La humanidad está a punto de enfrentar su extinción y la única esperanza reside en un profesor de ciencias que no recuerda ni su propio nombre.
El esperado regreso de la mente detrás de The Martian
Si disfrutaste de la odisea de supervivencia en The Martian (en español Misión rescate), prepárate porque la escala de esta nueva historia es infinitamente mayor. La película está basada en la aclamada novela homónima de Andy Weir, un autor que se ha ganado el respeto de la comunidad científica y de los lectores por su capacidad de hacer que la física y la biología resulten extremadamente divertidas. En esta ocasión somos lanzarnos a un viaje interestelar donde las leyes de la supervivencia se reescriben por completo.
La producción corre a cargo de Amazon MGM Studios, quienes han apostado fuertemente por una adaptación fiel que mantenga el espíritu optimista y resolutivo de la obra original. A diferencia de otras historias de ciencia ficción distópica que se centran en el caos social, aquí el enfoque está en la resolución de problemas mediante el método científico. El tono del libro, que mezcla la tensión de una cuenta regresiva con diálogos ingeniosos, promete haber sido trasladado a la pantalla con una precisión milimétrica, asegurando que los fans de la literatura de género se sientan como en casa.
Ryan Gosling y un reparto de primer nivel
Ryan Gosling encarna a Ryland Grace, un profesor de ciencias de secundaria que despierta de un coma inducido en una nave espacial a años luz de la Tierra. Gosling, quien ya demostró su capacidad para sostener la tensión en espacios solitarios y futuristas en Blade Runner 2049, enfrenta aquí el reto de interpretar a un hombre que debe recuperar su memoria mientras intenta salvar al Sol de una muerte prematura. La actuación de Gosling es fundamental, ya que gran parte del primer acto recae sobre sus hombros, mostrando su transición del desconcierto absoluto a la genialidad científica.
Pero no estará solo en esta travesía. La película cuenta con la participación de Sandra Hüller, la actriz alemana que cautivó al mundo en Anatomy of a Fall, aportando una intensidad dramática necesaria para los flashbacks que explican cómo se gestó esta misión suicida. El elenco se completa con nombres como Ken Leung y Lionel Boyce, quienes añaden capas de profundidad a una historia que, aunque ocurre en el vacío del espacio, es profundamente humana. La química, incluso en situaciones de aislamiento extremo, es el motor emocional de esta producción.
La dirección magistral de Phil Lord y Christopher Miller
Detrás de las cámaras encontramos al dúo dinámico formado por Phil Lord y Christopher Miller, conocidos por revolucionar la animación con Spider-Man: Across the Spider-Verse y por su toque irreverente en The Lego Movie. Su elección para dirigir Project Hail Mary no es casualidad; los directores tienen una habilidad única para equilibrar el drama de alta intensidad con momentos de ligereza y comedia orgánica. Esta es su primera incursión en un drama de ciencia ficción de gran presupuesto en acción real, y las primeras imágenes en IMAX sugieren una escala visual sin precedentes.
El guion ha sido adaptado por Drew Goddard, quien ya hizo un trabajo impecable con el libreto de The Martian.
Una amenaza solar que desafía la lógica
El conflicto central de Project Hail Mary gira en torno a los «Astrogofos», unos organismos microscópicos que están consumiendo la energía del Sol a una velocidad alarmante. Si el Sol pierde su potencia, la Tierra entrará en una era glacial que terminará con toda forma de vida en cuestión de décadas. Esta premisa plantea un escenario de «reloj apocalíptico» donde el protagonista no solo debe descubrir qué son estos organismos, sino cómo detenerlos utilizando recursos limitados dentro de su nave, la Hail Mary.
Lo que hace especial a esta película es que el villano no es un extraterrestre con malas intenciones, sino una fuerza de la naturaleza que simplemente intenta sobrevivir. La ciencia detrás de la trama ha sido verificada para mantener un nivel de verosimilitud que pocos filmes logran alcanzar. Ver a Ryland Grace realizar experimentos en gravedad cero para calcular la trayectoria de una estrella o la masa de un objeto es tan emocionante como cualquier escena de acción de una película de superhéroes. Es un homenaje a la inteligencia y a la resiliencia humana frente a problemas que parecen imposibles de resolver.
El factor X: Una amistad inesperada en el vacío
Aunque la premisa inicial parece una historia de náufrago espacial, el corazón de la película reside en un giro que ocurre a mitad del metraje. Ryland Grace descubre que no es el único ser inteligente en el sistema estelar de Tau Ceti buscando respuestas. El encuentro con un aliado inesperado redefine el significado de la comunicación y la cooperación internacional (o intergaláctica). Esta amistad redefine el concepto de «primer contacto», alejándose de las invasiones bélicas para centrarse en el intercambio de conocimientos y la empatía.
La película explora cómo dos especies radicalmente diferentes pueden encontrar un terreno común a través de las matemáticas y la ciencia. Es en estos momentos donde Project Hail Mary se eleva por encima de la media, ofreciendo una visión esperanzadora de lo que podríamos lograr si dejamos de lado nuestras diferencias. La producción ha utilizado efectos prácticos y tecnología de vanguardia para dar vida a este compañero de viaje, asegurando que la interacción se sienta real y conmovedora. Prepárate para reír, llorar y, sobre todo, para salir del cine con ganas de aprender más sobre el universo que nos rodea.
La película no solo busca entretener, sino también inspirar a una nueva generación de científicos y exploradores. Con un estreno programado exclusivamente en cines e IMAX el 20 de marzo, la recomendación es clara: evita los spoilers, repasa tus conocimientos básicos de química y prepárate para una aventura que te mantendrá al borde del asiento. Los tickets ya salieron a la venta.
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