‘Star Wars: Episode IX – The Rise of Skywalker’: Punto final de una historia de 42 años

‘Star Wars: Episode IX – The Rise of Skywalker’: Punto final de una historia de 42 años

The Rise of Skywalker‘, concluye el viaje por el entrañable universo creado por George Lucas, y que abarcó a casi tres generaciones. ¡Te contamos en esta reseña la importancia de la saga más famosa del mundo y lo especial de este último capítulo!

La película La guerra de las galaxias estrenada en 1977 marcó un hito en la historia del cine de ciencia ficción gracias a su estética retrofuturista, personajes entrañables y un argumento que mezclaba el espíritu de los westerns americanos y la mitología oriental, todo concentrado en un concepto metafísico llamado: la Fuerza.

Estos elementos, que pasaron a interactuar con la excelente química de actores novatos (Mark Hamill, Carrie Fisher, Harrison Ford) y un afortunado y conveniente estreno en salas justo en un contexto en que los discursos revolucionarios de los hippies comulgaban en contra de la Guerra de Vietnam, crearon un cóctel perfecto que reaccionó en el fenómeno de masas que hoy todos conocemos.

En la actualidad, difícilmente existen personas que no conozcan algún ícono o emblema de esta saga, y pocas producciones audiovisuales son capaces de generar emociones que incluso se desdibujan en la desmesura que flota entre acalorados debates de fanáticos, pues el joven George Lucas tampoco imaginó el alcance que tendría su particular película para niños…

‘La guerra de las galaxias’ marcó un antes y un después en el cine, gracias a su propuesta estética y el encanto de su relato – Imagen: imdb.-

Lucas en aquel momento salvó de la bancarrota a Fox gracias al éxito taquillero en el que se convirtió su largometraje… Su película también moldeó el concepto de merchandising y dio protagonismo a los efectos especiales, para elevarse aun más al reinterpretar el arquetipo por excelencia del héroe, a través de una narrativa no carente de energía, para así regalarnos varios momentos que se convirtieron en marcas indelebles dentro de la cultura pop.

La semilla primigenia daría para dos películas más: El imperio contraataca –considerada por muchos como la mejor de todas las sagas- y El retorno del Jedi, que completarían así una trilogía; no obstante, gracias a su éxito, Lucas desempolvaría algunas de sus notas escritas acerca de los orígenes de Darth Vader, para esperar 16 años y dar marcha con la realización de una precuela ordenada y denominada en tres películas tituladas: Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma (1999); Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones (2002) y Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith (2005), transformando instantáneamente las otras tres películas originales con los títulos Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza (1977); Star Wars: Episodio V – El imperio contraataca (1981) y Star Wars: Episodio VI – El retorno del Jedi (1983).

‘The Empire Strikes Back’, conocida popularmente como ‘El imperio contraataca’ es considerada la mejor de las nueve películas que comprenden las tres trilogías – Imagen: imdb.-

¿Por qué tanta polémica con Star Wars? Influencia e impacto

La guerra de las galaxias fue todo un éxito taquillero, consolidando el camino que transitarían los fenómenos de los blockbusters; asimismo, su encanto sirvió para inspirar a toda una generación de nuevos cineastas, pues gracias a la visión de Lucas comprendieron que podían construir mundos que en un principio, solo podían mantenerse en su imaginación.

El filme inspirado en la serie space ópera Flash Gordon (1936) y las obras de Akira Kurosawa Los siete samuráis (1954) y La fortaleza escondida (1958), trajo de regreso la pasión por el cine de aventuras, rompiendo con los paradigmas en cuanto al aspecto técnico, con un despliegue de efectos especiales que recordaban el magistral uso de los modelos a escala de 2001: Odisea del espacio (1968), dejando atrás los esfuerzos cinematográficos de Yakov Protazanov con obras como Aelita (1924), La mujer en la Luna (1929) de Fritz Lang; o el Planeta prohibido (1956), igualmente, atravesaba los decorados tan acartonados de series de televisión como Star Trek (1966) / 1969), mostrando un realismo y una sensación orgánica que incluso hoy son muy difíciles de lograr.

En Star Wars se respiraba el paso del tiempo en cada uno de los transportes, en naves espaciales, centros urbanísticos o aun en insignificantes utensilios… de igual manera, los robots -droides en la jerga de la saga- estaban dotados de algo más que transistores y cables: podían sentir… además, tenían sentido del humor y personalidad; todo esto sin pretensiones por hallar la humanidad inherente de sus creadores.

En cuanto a su relato, era una historia sencilla enfocada en la eterna lucha entre el bien y el mal, donde los arquetipos del héroe, antihéroe, villano y una princesa estaban construidos en su medida; pero refrescando los conflictos a través de todo un espectáculo estilo western hi-tech con destellos del misterio de los samuráis, pero actualizados con espadas láser…

La torpe pero encantadora combinación de los personajes: un joven granjero soñador e ingenuo, un contrabandista de poca monta, una princesa rebelde y un viejo maestro de una extinta religión; todos amenazados por un militar vestido de negro con tintes fascistas, aderezados con las peripecias de dos robots junto con una especie de perro gigante que hacían guiños a El mago de Oz terminaron por encantar a todo el mundo… ¡la fórmula no podía fallar!

Todos estos factores han contribuido a que el tema relacionado con Star Wars no esté exento de asperezas… A través de estos 42 años desde el estreno de la primera película, se ha creado un caldo de cultivo en el que millones de fanáticos buscan alejar la saga de los vicios de la reproducibilidad, argumentando que no hay razones para ir directo hacia el desgaste de un ícono cultural de esta envergadura, en este sentido, la responsabilidad es muy grande para los directores que asumieron la empresa de satisfacer a casi tres generaciones, y la presión aún más incómoda…

‘The Rise of Skywalker’ reúne los personajes entrañables de la saga, y espera dejar contentos tanto a fanáticos como a los críticos – Imagen: imdb.-

Star Wars se hizo tan importante y rentable que no solo trajo con ella películas… también dio para series animadas, series de acción real, juguetes, productos relacionados, videojuegos, juegos de rol, cómics, novelas, y mucho más; sin dejar de lado toda la filosofía que ella encierra, y que sin duda ha penetrado en todos los estratos…

En la cultura pop existen miles de guiños hacia estas películas, que abarcan desde sus frases más icónicas hasta sus personajes, sin contar cómo ha inspirado a diversos artistas en todos los niveles que, de múltiples formas, le rinden tributo a este mundo creado por George Lucas.

Una cuestionada nueva trilogía…

El anuncio en el año 2012 de una tercera trilogía, luego de la compra de LucasFilm por parte de Walt Disney Pictures sorprendió a todos, y desde entonces aquella mítica frase del universo de Lucas «Tengo un mal presentimiento sobre esto», se convirtió en un mantra para muchos que crecieron viendo estas películas.

La incertidumbre fue tal que los ecos alcanzan todavía a galaxias muy lejanas… y más luego del audaz movimiento que realizó el director Rian Johnson con su propia visión de «desafiar a los fanáticos» al momento de dirigir Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi (2017).

La segunda parte de esta tercera y última trilogía, significó un giro de timón en relación a su predecesora Star Wars: Episode VII – The Force Awakens (2015) dirigida por J. J. Abrams. Esta película logró borrar de muchos la paranoia de ver destruidos el concepto estético y la línea argumental de aquel satisfactorio cierre de 1983 realizado por Richard Marquand, surgiendo una nueva esperanza, pues cabe decir que la precuela dirigida por el propio Lucas, iniciada en 1999 dejó un mal sabor de boca en la mayoría de críticos y fanáticos.

Según declaraciones a diversos medios, Abrams desde los inicios del proyecto se perfiló en dar con un cierre digno a la historia creada magistralmente por Lucas, apostando a lo emocional a través de la sensación visual producida por las películas originales, con el desarrollo de efectos especiales al mejor estilo de antaño que se alejan del abuso del CGI.

Episodio VII fue aplaudido y también criticado por estos rasgos estéticos, pues en el primer caso “regresaba al encanto de la imagen realista y cruda de las primeras películas, con el uso de maquetas y locaciones en exteriores y una onda lúdica entre sus personajes”, mientras que en el segundo caso “pecaba de una estética retro que «paradójicamente» se alejaba de lo que significa una película de Star Wars, repitiendo la fórmula ganadora de las obras originales”…

El Episodio VII devolvió la fe perdida a los fanáticos de Star Wars – Imagen: imdb.-

En este sentido, se cuestionó la apuesta al desarrollo de un conglomerado visual y narrativo dirigido a la nostalgia y la esencia de la saga original, en lugar de darle al público nuevos horizontes donde lo visualmente inédito y el aspecto argumental brillaran por sí mismos.

Por su parte, la llegada del Episodio VIII fue uno de esos extraños casos, que más que satisfacción trajo confusión… Si bien algunos alabaron la dirección que tomó la película a manos de Rian Johnson, gracias a un ritmo distinto que al parecer buscaba alejarse de ser complaciente con los más acérrimos fanáticos, otros también criticaron su estética (alejada del tono retro del Episodio VII) optando por excesos en el uso de croma, tonos cálidos, más humor del necesario, un ritmo en ocasiones frenético, personajes y escenas sin trascendencia que fácilmente podían prescindirse; además, se cuestionó el enfoque narrativo provocador, que daba más importancia a un espíritu de relevo que, -según Johnson- debe transformar sin anclarse en las nostalgias del pasado… y lo más criticado: el carácter contradictorio a la esencia de Luke Skywalker.

Choque entre Episodio VIII y Episodio IX

Estas criticas mixtas con respecto a las dos primeras entregas de esta última trilogía abonaron el terreno para los prejuicios con respecto a la tercera y última película de la más famosa saga de la historia Star Wars: Episode IX – The Rise of Skywalker.

El peso de la responsabilidad de la franquicia, recaería nuevamente en J. J. Abrams, quien se enfocaría en condensar y pulir en función de otorgarle al Episodio IX una cualidad para que funcionara tanto de forma independiente como también de cierre de las dos anteriores películas; quizás una maniobra para esquivar los senderos que exploró Johnson en el Episodio VIII, para regresar al cauce explorado previamente; incluso, se hallan algunos guiños de no aprobación matizados entre diálogos de personajes claves con respecto a algunas escenas del Episodio VIII.

Es sabido que el alcance de las primeras películas a estas alturas no puede ser superado, y no podemos negar que los actores Daisy Ridley, Adam Driver, John Boyega y Oscar Isaac rinden un loable tributo a una saga que alcanza ya los 42 años; no obstante, el juicio de los espectadores queda a merced de un ambiente en el que las mayorías prestan demasiada atención a las redes sociales, creando escenarios más tóxicos que saludables, nublando donde debemos poner la mirada debido a la exaltación del sensacionalismo y los radicalismos, situaciones que ya se han visto en Internet sobre recientes fenómenos seriales de televisión.

Episodio IX – Cierra un viaje de 42 años

Star Wars: Episode IX – The Rise of Skywalker concluye dignamente el viaje iniciado en 1977 y resuelve los nudos expuestos en sus dos partes anteriores. Escrita por el propio Abrams y Chris Terrio (conocido por ganar el Oscar al Mejor guion adaptado por Argo [2012]), este cierre cumple gracias al carácter que extiende la esencia de las viejas y queridas películas, pero que no descuida el delicado aspecto visual sin tampoco perder el pulso en la narrativa; sin embargo, aquellos que promulgan la filosofía de la importancia de la innovación y originalidad tanto en aspecto visual como argumental en estas películas, puede que no encuentren las virtudes del filme de Abrams.

‘The Rise of Skywalker’ cierra satisfactoriamente el viaje iniciado por George Lucas en 1977 – Imagen: imdb.-

Episodio IX pone orden en sus primeros 20 minutos y logra regalarnos momentos inolvidables con algunos de los personajes más icónicos, para llevarnos a la esencia de la trilogía original que nos conducirá a un desenlace que definitivamente cala hondo sin decepcionar… 

La fotografía es épica y puede presumir de sólidas escenas de acción con pirotecnia a la vieja escuela, maquetas y escenas a un ritmo afable durante sus 142 minutos; y por supuesto, las clásicas muestras de pericia con las espadas de luz, como nunca antes. Abrams es fiel a su hábito de escenas en exteriores, además nos muestra cosas tan propias de la saga como su diversidad alienígena…

La protagonista Rey (Daisy Ridley) se muestra más carismática en esta entrega, mostrando dominios metafísicos que nunca se han visto en las previas películas, y por fin descubrirá en quién debe convertirse y el secreto que encierra sus orígenes y su excepcional manejo de la Fuerza…

En este cierre, Kylo Ren (Adam Driver) sale mejor parado con respecto a sus anteriores apariciones. Abrams realiza un trabajo digno en cuanto a dirección actoral que conduce a desarmar la encrucijada que enfrenta el señor de los Caballeros Ren, conduciendo al actor por un espectro emocional que consigue revelarnos con más tino sus motivos, debilidades y sus fortalezas. La complejidad de este conflicto abarca distintos rincones que exponen la importancia de la familia, además pone el foco en las posibilidades de hallarse perdido cuando la desmesura y la falta de control de los talentos se hacen demasiado pesados para uno solo.

Star Wars Episodio IX también fomenta la igualdad

Cabe mencionar un aspecto fuerte de esta película… pues se exhibe sin complejos en la promoción de la igualdad con personajes femeninos verdaderamente fuertes, tal es el caso de Leia Organa y por supuesto Rey, sin duda un punto polémico en la actualidad que puede ser motivo de mala crítica.

Si bien, se complicó el rodaje de la secuela luego de la desaparición física de la actriz Carrie Fisher que da vida a la mítica princesa Leia, se contó con su interpretación, gracias a varias escenas filmadas previamente en el Episodio VII, corroborando así que no se generó digitalmente.

Carrie Fisher hace gala de su encanto interpretando a Leia Organa como una mujer fuerte y pieza clave de la historia. Su última interpretación en el cine se extiende incluso en el plano terrenal, con escenas cargadas de poesía – Imagen: imdb.-

También conoceremos a un nuevo droide, que confirmará que jamás debemos subestimar a estos personajes mecánicos…

Exegol y los sith: Todo un deleite al lado oscuro

En el primer teaser de Episodio IX se podía escuchar la característica risa del emperador Palpatine, así se revelaba sin mucho misterio que este personaje regresaría a la saga, luego de los eventos de El retorno del Jedi. Si bien, sí muere, evidentemente «el lado oscuro es la vía para habilidades que muchos consideran antinaturales».

La forma en que se abordan los escenarios de Exegol, un inhóspito lugar en ruinas donde se encuentra un maltrecho, pero no menos amenazante Palpatine, es sin duda un acierto para representar toda la maldad y el poder que alberga el lado oscuro. El aspecto biomecánico del recinto, y un cuerpo descompuesto del más poderoso sith de la saga conectado a algún tipo de artefacto mecánico es todo un deleite, mención especial al tratamiento sonoro a estas escenas, en las que podemos apreciar la característica voz de Palpatine al máximo, a través de una magistral actuación que echa por tierra los diálogos conocidos en las precuelas. Aquí Ian McDiarmid repite su papel, pero lleva al límite su habilidad histriónica, incluso sin casi moverse.

De igual forma se percibe la legión sith fiel a su desmesura, en planos que exhiben en su justa medida su poder y ambición, a la espera de levantarse nuevamente para hacer prevalecer su culto.

John Williams se despide de Star Wars

Para los amantes de la clásica partitura de La guerra de las galaxias, John Williams regresa reinterpretando el score, con el típico y recurrente recurso del leitmotiv con cada uno de los principales personajes de la saga, así por última vez, se despide de la composición de la música para una película de Star Wars, motivo que hace aún más especial disfrutar del emblemático intro con el texto ascendente color amarillo.

La película no adolece de grandes momentos orquestales oportunos para cumplir con transportarnos y hacer recordar por qué millones de personas aman esta saga…

Conclusión

Star Wars es quizás la única saga cinematográfica de proporciones titánicas, capaz de mover todo un espectro de fibras emocionales, y en un mundo moderno, en el que legiones de personas ahora tienen voz, surgirán comentarios encontrados que perderán de vista la importancia y la simbología de esta película.

Episodio IX no hace un sacrilegio, más bien moldea una pieza digna que reúne todo lo que un fanático espera, abarcando incluso a las nuevas generaciones que podrán entender la verdadera esencia de la saga, que está enfocada en cómo personas ordinarias unidas pueden logran grandes cambios por un bien común.

Si bien este cierre aún está lejos de lo que significaron las obras maestras de finales de los 70 y principios de los 80, se hace un espacio y cierra de forma gratificante y conmovedora aquel viaje iniciado en 1977.

Para los más nostálgicos hay sorpresas…

Con información de: imdb | Disney

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