tu nombre, apellido y correo electrónico adelante (por si la extravías);
Todos los días, de lunes a domingos, escribirás la fecha y hora, y a continuación, al menos tres cosas que aprendiste, hiciste y sentiste que contribuyeron a tu desarrollo personal y profesional. Te llevará menos de 2 minutos.
Por ejemplo, “Hoy conocí a x persona y aprendí…”, “Me dí cuenta de que frente al estrés me aparece mi agresividad”, “Tomé consciencia de todo lo que he construido en los últimos años. Agradezco por eso”, y todo lo que quieras expresar.
Esa misma libreta te ayudará a anotar frases, pensamientos e ideas para tu vida y trabajo, que luego volcarás en cualquier sistema de productividad que uses: agenda, listas, aplicación, etc.
¿Por qué es importante hacerlo a mano y no en digital? Porque es palpable y tangible. El acto de conectar el cerebro pensante y emocional, la mente subconsciente y consciente y escribirlo de puño y letra, conforman una experiencia sensorial mucho más rica que estar tipeando en el celular o la computadora. Así de sencillo.
Además, vas a poder revisar cada cierto tiempo todo lo escrito, para que tomes noción de cuánto has avanzado.
Y un dato más: está comprobado que más del 65% de la gente que anota este tipo de trabajo personal en digital, deja de practicarlo al cabo de 4 semanas.

Otras cuatro técnicas que darán más fuerza a tu diario personal


Como vemos, escribir un diario no es cosa de quinceañeras, sino de cualquier persona realmente comprometida con su desarrollo personal y profesional; tan importante como meditar, hacer visualizaciones positivas y definir tus metas para alcanzarlas.


A continuación, van otras cuatro formas complementarias al diario para tener en cuenta, y así, lograr una visión acabada y realista de tus progresos en la vida:


Técnica 2: Haz un seguimiento de su progreso dividido por metas u objetivos. Esto te ayudará a saber si estás avanzando en la dirección correcta.
Por ejemplo, quieres hacer un viaje, y lo empiezas a planificar: eso ya es un avance. Quizás un objetivo tenga varios sub-objetivos: escríbelos, nunca lo dejes sólo en tu mente, porque de la mente se transformará en un sueño, y lo que tú quieres es realizarlo y hacerlo realidad.


Técnica 3: Practica la gratitud diariamente. Por si no lo habías percibido hasta ahora, al poner por escrito tus aprendizajes del día y progresos, tácitamente estás agradeciendo por ello.
El efecto se multiplica si, aparte, haces otra lista con cinco o más cosas por las que agradeces ese día. Desde lo más sencillo, como tener una cama para dormir, hasta contar con familia y amigos que te aman y apoyan.


Técnica 4: Relee el diario una vez a la semana. Si estás empezando esta técnica, te sugiero que tomes diez minutos por semana y leas punto por punto todas tus conquistas. No sólo estarás verificando lo que anotaste -y puedes agregar cosas-, sino que estarás sentando las bases para lo grandioso que viene en tu futuro, porque el desarrollo personal y profesional no tiene límites si lo alimentas y activas continuamente. El releer es una de las formas de hacerlo.


Técnica 5: Celebra los hitos: La mayoría de las personas da por sentado los logros que tienen, y andan por la vida en automático. Déjame decirte algo: el cerebro te lo pide a gritos; específicamente el centro de recompensa del cerebro que es el que necesita de ese estímulo, para que dé más y más energía si celebras, reconoces, y registras tus logros en un diario todos los días de tu vida. Pruébalo y verás cómo te ayudará a mantenerte motivado y enfocado en tu desarrollo personal.


Hay dos frases que quiero compartir para finalizar, de dos grandes mentores de mi vida, esas personas que me impulsan a crecer permanentemente:


John Maxwell, mi maestro y número uno en liderazgo en el mundo, afirma que «El propósito de nuestra vida es crecer constantemente en un ser más grande y más elevado.” Cuando llegues a ese punto te vas a dar cuenta que no se trata de ti, ni de tus posesiones o logros: se trata de la influencia positiva que puedes legar a tu entorno -familia, amigos, empresa, ciudad, humanidad si quieres hacer algo de impacto global-.

«La educación formal te hará vivir, la autoeducación te hará una fortuna.» Esta es una afirmación de Jim Rohn, el autor de la teoría que dice que somos el reflejo de las cinco personas con las que pasamos más tiempo.


Esa última idea de Rohn me lleva a preguntarte: ¿Estás desarrollándote o sobreviviendo? ¿Estás rodeándote de personas que te ayuden a crecer y avanzar? Las respuestas están en ti.

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